
Abrimos nuestra columna voleibolística dominguera, con esta pregunta. En el mundo, el voleibol masculino es más popular que el femenino por la espectacularidad del juego basado en descomunales remates e impresionantes saltos, pero aquí en el Perú luce abandonado a su suerte.
Lamentablemente, nuestra sociedad machista nos lleva inmediatamente a la burla y la ofensa, cuando vemos a un hombre jugando vóley e inmediatamente lo relacionan con alguna desviación sexual. Sin embargo, es paradójico ver en muchos barrios de Lima como se juega el voleibol con una mayoría de varones en los equipos.
Es cierto que en el Perú, el vóley es practicado en mayor número por personas de tendencias homosexuales que gracias a sus escandalosos commportamientos llaman la atención, y terminan desalentando a muchos que quieren practicarlo. Pero se debe tener entereza para enfocar este problema, como lo han hecho otros países como Brazil o Argentina en donde el vóley es profesional y donde se ha puesto mano dura para evitar que la imagen del deporte, no se vea manchada por conductas inapropiadas.
El papel de la Federación Peruana de Vóley (FPV) que preside el Sr. César Vértiz pues nuevamente nos muestra sus credenciales con su absoluto desconocimiento de la realidad del del deporte y tiene más que abandonado a esta rama del vóley. Actualmente en el Perú existe una Liga Nacional Superior de Vóley Masculino compuesto por ocho equipos, pero que juegan solo en familia y sin ningún tipo de apoyo. En febrero culminó su campeonato y la parecer solo unas cuantas líneas de difusión en un diario capitalino. Si el vóley femenino con las justas tienen difusión, pues que se podría esperar en el vóley masculino.
El olvido es tal en el vóley masculino, que los mismos jugadores tienen que organizarse y muchas veces ellos mismos hacen los campeonatos y escogen quienes son los seleccionados nacionales.
Bajo estas circunstancias, perviven una serie de ‘eternos’ jugadores que lucran con su condición para obtener becas en Universidades y que no permiten que el vóley se renueve. Estos terminan siendo siempre los mismos convocados todos los años como y que muchos de ellos tienen más de dos décadas en el vóley. No digo que sea malo que un jugador de selección haga lo posible por conseguir una beca deportiva en una universidad, pero cuando se llega al extremo de ir cambiando de universidad como de camisa, allí sí que ensucia el deporte por más que esté en su derecho.
Por otro lado, la lucha para tratar de quitarle la etiqueta de afeminado al vóley masculino se viene perdiendo desde hace años atrás, sin que se pueda hacer algo para revertirlo. Inclusive amigos me contaron que en torneos de la Federación Deportiva Universitaria se permitía jugar en los campeonatos de vóley masculino a travestis. Tengo conocimiento que por ello, muchas alguna universidades han decidido cerrar sus selecciones masculinas de vóley, por escándalos entre homosexuales ‘gays’
Los que hemos tenido la ocasión de ver un partido del ‘Super Scratch’ de Brasil con Gilberto Godoy Filho (‘Giba’), a la Argentina de Marcos Milinkovic, a la Venezuela de Ernardo ‘Harry’ Gómez o al descomunal equipo cubano de los 90’s con el espectacular Leonel Marshall (pongan esos apellidos en Youtube y verán), realmente nos conmueve que el vóley masculino siga abandonado a su suerte, cuando tiene un gran potencial por su espectacularidad.
He practicado vóley y soy fanático de esta disciplina, pero me apena sobre manera ver como está abandonado este deporte en la rama masculina. Si CMD se anima también a transmitir el vóley masculino y logra producir un buen sistema de difusión del deporte, podría generar un buen producto televisivo. Es una sugerencia.