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En medio de la pugna entre Washington y Moscú, los halcones de Osetia del Sur dieron un auto golpe de estado para asegurarse.
Tras los bombardeos aéreos, la tensión recrudeció en el Cáucaso, alimentada por el presidente de la república separatista de Osetia del Sur, Eduard Kokoity, quien cesó el domingo por la noche a su gobierno y proclamó el estado de emergencia en esta región rebelde.  Kokoity organizó su autogolpe En esta nueva jugada en el ajedrez bélico, Kokoity consolida a los radicales en su gobierno, con el evidente objetivo de consolidar la separación definitiva de Georgia, con el apoyo de Rusia y sembrando nubarrones en el volátil escenario en que se desarrolla una tregua forzada. “He firmado tres decretos, uno de ellos con la dimisión del gobierno, otro con la proclamación del estado de emergencia en Osetia del Sur y el tercero con la creación de una comisión de urgencia encargada de liquidar las consecuencias de la agresión georgiana", declaró Kokoity al canal ruso de televisión Vesti-24.  Ajedrez bélico impredecible en el Cáucaso El motivo es casi infantil. Koloity reprochó a su mismo gobierno por una distribución lenta de la ayuda humanitaria entre los habitantes de Osetia del Sur, subrayando que "un funcionario debe trabajar para su pueblo y no para beneficiarse a sí mismo". Los analistas consideran que, en estos momentos de tensión entre Washington y Moscú, el presidente osetiano trata de pescar a río revuelto, lo que parece haber logrado en las últimas horas. Osetia del Sur, que pertenece oficialmente a Georgia pero que autoproclamó su independencia en 1992 tras la desintegración de la URSS, está determinada a obtener su reconocimiento, al igual que Abjasia, otra región separatista de Georgia, tras el fracaso de la operación militar georgiana para recuperarla a la fuerza.
Las estimaciones del número de víctimas civiles en este conflicto varían según las fuentes, y las autoridades rusas y las separatistas osetias hablan de 1.500 muertos, sin precisar las fuentes de este balance, de acuerdo a informes de AFP y Terra USA. Retiro de tropas rusasMientras los osetianos se consolidan en el poder, el .presidente de Rusia, Dmitry Medvedev, le dijo a su homólogo francés, Nicolas Sarkozy, que las tropas rusas comenzarán a retirarse de Georgia hacia el mediodía de este lunes. El anuncio se hizo en Moscú y en París, después de que ambos mandatarios mantuvieran una conversación vía telefónica.
Funcionarios franceses indicaron que Sarkozy advirtió al presidente ruso de las serias consecuencias a las que se exponía si Moscú no implementaba el acuerdo de paz. Lo cierto es que el eventual retiro de tropas rusas es apenas un saludo a la bandera porque el grueso de efectivos permanecerán cerca para intervenir ante cualquier intento georgiano por recuperar Osetia.  Medvedev escucha a Putin Para que no queden dudas, el último sábado se informó que las fuerzas rusas habían reforzado su control en las principales autopistas georgianas un día después que Moscú firmara un acuerdo de cese el fuego. El corresponsal de la BBC, Richard Galpin, señaló que los rusos controlaban las vías de comunicación entre la costa del Mar Negro y los alrededores Tiflis, la capital georgiana. Estados Unidos instó a una retirada de las tropas rusas, pero Moscú insiste en que primero se pongan en marcha medidas de seguridad adicionales. Saqueo y violencia
 Empezaron los saqueos Mientras tanto, el presidente de Georgia, Mijail Saakashvili, denunció que en las regiones de Osetia del Sur y Abjasia, que considera parte de su país aún se registran episodios de saqueo y violencia.El mandatario señaló que decenas de miles de personas han sido desplazadas de sus hogares por lo que denominó, limpieza étnica en gran escala. Tras reunirse con la canciller alemana, Angela Merkel, en Tiflis, Saakashvili le agradeció a la mandataria su "valiente intervención" y "profunda comprensión" de la crisis. Por su parte, Merkel reiteró que la integridad territorial de Georgia debe ser respetada y los rusos deben retirar sus fuerzas rápidamente para permitir el acceso a los refugiados.
Merkel aseguró que Georgia -si así lo quería- aún podría convertirse en un país miembro de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), en un estatequieto para los rusos que se oponen a esa probabilidad. ¿Sigue el control ruso?
Las tropas rusas en Georgia se han desplazado alrededor de la ciudad de Gori -una zona estratégica que está a 25 kilómetros de Osetia del Sur- que ocuparon la semana pasada.  Bush y Saakashvili, El corresponsal de la BBC en Gori, Gabriel Gatehouse, informó que los soldados rusos aún controlaban las rutas desde y hacia la ciudad, y señaló que no hay señales de tropas georgianas en la zona. Los rusos han permitido el ingreso de ayuda humanitaria en Gori y se registraron escenas de enojo entre la población, que desesperada por alimentos, rodeó a un vehículo de la Cruz Roja. Fuerzas rusas continúan ocupando los puestos de control militares en la vía entre Gori y la capital, Tiflis, lo que el gobierno de Georgia considera inaceptable. En Osetia del Sur, la región separatista georgiana donde comenzó el conflicto, una portavoz del ministro de Defensa anunció que la policía de la provincia estaba reemplazando a las tropas de paz en la capital Tsjinval.
En una carta dirigida a su homólogo georgiano, el presidente Sarkozy indicó que el cese de hostilidades estipulaba que las medidas de seguridad "de ninguna forma limitan o ponen en peligro la libertad de movimiento a lo largo de las carreteras y vías férreas de Georgia" y éstas no pueden ser implementadas en pueblos o ciudades.
"Hablo particularmente de la ciudad de Gori", expresó el mandatario refiriéndose a la población cerca de la región separatistas de Osetia del Sur donde fueron desplegadas fuerzas rusas. Cronología de la crisisLa actual crisis comenzó el 7 de agosto cuando fuerzas de Georgia lanzaron un ataque sorpresa para recuperar el control de la región separatista de Osetia del Sur, la cual declaró su independencia tras el fin de la guerra civil en 1992, pero cuyo estatus no ha sido reconocido por ningún país del mundo. El ejército georgiano llevó a cabo la ofensiva tras días de combates con las milicias separatistas de Osetia del Sur, que cuentan con el respaldo de Rusia. En respuesta al ataque de Georgia, Moscú envió unidades blindadas a lo largo de la frontera con Osetia del Sur, que finalmente entraron en territorio georgiano.
En una conversación teléfonica con el mandatario georgiano, Mijail Saakashvili, el presidente de EE.UU., George W. Bush, reiteró que su país "respaldaba al gobierno y a la gente de Georgia", informó la Casa Blanca. La organización de defensa de los derechos humanos Human Rights Watch (HRW) hizo un llamado a las autoridades rusas para que se tomen medidas inmediatas que pongan fin a los ataques de las milicias de Osetia del Sur sobre los georgianos en Gori y que permitan que la ayuda humanitaria le llegue a los civiles que aún se encuentran en el área. En medio de este escenario de marchas y contramarchas, el presidente de Rusia, Dmitry Medvedev, firmó el acuerdo de cese el fuego mientras sus tropas avanzaban dentro de Georgia, lo que les daba el control de casi todas las arterias viales más importantes y de las principales poblaciones del país de oeste a este.
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