Comer de prisa sin masticar, alimentos inadecuados y malos hábitos provocan no solo dolores abdominales sino también una enorme tensión en quien lo sufre porque el cuerpo busca la forma de eliminar esos gases mal olientes, a veces del modo y en el momento más inoportuno.
Los especialistas califican de "dolencia nerviosa" en la mayoría de los casos por cuanto, si bien es normal que se formen gases en el intestino grueso por fermentación de los alimentos en una cantidad máxima de 200 mililitros diarios, el hecho de que se produzca en cantidades excesivas se debe a otras causas que son fáciles de prevenir.
Entre los malos hábitos figuran: comer de prisa sin ensalivar los alimentos ni masticarlos adecuadamente; tomar excesivos hidratos de carbono refinados, fibra o alimentos flatulentos; ingerir bebidas gaseosas y hablar mucho durante la comida, por lo que tragamos aire,.
Se debe tener que en el aire puro existe un 78% de nitrógeno y un 21% de oxígeno suponiendo la suma del resto de elementos un simple 1%. Mientras tanto los gases que se forman durante la digestión tienen un 60% de nitrógeno, un 20% de hidrógeno, un 10% de anhídrido carbónico, un 6% de metano y sólo un 4% de oxígeno.
Otros factores son el nerviosismo, la ansiedad, el estrés, el sedentarismo, la intolerancia a algunos alimentos, determinados fármacos, ciertas disfunciones estomacales o intestinales y, especialmente, la carencia de las enzimas adecuadas.
Dolor, angustia y bochorno
Aparte de ser dolorosa la flatulencia provoca disnea, palpitaciones, ahogos, dolores cardiacos y sensaciones similares a la angina de pecho ya que la acumulación de gas en el estómago puede elevar el hemidiafragma, músculo que separa la cavidad abdominal del tórax y provocar sensación de angustia.
Pero, como todos sabemos, la “solución” de nuestro organismo es sencillamente la expulsión de los gases sin que muchas veces se pueda controlar "por arriba" mediante eructos -los que han quedado retenidos en el estómago- o "por abajo" a través de ventosidades muchas veces sonoras.
El problema radica en el exceso porque loa gases se absorben a lo largo del tubo digestivo, pasan a la sangre y ésta los conduce a los pulmones donde son eliminados. También existen en el cuerpo bacterias que, en pequeñas cantidades, los metabolizan y los hacen desaparecer.
¿Qué se debe evitar?
Se recomienda a los pacientes con flatulencia disminuir los alimentos ricos en carbohidratos como el pan, las papas, los cereales, las verduras flatulentas (coliflor, espinacas, alcachofas, guisantes, coles, etc.) y las legumbres (especialmente las alubias, las lentejas y los garbanzos).
En todo caso que si las remoja durante ocho horas o si rompe el hervor a mitad de cocción disminuyen las posibilidades de que las legumbres causen flatulencia. Es conveniente a pasarlas por el pasapurés.
El problema con estos grupos de alimentos (principalmente con la fibra, algunos carbohidratos y almidones) es que no son digeridos y absorbidos en el duodeno y yeyuno y llegan intactos al íleon y al colon donde son fermentados por las bacterias formándose gases que, al añadirse el anhídrido sulfúrico causante del mal olor) y ácidos grasos volátiles desencadenan la flatulencia.
Se debe procurar no tomar lácteos salvo yogures ricos en bacterias le ayudarán a equilibrar la flora intestinal y a evitar las fermentaciones intestinales.
Enzimas digestivas
Se ha comprobado que el tipo de alimentación y la diferencia de la flora intestinal hacen que algunas personas produzcan más gases que otras y que algunos alimentos pueden ser flatulentos para algunas personas y sin embargo no produzcan ese problema en otras.
Esto se debe a que muchas veces el organismo produce suficientes enzimas que segregan el páncreas, el hígado, el estómago y el intestino y que son absolutamente indispensables para poder digerir los alimentos.
Los tres tipos básicos son: las proteasas (descomponen las proteínas). las amilasas (convierten los hidratos de carbono en azúcares simples) y las lipasas (metabolizan los lípidos.
Para ello es suficiente con ingerir abundante fruta , especialmente, manzana, piña y papaya, así como vegetales.
El alimento que contiene las tres enzimas de forma significativa es la yema del huevo crudo.
Dos clases de fibras
Las frutas y verduras son generalmente muy ricas en fibra soluble que, a diferencia de la no soluble, resulta más fácil de digerir por lo que no produce tantos gases.
