|
Mientras Gisela Valcárcel, permanece en prudente silencio, luego de las críticas que recibió como consecuencia de su precipitación verbal, en aquel momento sensible y emotivo de “Bailando por un sueño”, al presentar ante el público a “Eduardito”. Un niño de 8 años que padece de cáncer y quien nada sabía de perder un bracito, hasta que la rubia le dijo: "vamos a pedirle a Dios que no pierdas tu brazo y, si no, te ponemos otro ¿ya?". El niño, al escucharla y, con razón, se tapó los ojos y lloró tan fuerte como pudo. Hecho, que de seguro dolió, también, el corazón de la aún esposa de Carmona y que le servirá como reflexión.
Pero, quien anda como niñita con celular recién comprado, es Magaly Medina, pues “no contaban con su astucia”, de “cabo a rabo” se llevó a la audiencia con aquella mala copia de “Bailando por un sueño”. Si pues, “Bailando con Magaly” arrasó en sintonía” y, no era para menos, pues, la provocación a la curiosidad morbosa, fueron los ingredientes perfectos para atraer hasta al más refinado de los espectadores. Y no importa el argumento del porqué, total es harto conocido de lo fisgones que los peruanos somos, husmeamos y preguntamos, hablamos y murmuramos y, claro que también miramos, para luego decir, que no vimos nada. Esto, salvando, muy pocas y honrosas excepciones. Y aunque Magaly pretenda marketearse, diciendo que aquel remedo gustó más que el verdadero “Bailando por un sueño”, lo cierto es que en este tema, no es cuestión de gustos, pues, la curiosidad por ver quién hace y cómo hace el ridículo es más de instintos que de razonamientos. Su espectáculo, llamó la atención, por el efecto “simplonada” igual a carcajada. Los payasos entran en acción tras cámaras y portadas, tal como la abeja a la miel. No importa el medio, solo el fin, y eso es llamar la atención. Acaso, no han visto a doña Laura Bozzo, haciéndonos creer de sus “celos” por su primaveral amor, cuando éste, ensayaba sus pasitos de baile con la despampanante Paola Ruíz. ¿Celos a mi?, cámaras vengan a mi. No hay duda, Magaly, es la “reina de la basura”, conste que así lo ha hecho saber ella, riendo a mandíbula batiente, con socarronería hacia la Gise, anunciando que habrá una segunda parte de “Bailando con Magaly”. La experiencia, hace que conozca este “mísero negocio”. Y hablando de negocios. Para completar el cuadro de esta nota, tenemos la reaparición en el escenario del espectáculo, a la “señora”, Tula Rodríguez. Rompe la inocencia de su silencio, para las cámaras del “Enemigos íntimos” (Frecuencia Latina Canal 2). Según dice, está cien por ciento dedicada al cuidado de su niña, de su hogar. Fueron muchos meses en coma de silencio, que le ha provocado decir ahora: “No sabes, soy una señora pues. Estoy tranquila en mi casa viendo televisión todo el día. Me siento súper feliz, cuidando de mi niña, no sabes qué bien la paso con la cabellera recogida y con pantuflas todo el día tirada en mi cama”. Bien por ella, al estilo de doña “Florinda”, pero por allí que no se confíe, pues el embarazo, no es sinónimo de descuido, es cuando la mujer debe estar impecable para el marido, eso dicen muchas, sino, Javier será pan comido por "palomas" que buscan abrigo. Y él, tiene ya experiencia de búsqueda de abrigo. Como ven, habidos lectores míos, por ahora son dos mujeres aún y un camino, y una “Urraca”, feliz. Visitas: 369
|