Con frecuencia, el hipo comienza sin razón aparente y suele desaparecer a los pocos minutos, aunque en raras ocasiones puede persistir durante días, semanas o meses convirtiéndose en una verdadera pesadilla y una afección de muy difícil tratamiento.
En el Guinnes World Records figura el extraño caso de Charles Osborne (1 de mayo de 1894, 1991 quien sufrió hipo continuamente durante 68 años, desde 1922 hasta 1990. Empezó con una tasa de 40 hipos por minuto y fue disminuyendo paulatinamente.
La desesperación por curar el hipo ha dado lugar a las más insólitas soluciones, la mayoría no valederas pero que se les atribuye virtudes falsamente debido a que generalmente desaparece naturalmente a los pocos minutos.
Proceso del hipo
Se trata de un movimiento involuntario (espasmo) del diafragma, el músculo que se encuentra en la base de los pulmones, seguido de un cierre rápido de las cuerdas vocales, lo cual produce un sonido característico.
El hipo es común y normal en recién nacidos y en bebés por lo que no debe crear alarma. Es un problema generalmente benigno y transitorio, culturalmente gracioso, la mayoría de las veces idiopático y de fisiopatología no bien conocida.
Se le define técnicamente como una serie de contracciones espasmódicas, súbitas e involuntarias de la musculatura inspiratoria, principalmente el diafragma, seguidas de un cierre brusco de la glotis, lo que origina un sonido peculiar y característico.
El diafragma casi siempre funciona a la perfección. Desciende cuando inhalas para ayudarte a llevar aire a los pulmones y sube cuando exhalas para poder expulsar el aire de los pulmones. Pero a veces se irrita y sube de manera brusca y cuando esta respiración irregular llega a la laringe, se produce el hipo.
Probables causas
Algunos factores que irritan el diafragma son comer demasiado o demasiado rápido, una irritación en el estómago o la garganta, abuso de alcohol o sentirte nervioso o excitado.
En raras ocasiones es producido debido a un fallo de una parte del sistema digestivo conocida como duodeno. En ese caso tarda en desaparecer.
En ocasiones puede mantenerse en el tiempo incomodando enormemente a quien lo padece, llegando a provocar insomnio, pérdida de peso, dehiscencia e infección de suturas e incluso, bloqueo auriculo-ventricular.
En estos casos puede ser signo de patología severa, por lo que estos pacientes deben ser objeto de una atención médica que evalúe las posibles entidades clínicas subyacentes.
Así, el hipo persistente (singultus, en su denominación científica correcta) es aquel que se presenta en forma de un ataque prolongado o ataques recurrentes de hipo durante un tiempo determinado, generalmente más de 48 horas.
Tratamiento
El hipo ordinario se cura con facilidad sin intervención médica y en la mayoría de los casos puede ser detenida simplemente por olvido.
Es tratado médicamente sólo en casos graves y persistentes (denominado "intratable"), como en el caso de una niña de 15 años de edad que en 2007 hipó continuamente durante cinco semanas.
En esos casos se utiliza generalmente estimulantes gastrointestinales o antipsicóticos con fuertes efectos sedantes. En graves o resistentes casos se recurre a un anti-espasmódico.,
Los hipos persistentes y difíciles de deben generalmente a un desequilibrio electrolítico (hipopotasemia, hiponatremia) y pueden curarse al beber una bebida gaseosa a la sal que contengan potasio normalizar el equilibrio de sodio en el sistema nervioso. La carbonatación promueve la rápida absorción.
La administración intranasal de vinagre se piensa que es seguro y práctico método para estimular la pared dorsal de la nasofaringe, donde la rama faríngea del nervio glossopharyngeal (aferente del arco reflejo hipo) se distribuye.
Dr Bryan R. Payne, un neurocirujano en la Louisiana State University Health Sciences Center en Nueva Orleans, ha tenido cierto éxito con un nuevo procedimiento experimental en el que un estimulador del nervio vago se implanta en la parte superior del pecho de los pacientes con un intratable caso de hipo.
Es rítmica envía ráfagas de energía eléctrica al cerebro a través del nervio vago, que pasa por el cuello. La Food and Drug Administration aprobó el estimulador del nervio vago en 1997 como una forma de controlar las convulsiones en algunos pacientes con epilepsia.
En el 2005, la agencia aprobó el uso de la estimulador como un tratamiento de último recurso para las personas con depresión severa.
Los “remedios caseros”
Hay una serie de tratamientos prescritos anecdóticamente para eventuales casos de hipo que incluyen: asustar a los afectados por la enfermedad, el agua potable (a veces en una manera poco ortodoxa), y alterar la respiración.
Los más “recomendados” pero igualmente inútiles son:
El susto para que el afectado deje de prestar atención al espasmo.
El tradicional y típico: beber siete tragos de agua.
Beber los tragos de cabeza.
Aguantar la respiración lo más que se pueda.
Comerse una cucharada de azúcar.
Meterse a la boca un terrón de azúcar mojado en vinagre .
Cruzar los dedos índice y corazón de ambas manos antes de hipar por tercera vez.
Demás está decir que casi todas son inefectivas pero la creencia popular influye en los que buscan una solución rápida en lugar de esperar a que cese naturalmente.
¿Sabías que…?
Los exámenes de diagnóstico rara vez son necesarios a menos que se sospeche de una enfermedad o de un trastorno como causa del hipo.
Para tratar el hipo persistente, se puede realizar un masaje del seno carotídeo en el cuello o un lavado gástrico. Pero atención que solo debe ser realizado por un médico. Nunca se debe intentar un masaje carotideo por cuenta propia.
Dentro de las causas neurológicas del hipo figuran los procesos infecciosos, accidentes cerebrovasculares y lesiones ocupantes de espacio: neoplasias o hidrocefalia. En el tórax destacan neumonías, tuberculosis, pericarditis e incluso infarto de miocardio.
Otras causas son las alteraciones metabólicas, como la diabetes o nefropatías.
El origen psicógeno no debe ser atribuido con rapidez, algo que se hace con frecuencia. Puede descartarse esta etiología valorando la presencia del hipo durante el sueño.
Como fármacos que inducen hipo13-19, los corticosteroides y benzodiazepinas
Entre las causas gastrointestinales figuran: reflujo gastroesofágico. hernia de hiato, esofagitis, úlcera gástrica, pancreatitis, carcinoma esofágico.
En la distensión abdominal debe tenerse en cuenta : comida abundante, ingesta de comida fría o caliente, bebidas gasificadas, irritantes, endoscopia.
Masas hepáticas, ascitis, cirugía abdominal.
Causas neurológicas probables:meningitis, encefalitis, abscesos.
Otras: traumatismos, neoplasias, hidrocefalia, esclerosis múltiple.
Realizar una apnea forzada (“aguantar la respiración”) y respirar en una bolsa de diuresis o de papel, aumenta la concentración arterial de CO2, lo que se ha comprobado que inhibe el hipo.
La estimulación vagal se consigue bebiendo agua repetidamente, tragando pan seco o tostado, hielo picado o azúcar granulada, lo que estimula la inervación del fondo de la orofaringe, al igual que traccionar la lengua o frotar la úvula con un bastoncillo.
También podemos realizar una presión digital sobre los globos oculares o, sobre los nervios frénicos, por detrás de las articulaciones esternoclaviculares.