No obstante debe tenerse en cuenta que hay frutas que se consideran flatulentas, como los cítricos (naranjas, limones, pomelos, mandarinas, etc.), albaricoques, bananas, ciruelas pasas, etc. con las cuales se debe tener prudencia, especialmente si no estamos acostumbrados a consumirlas.
No debe prescindir totalmente de estos alimentos puesto que son muy ricos en fibras , en vitaminas y en otros componentes capaces de prevenir muchas enfermedades.
Debemos tener en cuenta que la fibra es necesaria para un buen peristaltismo intestinal y, además de favorecer la evacuación de las heces, posee muchas otras propiedades para el buen estado de la salud corporal.
Pero una ingestión muy elevada en personas que no están acostumbradas o el hecho de no acompañar la fibra con una elevada cantidad de agua, puede favorecer la aparición de gases.
Las personas no acostumbradas a comer mucha fruta sufrirán seguramente de gases si la toman en exceso al principio. Acostumbrarse poco a poco es una manera de que el organismo admita mayor cantidad sin que reaccione produciendo flato.
Frutas recomendables
Las piñas , papayas y kiwis son ricas en enzimas que ayudan a digerir los alimentos por lo que se aconseja su consumo, especialmente en las personas que sufran de flatulencia.
Piñas
Las piñas contienen bromelina, enzima con capacidad para digerir las proteínas que favorece la eliminación de microorganismos y parásitos del interior de nuestro cuerpo.
Esta fruta ejerce una función purificadora del tubo digestivo y ayuda a eliminar las bacterias causantes de putrefacciones intestinales, responsables de la aparición de dolores en los intestinos o de diarrea.
Papayas
Poseen un alto contenido de papaína o papayotina, enzima con propiedades parecidas a la pepsina ( que forma parte de los jugos gástricos) o la tripsina ( jugos pancreáticos) y ataca las proteínas produciendo su destrucción.
Yogur
Incrementa la formación de bacterias beneficiosas que neutralizan a las responsables de putrefacciones intestinales. Su consumo diario ayudara a disminuir el flato.
Frutas flatulentas
Las manzanas son alimentos que contienen hasta el 20 % de su peso en gas por lo que comerlas en exceso puede aumentar la flatulencia-
Sin embargo no es conveniente prescindir de este alimento muy rico en pectinas, un tipo de fibra soluble recomendable para evitar el estreñimiento, que también resulta responsable de putrefacciones intestinales-
No debemos olvidar que el ácido málico y la quercetina poseen propiedades Bacteriostáticas por lo que la mejor solución consistirá en comerlas poco a poco masticándolo muy bien para dar tiempo a que los gases se expulsen de la boca antes de ingerirlos.
Los rábanos producen flatulencia en algunas personas.
Las cebollas contienen dos componentes, el bencil-isotiocianato y el xilitol, que le otorgan propiedades flatulentas..
El xilitol de las zanahorias es también responsable de la flatulencia en algunas personas.
¿Sabías que...?
Los alimentos que contienen gluten ( trigo, centeno, cebada y avena) producen flatulencias en personas con intolerancia a este componente, pero también pueden producir resultados similares en otras personas ajenas a ese problema.
Al reducir la cantidad de pan o de productos elaborados con harina de estos cereales muchas personas no celíacas han disminuido el nivel de gases en su intestino.
El maíz, aunque no contiene gluten es rico en rafinosa y sacarosa por lo que resulta muy flatulento.
A la hora de comer es importante que lo hagamos en un ambiente tranquilo porque el estrés determina que introduzcamos el alimento de una manera rápida, sin masticarlo bien, absorbiendo al mismo tiempo mucho aire.
No tome jamás fruta durante las comidas. Los jugos deben consumirse siempre solas y en ayunas.
No mezcle nunca proteínas con hidratos de carbono refinados.
Si tiene problemas en la dentadura o le faltan piezas dentales asegúrese de masticar durante más tiempo.
Para los pacientes flatulentos es recomendable sustituir la leche animal por leche vegetal (de soja, almendras, avena, etc) y no consumir quesos fermentados.
Ingiera carbón vegetal que absorbe los gases y los expulsa a través de las heces. Se le obtiene mediante la carbonización de la cáscara de coco.
Tome diariamente alguna infusión con hierbas carminativas (se llaman así a las que ayudan a eliminar los gases) como anís estrellado, manzanilla, salvia, tomillo, menta, poleo, hinojo, hierbaluisa, orégano, azafrán, canela, clavo, comino y semillas de apio.