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Mi Otro Yo
Coche a la vista
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Coche a la vista | Coche a la vista |
| viernes, 27/06/2008 | ||||||
En el primer tercio de presente año se vendieron 30 mil vehículos en el Perú; en el 2007, en el mismo período, 17 mil y, en todo el año, 51 mil unidades. Si comparamos estas cifras con las de otros países latinoamericanos, no sorprenden, y podrían resultar ridículas frente al incremento vehicular de otros países emergentes e industriales. En el Perú, son cifras nunca vistas en su historia. Los peruanos evolucionan a convertirse en modernos centauros, mitad cholos, mitad toyotas.Un rasgo de la industria automotriz en el Perú, es no producir vehículos, se ensamblan algunos, los más se importan desde Argentina, México, Brasil, Estados Unidos, Japón, Corea, Francia y China. Es un misterio la producción nacional de vehículos automotores. Hay muchos autos en Lima y en las capitales de algunas regiones; en otras son muy escasos y es donde más se les necesita, es el caso de las zonas productivas andinas y amazónicas. En esta última proliferan las motocicletas y la infraestructura vial es un desastre. Los autos son un fenómeno citadino, si no hay un desarrollo urbano, lo impulsan, de modo que exista la posibilidad de implantarse. El crecimiento significativo del parque automotor se produce en el Perú desde los años 60. Los autos fabricados en EE.UU. eran los que imperaban en el mercado nacional. Las marcas Ford, Dodge, Chevrolet, Chrysler, ocupaban el mercado, se internalizaron en el imaginario colectivo e impulsaron una cultura automotriz. El chofer, especialmente en las zonas alejadas de la costa, de los andes y de la selva baja, se transformó en un personaje-agente de relación de esos mundos con el mágico universo moderno “de la Capital”. Y el camión en la potencia del progreso. En lo fundamental, los vehículos eran adquiridos por las clases sociales como señal de status y poder y en el sector productivo, entre agricultores, ganaderos y transportistas. El vehículo también simbolizaba prosperidad y modernización. En general, los vehículos eran adquiridos por los sectores más altos de la sociedad, como lo hacen con otras tecnologías, en todos los tiempos. La tasa de motorización, relación número de vehículos/persona, en el Perú es 20 habitantes por vehículo. Según información de un diario, el Perú se ubica en un rango inferior, pues, su parque automotor de 1.400 mil vehículos es pequeño al lado de otros países. Sin embargo, es en este país donde se producen 25 fallecidos por cada diez mil vehículos, resultado de accidentes de tránsito en todo el territorio. Sin duda, es el más letal de los sistema de transporte y circulación de vehículos. El automóvil es un elemento esencial en el modelo de consumo de masas, es un bien de consumo duradero que crece inexorablemente, acicateado por un consumidor que actúa guiado por su pertenencia y no por su diferencia. La publicidad de vehículos está centrada en la marca y no tanto en el modelo. Aun así, es posible hallar elementos simbólicos propios de las marcas que nos dan idea de status o nivel. La rigidez del consumo de hace algunos años atrás hoy experimenta cambios. El mundo de la producción automovilística ha sustituído la norma de producción en masa por la producción especializada de segmentación y diferenciación, orientada a sectores específicos. El consumo de automóviles sigue hoy la ruta y las normas del consumo global. Proliferan las marcas y los modelos. Incluso, dentro de cada modelo hay diferencias de motorización, equipamiento, precios y la vida de los modelos tiende a reducirse o son reintroducidos en el mercado, esta vez con nuevas ventajas y características. La idea es dejar de lado al consumidor global y atender a sectores sociales concretos, que hacen del automóvil un fetiche vivamente anhelado y obsesivamente poseído. Hay algo más, los consumidores han cambiado de prioridad en su forma de consumo, la publicidad ha percibido y adoptado estos cambios en sus campañas persuasivas: antes, los motivadores del consumo eran la velocidad, la potencia o la durabilidad; hoy, se proponen otros, el aspecto ecológico, la alta preparación del usuario, el hedonismo, la juventud, la sofisticación tecnológica. Pero hay más impulsores del consumo para alimentar el individualismo y, consiguientemente, la fragmentación social. Escribir Comentario
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En el primer tercio de presente año se vendieron 30 mil vehículos en el Perú; en el 2007, en el mismo período, 17 mil y, en todo el año, 51 mil unidades. Si comparamos estas cifras con las de otros países latinoamericanos, no sorprenden, y podrían resultar ridículas frente al incremento vehicular de otros países emergentes e industriales. En el Perú, son cifras nunca vistas en su historia. Los peruanos evolucionan a convertirse en modernos centauros, mitad cholos, mitad toyotas.

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