 El milenario pueblo de Cerro de Pasco, minero por excelencia desde el Incanato, tiene puesta su vida y su futuro en un papel, vía proyecto de ley, que plantea el traslado de la población a otros lares, debido a la fuerte contaminación. Entendamos bien, ¡ el traslado de todo un pueblo ! quiere decir que el problema es por demás, sumamente grave. ¿Debido a que? debido a la irresponsabilidad de las compañías mineras que trabajaron y trabajaron de espaldas a la realidad, sin importarles las consecuencias, en su desmedido afán de lucro. Escarba y escarba que por fin se acaba y ahora, son los pobladores quienes deben irse hacia otro lugar ? Los 475 años de actividad minera no ha logrado producir el desarrollo de la región ni de sus ocupantes. Al contrario, la salud de la población se ha deteriorado notablemente. Niños y adultos, están con exceso de plomo en la sangre, varios de ellos han debido ser evacuados a Lima, recientemente. La ciudad y sus poblaciones adyacentes, han crecido desordenadamente con insuficiencia de servicios sanitarios. El Ministro de Salud, durante su breve visita a la ciudad de Cerro de Pasco, llegó hasta el primer nosocomio de la Provincia, Hospital Daniel Alcides Carrión, donde, aceptó haber encontrado condiciones deplorables en las que se presta el servicio de salud, por falta de una buena administración. Pueblos olvidados, como siempre.  Ciudad de Cerro de Pasco Estas tierras generosas fueron ocupadas por mineros desde la época del incanato, luego durante la colonia a través de las mitas, tenebroso episodio de extracción y explotación de los trabajadores mineros y, actualmente, la explotación industrial y comercial. . En varios distritos de la zona vienen operando doce empresas mineras y siete plantas de beneficio de mineral. Todas ellas producen una gran cantidad de contaminantes. Recordemos que en 1900 de la empresa norteamericana Cerro de Pasco Cooper Corporation, que en muestra clara de abuso y prepotencia no solo explotó los recursos mineros, sino también los hídricos y ganaderos. Recordemos aquella obra de Manuel Scorza titulada “Redoble por Rancas”. En la obra, la Cerro de Pasco Corporation levanta un cerco que encierra no sólo sus propias tierras, sino también las de las comunidades indígenas. En vez de una usurpación, sin embargo, los comuneros ven en el cerco un monstruo de proporciones míticas, que nace en los pajonales de Rancas y pronto devora todo en su camino: " En 1976 fue estatizada y pasó a ser la Empresa Minera del Centro (CENTROMIN PERU), Pero, una de las más voraces mineras es la trasnacional mejicana Volcán. Sus poderosos explosivos de anfo y sus estruendosas detonaciones causan horror e inestabilidad emocional a sus ocupantes principalmente a los niños. Su extracción a tajo abierto, prácticamente se ha ido “tragando” al pueblo de Cerro de Pasco. ¿Saquea, saquea, que por fin se acaba ?. La minería como actividad económica es significativa para el país, lamentablemente ha dejado enormes costos sociales y ambientales. Las enfermedades ocupacionales, incremento de madres solteras, debido a la presencia de gente contratada que, al culminar su periodo de trabajo emigran a otros lugares. La aparición de bares, cantinas y “lugares de esparcimiento” que ocasionan el deterioro de las relaciones sociales. Pérdida de identidad.  minería a tajo abierto A ello se suma los costos que generan los sistemas de explotación y transformación de los recursos mineros no renovables, no sólo por destruir la tierra, sino especialmente por la gran cantidad de desmontes, relaves, gases tóxicos, polvos, aguas ácidas y otros que, consecuentemente, destruyen los recursos naturales del planeta. En el estudio realizado por CISEPA- PUCP en 1996 se menciona que todo este proceso de asentamiento de la minería en Cerro de Pasco, ha generado profundas distorsiones negativas en la identidad socio cultural de la población, pérdida de la memoria histórica, destrucción de símbolos y de valores ancestrales; a lo cual complementaríamos que la población, a consecuencia de estos impactos, asume como algo natural y cotidiano, y parte de su vida, convivir con la contaminación. Cerro de Pasco titulada tres veces en el año 1639 como “Ciudad Real de Minas”; en 1771 “Distinguida Villa Minera del Cerro de Pasco” y, en 1840 “Opulenta Ciudad de Cerro de Pasco”, se ha convertido hoy en la tristemente Cerro de Pasco, así a secas, a punto de ser trasladada, con su población enferma física, emocional y espiritualmente,desorientados y resignados. ¿ Hay derecho ? ¡ NO! Recientemente Lourdes Flores Nano, lideresa de Unidad Nacional dijo que si “Alan encontraba algo en un cerro, lo vendía”…Ella es peruana, política. y arremete con todo. Nosotros no somos políticos, pero sí peruanos, con sensibilidad social, que amamos nuestro país y nuestra gente y por eso también gritamos a una sola voz: ¡Señor presidente haga usted respetar a nuestros pueblos, y a nuestro país, señor presidente fuerce a las empresas pequeñas, grandes o trasnacionales, a la aplicación de la minería responsable. PERO FISCALICE. “Los perros del hortelano” sólo queremos respeto por el Perú, que es de todos los peruanos, porque de seguir así, señor presidente donde nos vamos a trasladar todos… ¿ a Chile…?
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