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La sencilla receta de Páez |
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(00:00) Lunes, 23 de Junio de 2008 |
 El debut del venezolano Richard Páez al frente de la dirección técnica de Alianza Lima estuvo aderezado con un triunfo en Chiclayo, que sirvió de ungüento para aplicar a la herida del enfermo pero distante a la curación definitiva.. El dibujo táctico de Alianza no varió mucho pero tampoco se le puede pedir al venezolano que el equipo de La Victoria tenga en la cancha un vértigo arrollador y se muestre como un rival indestructible.
El hecho es que Alianza Lima tuvo un orden y al menos se notó que hay ambición de mejorar. En el fútbol hay una verdad muy cierta, el jugador tiene que identificarse con su entrenador. El entrenador tiene que ser sabio para lograr que sus pupilos hagan en la cancha lo que quiere. Si es posible romperse el alma para una convivencia estable, sin perturbaciones.
Es la primera regla en el fútbol que Paéz ha sabido aplicar a la luz de los hechos con éxito. Alianza todavía juega horrible pero ya la actitud ha cambiado y se nota. Es algo que «Chemo» en la selección no logró. Se nota que nadie es capaz de poner las manos al fuego por él.
Paéz tiene oficio y sabe que si no logra meterse al futbolista al bolsillo no llega a ningún lado, por eso es que a Waldir Sáenz le da cabida a sabiendas que el histórico es ídolo en Matute.
Este detalle dará tiempo a Páez para acomodarse en el puesto y mientras busque y encuentre el sistema más adecuado y logre encontrar una identidad futbolística, contrae la atención de sus nuevos alumnos a lograr resultados.
Cuando el llanero nivele lo táctico para sumar la entrega que ponen sus muchachos, recién Alianza Lima podrá mostrarse como un equipo que encontró su nuevo norte después de andar extraviado con Miguel Ángel Arrué y José Soto.
En nuestro medio el entrenador de Universitario, Ricardo Gareca, aplica la sencilla receta de lograr que el futbolista se sienta estrechamente enlazado con su maestro. Es casi un padre que el jugador asimila y no puede faltarle el respeto.
Se recuerda a Dony Neyra el año pasado antes de que llegara a Ate Gareca, como uno más y sin cabida en el once titular. Neyra recibió la confianza del argentino y todo cambió. Neyra es la principal arma del mediocampo merengue y se ha convertido en pieza importante. Otros han recibido igual trato, de no ser así Raúl Fernández no sería titular en el arco.
Juan Carlos Oblitas es muy identificado con el jugador porque sabe que debe alimentar y conservar ese lazo de convivencia porque el día que pierda esa confianza, perderá el puesto. Es así de fácil, el entrenador debe hacer que sus jugadores «maten» en la cancha y no como «Chemo» que insulta y se aleja cada vez más de una relación saludable.
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