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Piratas cibernéticos rusos y georgianos libran implacables combates en el ciberespacio, con sabotajes que remecen a los gobiernos de ambos países.
Armados con computadoras y bajo la protección de sus gobiernos, ejércitos de hackers agitan el conflicto entre Rusia y Georgia, en un escenario donde nada o poco pueden hacer los cañones de la OTAN, la Confederación Rusa o las Naciones Unidas.  Guerra en el ciber espacio Estos ciberpiratas pueden ser detectados por la policía especializada cuando perpetran acciones delictivas como extorsión , fraude o pornografía infantil, generalmente por el seguimiento a la red del dinero o de pedófilos, pero en los ataques políticos es casi imposible descubrirlos.Hackers en acciónCon la evidente protección del Kremlin, hackers de Rusia y separatistas de Osetia atacaron el andamiaje informático de Georgia en una batalla implacable y sin cuartel, haciendo trizas los códigos y sistemas de seguridad. Un reciente informe de la cadena BBC Mundo señala que varios sitios del gobierno georgiano han sido vandalizados o desconectados por hackers presuntamente basados en Rusia.
Por ejemplo, quien visita el sitio del presidente de Georgia, Mijail Saakashvili, es derivado a una página que lo señala como un Hitler moderno. Los sitios del parlamento y el gobierno han sido puestos fuera de circulación en los últimos días. Por su parte, los hackers de Georgia han reaccionado con verdaderos misiles informáticos en los sitios de noticias de origen ruso y páginas del gobierno separatista de Osetia del Sur, que es apoyado por el Kremlin. Y es que, en la “guerra cibernética” del siglo XXI, poco o de nada valen los tanques y tropas de asalto. Los hackers pueden provocar daños inmensos desde cualquier parte del mundo, usando simplemente una computadora y sus conocimientos para burlar los códigos de seguridad. Ciberdelincuencia Entrenamiento de hackers La asociación entre Rusia y ciberdelincuentes viene desde la caída de la Unión Soviética, un momento que coincidió relativamente con el comienzo de la era de internet a principios de los '90, señalan los analistas.Para miles de jóvenes que crecieron en los años después del colapso del comunismo, las computadoras significaban el nuevo espíritu emprendedor. La tarea de programar era tratada como una herramienta de desarrollo e iniciativa personal, y muchos de esos principiantes entusiastas se transformaron en hábiles ingenieros de software. Según el analista de tecnología de la BBC, Mark Ward, éstos aprendieron su oficio, en parte, gracias a una generación anterior de emprendedores brillantes en la era soviética.
Explica que esa generación diseñó formas de superar los defectos de los equipos primitivos en los que se veían obligados a trabajar. Pese a que los nuevos ingenieros rusos tenían habilidades comparables con las mentes más brillantes de Silicon Valley, sus salarios eran mucho más bajos que los de sus colegas en Occidente. Aburridos y mal pagados, muchos usaron su talento para transformarse en hackers. De a poco, atrajeron a nuevos financistas del mundo clandestino postsoviético.
Los gángsters aprovecharon las capacidades de los hackers y las ganancias del cibercrimen crecieron. El resultado, de acuerdo al analista de tecnología Bill Thompson, es un negocio que en la actualidad se asemeja al "lado oscuro de Silicon Valley". Ciberguerra
Las incursiones constantes de los hackers hacían inevitable su aparición en el conflicto entre Rusia y Georgia, lo que se confirma una vez más que el nuevo escenario de las guerras será el ciberespacio.  Alex Shipp Al respecto. Alex Shipp, de la empresa de seguridad en internet MessageLabs, las repúblicas de la ex Unión Soviética son, junto a China y Brasil, centros mundiales del "cibercrimen". Explica que mientras los hackers chinos son especialistas en el espionaje industrial y los brasileños son más adeptos al fraude financiero por la red, los delincuentes rusos dominan el mercado en términos de herramientas disponibles para principiantes. "Varios sitios rusos se especializan en vender software que quienes desean ser ciberdelincuentes pueden descargar", acotó. Para burlar el rastreo informático, los hackers usan redes de computadoras que han sido secuestradas (algo conocido como botnet), que a su vez toman control de un sitio con más tráfico del que puede manejar, provocando su colapso.
No obstante este tipo de ataques son a menudo resultado del trabajo de principiantes, que pueden encontrar las instrucciones paso a paso para hacerlo en internet. Los sitios que están basados en países con redes pequeñas y poco desarrolladas son los más vulnerables a los ataques de los hackers. Los expertos señalan que, si el gobierno de Georgia quiere reducir esta vulnerabilidad, debería considerar trasladar sus sitios a proveedores en Estados Unidos o en Europa Occidental.
En ese caso, Georgia seguiría el ejemplo de los separatistas de la república rusa de Chechenia, otro objetivo frecuente de los hackers rusos. "Los sitios web de los militantes chechenos están albergados en países de Europa Occidental con redes grandes y seguras, capaces de manejar volúmenes de tráfico más grandes y por lo tanto, más difíciles de ser desactivados por un hacker", explican. Sin embargo, hasta el momento, no se ha descubierto un sistema de defensa total frente a los hackers que son apoyados por los gobiernos. La única medida para frenar a esta ola de hackers “bélicos” es un acuerdo de la comunidad internacional, bajo el liderazgo de la ONU, antes que la pesadilla alcance a todos. De esa manera se evitaría el fantasma de un vandalismo cibernético a gran escala, con consecuencias inimaginables en un mundo globalizado pero cada vez más dependiente de la información computarizada. 
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