| [Video] Lo que se dijeron y no se dijeron Alan García y Hugo Chávez |
| viernes, 16/05/2008 | ||||||
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Para la narración de este encuentro, o quizá duelo político, que duró cerca de un minuto, graficaremos en cada gesto lo que intentaban comunicar ambos mandatarios y, entre paréntesis, se pondrá lo que pudo haber dicho cada personaje en palabras, obviamente con algún condimento para sazonar el encuentro. Advertencia: Todo lo que se pudo decir puede no ser cierto y podría herir ciertas susceptibilidades. Eran las 9:16 a.m. cuando una camioneta hace su ingreso a la playa de estacionamiento del Museo de la Nación. La banderita venezolana en un pequeño mástil colocado al costado del faro izquierdo del vehículo denotaba que en su interior transportaba a una de las personas más polémicas de le región: el presidente venezolano, Hugo Chávez. El presidente peruano Alan García, quien mantuvo un fuerte duelo dialéctico mediático en alguna ocasión, esperaba algo impaciente (Ya verás, Hugo, así que ladrón de cuatro esquinas, te demostraré quién tiene más esquina). Desciende Chávez de la camioneta y ve a García (Allí estás Carlos Andrés Pérez del Perú, servidor del imperialismo). García espera que se acerque sin dar un su solo paso hacia su encuentro (ven Chávez, acércate como si yo fuera tu libertador Simón Bolívar). Segundos afuera, se diría en términos boxísticos. Chávez y García se funden en un abrazo lleno de alegría y sonrisas, al parecer no hay sangre en las espaldas. Chávez empieza las hostilidades y, oh casualidad, toma del brazo derecho con su mano izquierda a García dejando mostrar un austero reloj (Te tengo Alan yo soy el que mando en esta región). García toma del hombro derecho y le sujeta la mano izquierda a Chávez (eso lo veremos Hugo, aunque me agarraste frío con lo del brazo. Ya verás luego).
Las ‘Caricias’ continuaban, de pronto Chávez seguía con su ‘ataque’ y le señala el collar dorado distintivo que llevaba en el pecho García (caramba, qué bien están en el Perú y en la anticumbre dicen lo contrario, ja,ja,ja,ja). ¡Auch!. García responde con una amplia sonrisa irguiéndose más para hacer notar su mayor estatura (es que el barril de petróleo es muy grande para llevarlo al cuello, Hugo, ja,ja,ja,ja). Chúpate esa. Luego García se puso serio y con gesto adusto se dirigía a Chávez (Hugo, por favor, pórtate bien, no figuretees, no te robes el show y lo de Colombia déjalo para después). Chávez, mirando fijamente el rostro del presidente peruano, no dejaba de sonreir y abría los brazos (es que mi pana, entonces el tema de la dichosa computadora lo deben dejar también para después). Los jueces van empate en las tarjetas. García y Chávez empiezan a despedirse y abrazarse nuevamente en señal de cordialidad. Chávez toma nuevamente de la mano a García y sonríe (Ay Alan, te gané, no hay duda, que tuve manejo de la situación en todo momento). De pronto, Alan García responde con agilidad política y le dice: “Hugo, entra por la derecha. A la derecha, Hugo”, mientras el mandatario lanza una carcajada (Toma mientras; te dije Hugo, la del inicio me la tenías que pagar). Tremenda combinación y se fue a la lonaaa, eso es todooo. Le entrooó como una puñaladaaa, ni siquieeera le contaron. Este muchacho es caaarne de presidiooo, diría el famoso relator panameño Juan Carlos Tapia en Rincón del Box. Hugo Chávez, ni siquiera volteó y siguió caminando (contrólate Hugo, contrólate. Eso fue a traición y por la espalda ya verás, Alan). Alan García, suspiró profundamente en un notorio gesto de alivio (creo que gané por nocaut, je,je,je,je). Así terminó el encuentro, con unas palabras de antología García se la puso al ángulo a Chávez. El presidente venezolano era el penúltimo en llegar y luego Alan García le dio la bienvenida al mandatario panameño Martín Torrijos para luego ingresar al salón. Mensaje de García para la selección peruana de fútbol: Así se juega de local.
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En el mundo político y sobre todo en las más importantes reuniones como la del ALC-UE, los personajes que centran la atención de las cámaras buscan comunicar gestualmente una determinada imagen, sobre todo cuando se tiene al ‘contrincante’ frente a frente y ello pasó ayer entre Alan García y Hugo Chávez.