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(Fotos)Por retomar región separatista, especulando con el apoyo de la OTAN, Georgia se enfrentó a Rusia, perdiendo soga y cabra En el ajedrez bélico de las súper potencias, el gobierno de Georgia, sintiéndose respaldado por Washington y otros miembros de la poderosa Alianza del Atlántico, OTAN, quiso mover sus fichas en un relampagueante jaque mate al intentar retomar el control de la provincia separatista de Osetia del Sur. Los analistas coinciden en que los cálculos georgianos se basaban en que el reciente cambio de liderazgo en Moscú, con una línea aparentemente menos dura, y la inauguración de los Juegos Olímpicos, permitiría el avance de sus tropas en una victoria rápida, tras lo cual recibiría el apoyo de los países occidentales, interesados en menoscabar la influencia rusa.
Pero en los “juegos de guerra” entre las súper potencias, por ampliar sus áreas de influencia, no entran los países chicos que, a modo de peones, pueden ser sacrificados en aras de la paz mundial, es decir de los peces grandes.  Escenario de un creciente conflicto Oso dormidoDesde hace varios años, Georgia ha venido aplicando soluciones bélicas en las regiones conflictivas, basadas en la estrategia de incursiones rápidas y efectivas que sofocaron insurgencias de baja intensidad, sin que el Oso Ruso reaccionara, aparte de los tradicionales gruñidos.  Tanques rusos avanzan Las recientes victorias en Kodori Gorge y la zona de Adjara, sin provocar una reacción rusa, así como el apoyo de la Casa Blanca, que propuso su incorporación como miembro de la OTAN, animó a los estrategas georgianos entrar de lleno en los juegos de guerra de las grandes potencias.El primer error fue no prevenir la resistencia de los separatistas y la inmediata reacción de Rusia, que confirman una vez más la influencia de la línea dura del ex presidente, Vladimir Putin , quien sigue manejando los hilos del Kremlin, desde las sombras.  Blindados georgianos retroceden De otro lado, fue la mejor carta que ofrecieron a Rusia que, de un solo zarpazo, soluciona los reclamos separatistas, con el paso de sus blindados, y lanza un escarmiento a quiénes intentan despertar al oso.  Las primeras bajas No solo fueron los bombardeos de la aviación o el avance de sus blindados. La flota rusa se desplazó inmediatamente hacia el Mar Negro, con lo que cualquier esperanza de recibir ayuda indirecta de Occidente, se desvaneció. Y David quedo solo frente a Goliat, sin honda ni piedras.  Combates entre los escombros Tiraron los dados"Los georgianos tiraron los dados y perdieron. No fue un cálculo irracional avanzar para lograr una victoria rápida, pero al final fue un error de cálculo " dijo Michael Denison, experto en asuntos rusos y europeos del Chatham House, un centro de estudios de seguridad basado en Londres.  Después de los bombardeos... "La capital Tskhinvali es relativamente pequeña, de no más de 25.000 habitantes, y probablemente creyeron que podían tomarla. Calcularon que algunas personas iban a dejar la región y huir a Osetia del Norte, pero que el resto se quedaría y el problema básicamente sería resuelto," añadió. 
En retrospectiva, explicó, los georgianos deberían haber pensado en bloquear o volar el Túnel Roki que une Osetia del Sur con Rusia e impedir a las fuerzas rusas el acceso a la región. Pero los georgianos necesitaban mantener abierto el túnel para que los habitantes de Osetia del Sur pudieran escapar hacia el norte. 
