Luces y sombras
Julio Iglesias y “la vida sigue igual” | Julio Iglesias y “la vida sigue igual” |
| Viernes, 27/06/2008 | ||||||
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“El flaco” se fue a los 33 años, sintiendo el eco melódico del tema “La vida sigue igual”, inspiración nacida de la nostalgia e impotencia del joven Julio Iglesias, cuando semiparalítico yacía en la cama de un hospital, ante la desesperanza de los médicos, que dijeron, que nunca volvería a caminar. Iglesias, la madrugada del 22 de setiembre de 1963, sufrió un terrible accidente, tras el deleite de alegría y copas. El sueño de futbolista abrazada en la camiseta del Real Madrid, se estrellaba contra la pared irónica del destino. Eladio, así se llamaba el enfermero que le cuidaba y le ayudaba en sus terapias de rehabilitación. Fue él, quien le regaló una guitarra, al descubrir su tristeza y nostalgia, reflejada en los poemas que escribía. Julio, logró entretenerse y mantener ejercitando sus dedos en aquel instrumento que le haría recobrar su sueño de ser grande. Revistió sus poemas de música y las convierte en canciones. Motivación de vida, para conseguir el milagro de volver a caminar. Y como no hay jamás, logro tan grande, como el nacido de nuestro propio esfuerzo. Julio volvió a caminar. “La Vida sigue igual”, fue el punto de partida de su larga trayectoria artística. Composición que el madrileño, intentó en vano, que la interpretara un “verdadero cantante”, pues según dijo, él no lo era. Sin embargo, aquella melodía, sello inconfundible del artista, jamás sería ya olvidada. Julio Iglesias, se convertiría, en el hispano más popular del mundo y, también, el solista más grande vendedor de música. Fue el primero y único hasta la fecha, en haber recibido el Disco de Diamante, otorgado por el libro de Récords Mundiales de Guinness. Hoy, a sus 64 años, Julio es un clásico, su música perdura en el tiempo y sigue otorgando aquel repertorio de vida y de experiencia cargada de emociones y sentimientos. Y aunque, intenta mantener aquel espíritu joven, el físico, a veces, se agota. Recientemente, acaba de interrumpir un recital en la ciudad rusa de Yekaterimburgo, en los Urales, por un "problema cardiaco", como consecuencia del estrés y el agotamiento debido al exceso de trabajo. Más, como él dice en su canción de “Agua dulce, agua sala”, sigue en pie, pues “con el pasar de los años, se aprende, que la vida hay que vivirla intensamente, porque sino se termina”. Y yo, aprendiz del amor, sigo intentando comprender el porque, "a veces, el amor, nunca llega porque pasa sin llamar y se va buscando a quién amar. Y a veces, cuando llega, llega tarde, porque ya hay alguien más en su lugar.” Mientras, el “flaco”, mi hermano, parecer mirarme desde algún lugar especial, y me dice al oido, recuerda que “La vida sigue igual”. Escribir Comentario
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Recuerdo, a los 13 años, sentada en el umbral de mi puerta, el despertar a mi curiosidad de adolescente en aquel tema “El amor” de Julio Iglesias. Sin embargo, para mi hermano, quien era admirador del cantante español, a sus 21 años, sus canciones, eran más que motivación de esperanza para su vida. Mi lazo de sangre, “El flaco”, como cariñosamente lo llamábamos, colocaba el vinilo en el tocadiscos y éste giraba y giraba emitiendo el inmenso contenido de sentimiento de aquel ayer, un tanto marcado para Julio y, que en el presente de los 80, vivía para cantarlo.



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