 Jugamos con las palabras, pero los que nos leen pueden estar convencidos de que no es nada lúdico lo que vamos a contar, más bien, puede ser una tragedia. Se trata de los países cuya participación en los Juegos Olímpicos, a través de toda su historia, ha sido desastrosa. Aunque las cifras y las estadísticas son muy difundidas, en esos países caso no se percibe esta gran diferencia con los otros países que hacen de los juegos olímpicos una fiesta con muchas medallas, comparadas a las pocas que han logrado conquistar en años.
Varios medios de comunicación del mundo, cada cierto tiempo elaboran algunas listas de aquellos países que han condenado a sus ciudadanos a una vida de pocas alegrías, debido a la baja performance de sus atletas y equipos. Situación que no solo depende de las deseos, destrezas y capacidades de los protagonistas, sino de las condiciones y oportunidades que ofrecen el Estado y la sociedad.
Entre los países con menores honores olímpicos esta la India, la gran economía emergente de nuestros tiempos. En toda su historia olímpica, que inició en 1900 ha conquistado 17 medallas. Tiene menos que Nigeria, que es una economía veinte veces menor. En la Olimpiada de Barcelona, los indios no conquistaron ninguna medalla. Algunos de sus líderes pidieron dos minutos de silencio para lamentar la “muerte del deporte indio”. ¿Cuál es la causa de esta problemática? Aparentemente, los mil millones de indios no tienen dónde practicar deportes. La infraestructura es deficitaria, los programas deportivos inexistentes, la inversión deportiva extraña y los participantes siguen aferrados a sus deportes arcaicos y locales. La política no percibe el valor de las olimpiadas.
Taiwán no es un país, pero es un gigante. ¿Usted lo duda? Su economía es 100 veces mayor que la de Mongolia que tiene el mismo número de medallas, es decir 15.
Las razones por las que un país tan rico, es en el deporte, poco menos que incompetente, podría estar en el bloqueo y boicot que China ha emprendido contra la participación de Taiwán en todo certamen olímpico. Siempre resulta vergonzosa la participación de este país, pues sus atletas no compiten como taiwanenses, no desfilan con su bandera y tampoco cantan su himno nacional. Además, se quejan de que son los árbitros norcoreanos, los que les arrebatan las medallas de taekwondo.
Uno de los países energéticamente mas ricos, a la vez que políticamente controvertidos, debido a la personalidad de su mandatario es Venezuela. Pletórico de petróleo, solo ha ganado 10 medallas. Voluntarioso su presidente ha enviado una delegación de 100 atletas venezolanos a la Olimpiada China. Los entendidos, creen que solo le traerán frustraciones al locuaz mandatario. Pero no todo esta perdido, Venezuela ha obtenido una medalla de oro y la única mujer que obtuvo la que le corresponde es Adriana Carmona, la de bronce en taekwondo, Atenas, en el 2004. No queremos ahondar en las causas de estos fracasos, pero destacaremos que algunas veces, el país caribeño ha competido en algunos deportes como el trineo, sus atletas, el padre y el hijo, ganaron menciones como el más viejo y el más joven participante de la especialidad, por supuesto que ninguna medalla.
Israel, el dolor de cabeza estadounidense, el poderoso que puede ganar una guerra en 6 días y bombardear objetivos a voluntad, solo tiene seis medallas. Es decir deportivamente es insignificante, esta al nivel de Uganda y muchos países de reciente fundación lo han superado con creces, incluso sus más enconados rivales históricos. Entre los israelíes hay buenas intensiones de ubicar al país en la constelación olímpica, sin embargo, ellos ven su futuro deportivo con pesimismo e ironía.
El milenario país andino del Perú, sí que se queda atrás. Con dureza, observadores y especialistas deportivos dicen que es de los mayores perdedores del mundo, junto a Zimbabue y Moldavia. Son cuatro las medallas que exhiben en muchos años de deporte olímpico. Es mejor no compararlo con ningún país, pues el resultado puede ser desalentador, solo digamos que Jamaica es una economía 10 veces más pequeña que la peruana, sin embargo, tiene 10 veces más medallas.
Como en el caso de los otros países mediocres, deportivamente hablando, del Perú puede argumentarse que la pobreza, la infraestructura deficiente, los programas de atención deportiva inexistentes, sumados, por ejemplo, a que hace 10 años, la mitad del equipo olímpico padecía de malnutrición, confabulan contra los buenos resultados. Hoy, los atletas siguen practicando en locales derruidos y sin servicios, con equipamiento viejo, sin uniformes y haciendo cola para comer lo que – a modo de ayuda humanitaria- ofrece el Comité Olímpico Internacional (COI). Sin embargo, el actual presidente constitucional de la República, ha manifestado su interés de ser sede de los juegos olímpicos del 2016. Felizmente, lo hizo una semana después de cerrado el plazo de presentación de solicitudes. Cuando conoció este detalle, afirmo que le gustaría para el 2020. Como podemos apreciar, hay muy buenas y grandes intenciones. Visitas: 195
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