Denison y otros analistas señalan que los separatistas de Osetia del Sur habían provocado a Georgia durante un tiempo, probablemente contando con que Rusia los ayudaría si fuera necesario.  El rostro oscuro de la guerra "Los rusos estaban provocando desde hace tiempo y no dudo que hayan alentado a los separatistas para que iniciaran un ataque," dijo Bruce George, miembro británico del Parlamento con una larga vinculación a temas relacionados con Georgia.  Conflicto amenaza extenderse "Al mismo tiempo, si te embarcas en una guerra como hicieron los georgianos, tienes que saber cuáles serán las consecuencias. Era inevitable que los rusos reaccionaran violentamente (...) y en esta etapa parece improbable que se detengan," añadió. Nuevo escenario Lo poco que salvaron Denison declaró a Terra USA que la declaración del primer ministro ruso Vladimir Putin de que era muy improbable que Osetia del Sur se integrara alguna vez a Georgia había sellado el destino de la región."Si los rusos no hubieran intervenido y Georgia hubiera invadido, algunos habitantes de Osetia del Sur hubieran huido, pero probablemente hubieran estado bien, y Osetia del Sur hubiera mejorado a nivel económico y cultural," argumentó.  ¿Hacia dónde ir? "Pero ahora se disponen a ser un pequeño puesto fronterizo en el extremo sur de Rusia," enfatizó.Lo que en buena cuenta significa que el escenario ha cambiado, aparentemente favoreciendo a Rusia que puede mover abiertamente sus fichas a una región “separatista”, cada vez más cerca de la protección del ex imperio de los zares. Infierno en la cuna de Stalin El bombardeo provocó pánico, muerte y destrucción en la ciudad Gori, a 40 kilómetros de la capital georgiana de Tbilisi y cuna del dictador de acero, Joseph Stalin, quien levantó el imperio soviético en una larga y cruenta historia.
 Las muertes y el dolor no tienen precio Los aviones rusos rozaron las cúspides de los monasterios de Gori antes de abrir fuego: una maraña de misiles lanzados hacia cinco enormes caserones a las puertas de la ciudad. Es la feroz represalia de Rusia contra la ofensiva del Ejército de Georgia en Osetia del Sur, señala el último informe del portal de Wikipedia.  Ciudades en escombros "Es el fin del mundo", cuenta Andro Toratze, quien sobrevivió a la masacre. "Ya han localizado unos 30 cuerpos entre los escombros. Entre ellos había una mujer embarazada, tres ancianos que estaban tomando el fresco y dos niños que jugaban en el patio. Todos civiles"."Nos han dicho que en unas horas volverán a bombardear, por eso quien puede huye hacia las aldeas más cercanas", explica Nodari Rukaze. De vez en cuando, la sirena de una ambulancia se añade a la triste sinfonía de esta evacuación. Blindados rusos avanzan Las tropas rusas se adentraron en Georgia desde la región separatista de Abjasia en lo que parece una escalada en el conflicto entre Tiflis y Moscú y a la vez que se intensifican las gestiones diplomáticos para lograr un entendimiento. El presidente de Georgia, Mijail Saakashvili, dijo en una alocución televisada, que "la mayor parte del país" está ocupada por fuerzas rusas.
Autoridades georgianas dijeron previamente que las tropas de Moscú habían ocupado la ciudad de Gori, en el oeste de Georgia, algo que el Kremlin negó, según la agencia de noticias Reuters. Un funcionario georgiano dijo que se le ordenó a las fuerzas militares de Georgia que abandonaran Gori para que reforzaran las posiciones en defensa de la capital,Tiflis. Un periodista de la BBC que estuvo en Gori dijo haber visto vehículos militares, autobuses urbanos y automóviles privados con soldados desplazándose fuera de la ciudad. De acuerdo con la agencia de noticias Reuters, el Ministerio ruso de Defensa negó que las tropas rusas hayan tomado Gori.
En declaraciones a la BBC, la canciller de Georgia, Eka Tkeshelashvili, declaró que el objetivo de Moscú es "deponer" al presidente Saakashvili. Mientras tanto, la amenaza de una guerra cruenta y larga sigue creciendo en el Cáucaso, rememorando los fantasmas de dolor, muerte y destrucción en Vietnam y Afganistán, otros escenarios del conflicto entre las potencias que reclaman, antes, ahora y después, sus áreas de influencia, como si se trataran de cotos de caza.  Operando entre las ruinas
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