Portada
Mi Otro Yo
Miedo en la sociedad
Mi Otro Yo
Miedo en la sociedad | Miedo en la sociedad |
| viernes, 01/08/2008 | ||||||
Observamos que desde el 2001, el “Año del Espanto”, a propósito del ataque terrorista a la Torres Gemelas, muchos libros, artículos, ensayos, tesis, entre otras publicaciones impresas y digitales, consideraron que ese fue el momento desde el cual el miedo emerge como el eje central en el funcionamiento de la sociedad global. Quedaron en entredicho categorías que considerábamos claves en el ordenamiento social como orden, seguridad, estabilidad. Con el derrumbe de las Torres Gemelas, también se vinieron abajo determinados modelos de vida.Visibilizado el miedo (esa emoción reactiva, de intensidad variable, ante un peligro o amenaza inminente, real o ficticia), por los cruentos acontecimientos de comienzo del siglo XXI, es posible percibirlo como el gran ordenador del mundo moderno, es pertinente recordar, como se hizo en el estudio “El miedo. Reflexiones, sobre su dimensión social y cultural”, compilación hecha por la colombiana María Inés Villa Martínez (2002), de que el miedo (en realidad los miedos), han existido y seguirán existiendo, solo que en el tiempo, cambia la fuente del miedo, el significado que adquiere para el contexto y los modos de afrontarlos. Efectivamente, no olvidemos el contexto actual, dominado por las tecnologías de comunicación, todo un mundo interconectado, los miedos también se han globalizado, y los miedosos, es decir los individuos y masas atrapados por el miedo -para resistirlo- tejen solidaridades, establecen parámetros de comportamiento cotidiano, determinan usos del espacio y prácticas políticas. Hoy, si queremos entender a la sociedad, debemos intentarlo a través del estudio del miedo social. Es verdad, hay quienes entienden que el fenómeno del miedo social de nuestro tiempo es una expresión espontánea del desarrollo histórico. Una respuesta refleja a los cambios en la sociedad; otros, como Chomsky, periodistas como Michael Moore, por citar a algunos, creen que el miedo es resultado de una política deliberada, intencionalmente elaborada, orientada al control social de una población y un poder recíprocamente atemorizados y desconfiados. Para esta tendencia, actualmente en el mundo se produce un proceso cultural que crea técnicas para alarmar, sea a través de la agenda setting (selección u ocultamiento de noticias), distorsión de estadísticas o cantidades, transformación de eventos aislados en amenazas inminentes y generales, tergiversación semántica, estigmatización de minorías, generalización de situaciones, inversión causal o la fabricación de eventos o afirmaciones. Según el sociólogo, Barry Glassner, “La cultura del miedo” (Perseus Books Group.1999) es una percepción común que encuentra miedo y ansiedad en los discursos y relaciones sociales, afectando al individuo como tal, a sus modos de interacción y a su condición de agente democrático. Apoyándose en Frank Furedi, Glasser, dice que esta cultura, en parte, emerge como una susceptibilidad natural de la sociedad contemporánea y como una “falla de la imaginación histórica”, producida por el agotamiento del significado de los sistemas políticos. El miedo pre-existe, pero es apuntalado por los medios de comunicación y los políticos, que pueden sacar provecho de esta sensibilidad, implantando y explotando los miedos más convenientes. Pero así como implantan temores, también pueden desalentarlos, vía la trivialización o ignorando un problema, por ejemplo, se puede ignorar una guerra para dar la sensación de que no existe o minimizarla. A otros la guerra puede servirles para apuntalar un criterio e influir en la opinión publica y en la conducta personal. Respecto a la cultura del miedo y sus implicancias, Chomsky es más tajante y radical, prefiere hablar de los esfuerzos por el control de nuestras vidas como una recurrencia histórica, con mayor énfasis en los últimos siglos, desde el poder. Es difícil discrepar con el gran lingüista, pero el determinismo podría hacernos perder de vista que, por ejemplo, “desde abajo” también se promueven miedos y temores, directamente dirigidos hacia los de arriba. Y no necesariamente desde los grupos políticos de abajo, sino desde las mismas gentes sencillas. No es extraordinario tampoco, que los individuos, se expongan y busquen el miedo, como en los deportes extremos. Escribir Comentario
Visitas: 110
|
||||||
| < Anterior | Siguiente > |
|---|



Observamos que desde el 2001, el “Año del Espanto”, a propósito del ataque terrorista a la Torres Gemelas, muchos libros, artículos, ensayos, tesis, entre otras publicaciones impresas y digitales, consideraron que ese fue el momento desde el cual el miedo emerge como el eje central en el funcionamiento de la sociedad global. Quedaron en entredicho categorías que considerábamos claves en el ordenamiento social como orden, seguridad, estabilidad. Con el derrumbe de las Torres Gemelas, también se vinieron abajo determinados modelos de vida.

Fiscalía recuerda que temían ser ejecutados como Mariella Barreto y solo declararon con la Ley de Colaborac...







