¿Duda usted del poderío actual y mundial de los Estados Unidos de Norteamérica? Es imposible subestimar la fuerza de una economía que es la primera en el mundo y, solamente ella, es la cuarta parte de la economía global. Menos aún obviar el poderío militar, un argumento persuasivo, que lo hace el gendarme del mundo. Su potencia cultural ocupa e invade todas las posiciones sociales y geográficas, es ubicua, es un indiscutible factor de homogenización cultural global, bajo los valores y símbolos estadounidenses. Ni que decir de su creatividad y organización. Estados Unidos, ha dispersado su producción en el mundo, algunos creen que esto es malo para los EE.UU., sin embargo, si es cierto que las partes de las industrias modernas se producen en Asia, América, en la India, incluso en el África, también es cierto que los software se producen –solamente- en California. Todo bajo control en un mundo sin fronteras, con democracia extendida y sin paradigmas.
La realidad es más dinámica de lo que imaginamos. Una serie de procesos están en marcha y ese mundo en el que había uno o dos actores dominantes, poderosos, potentes y hegemónicos, es cada vez mas un recuerdo. Hoy se va imponiendo un proceso en el que confluyen nuevos y varios actores, algunos dirían se esta imponiendo una nueva y creciente multipolaridad en reemplazo de un obsoleto mundo bipolar de apenas 20 años atrás, incluso que se está acabando con la unipolaridad hegemónica de los Estados Unidos de Norteamérica. Y no es un proceso tan reciente, de modo que China, India, Rusia, países emergentes como Arabia, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Brasil, México (porque no Chile), Irlanda, los Tigres asiáticos, entre otros países, devienen en protagonistas claves de la economía, la cultura ¿Y la política?. Pero hay más, los centros financieros, antes en New York, hoy se trasladan a Londres, el dólar debe soportar el avance del euro, del yen o de otras monedas asiáticas como reservas en moneda extranjera de muchos países. Los centros de poder se recomponen y cambian entonces de composición el Consejo de Seguridad de la NN.UU., el Grupo de los 7, han dejado de serlo para ser muchos mas los ingresados o en espera de integrar la élite global de poder. Sigamos el diagnóstico de la estructura de poder global. Ocho de las 25 empresas de mayor desarrollo en el planeta son mexicanas o brasileñas y para exaltar el charrismo, Slim es uno de los hombres más ricos de mundo de hoy. Hollywood ya no es más la fabrica de sueños del mundo, hoy los mayores negocios lo hace Bollywood. La mayor compañía que cotiza en la bolsa está en Beijing, la refinería más gigantesca estará en la India y el fondo de inversiones más cuantioso del planeta está en Abu Dhabi. Todo esto ya fue advertido por muchos intelectuales como Friedman y que el periodista-editor de Newsweek Fareed Zakaria ha sintetizado en pocas palabras: “el surgimiento de los otros” (1). Que no es otra cosa que el surgimiento de nuevos actores internacionales que están cambiando el orden mundial y diversificando el poder internacional, más allá de los estados nacionales. ¿“El surgimiento de los otros” debe interpretarse como el ocaso estadounidense y la emergencia de un nuevo (des)orden mundial? Si volvemos al primer párrafo de este articulo, en todo caso –afirmamos- que efectivamente, hay nuevos actores y cada uno de ellos reclama su cuota de poder, el que debe compartir con los otros y con los Estados Unidos, que aún conserva algunas armas para mantener su hegemonía global: educación, investigación, tecnología y potencia de fuego. ¿Qué nombre le damos a esta fase del desarrollo de nuestra historia? La fase post americana o la era del fin del poderío único estadounidense. No olvidamos que el fin de éste país se proclama todos los días. Hoy son los propios intelectuales norteamericanos y periodistas como Thomas L Friedman o Julia Sweig o el propio Zakaria, que lo analizan, dicen que están viviendo con tiempo y dinero prestado. Lo fundamental de la fase post americana, es que los nuevos actores no surgen enfrentados a los EE.UU., no son anti americanistas, son post americanos, han redefinido sus relaciones con el gran país del norte. Nos llama la atención el que hayan logrado un desarrollo, por lo menos el crecimiento, superando esa dicotomía respecto a los estadounidenses. El antiamericanismo es a todas luces obsoleto Sin embargo, el solo hecho de desarrollarse (los otros) generan inquietud entre los norteamericanos y son un reto a la hegemonía del Tío Sam. Mientras tanto los latinoamericanos, en este auspicioso proceso tendremos que aprender a buscar soluciones hechas en casa y los estadounidenses tendrán que aprender a vivir satisfechos con una cada vez menor influencia en la región, como en el mundo.
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