Siempre me pregunto, ¿cómo siguen circulando estas chatarras ambulantes? Y vino la respuesta:
Unos 17,000 vehículos de transporte público deben salir del mercado automotor en Lima Metropolitana por exceder el límite de antigüedad y ser los principales agentes contaminantes del aire y causantes de enfermedades respiratorias como rinitis, faringitis y asma en la capital, consideró hoy la Defensoría del Pueblo.

Según se informó, estos vehículos tienen una antigüedad que supera los 15 años. “La contaminación del aire mata y enferma a la población, en forma lenta y silenciosa, pero persistente. Esta es una realidad irrefutable que debemos revertir las autoridades que tenemos evidencias de sus efectos”, expresó la Defensora del Pueblo, Beatriz Merino, a través de un informe “La Contaminación del aire en Lima y su impacto en la salud y la vida de sus habitantes”. Lima
En Europa y Asia, los vehículos que superan los cuatro años, son considerados chatarra y sacados de circulación. Y, para frenar su ingreso, los respectivos países imponen un fuerte impuesto. De esa forma desalientan la incorporación masiva de vehículos contaminantes.
Acá, es al revés… estos autos, carros, omnibuses, camiones, viejos, cuestan menos y por lo tanto el ingreso es fácil. Que pena. Que pena que siempre cunda la informalidad en todo. Vehículos viejos para el usuario, quien tiene que soportar además, la suciedad, los asientos en mal estado, demasiado juntos, por lo que tenemos que ir mal sentados; la radio a todo volumen, se quedan en los semáforos a la espera que suban mas pasajeros etc etc.

Los peruanos no sabemos cuidarnos. No cuidamos nuestro territorio, nuestra diversidad, nuestro mar, nuestras playas y no nos cuidamos a nosotros mismos. El mal aire que respiramos no solo es problema de enfermedades respiratorias sino que es cancerígeno,
Can-ce-rí-ge-no.
La Defensoría propone la implementación de un sistema racional de transporte urbano y las revisiones técnicas.
La producción y el consumo de petróleo diésel con bajos niveles de azufre, impulsar el uso de combustibles nacionales con menor impacto ambiental como el gas, aprobar los estándares de calidad ambiental (ECA) y los límites máximos permisibles (LMP) para emisiones gaseosas.

Finalmente, monitorear la contaminación del aire, dado que sólo a base de este tipo de información se puede medir el impacto real de la contaminación sobre la salud de los limeños.
Ojalá que las autoridades tomen conciencia de estas recomendaciones. Hay que cuidar el aire que respiramos. Es el derecho a la vida, la salud y a un ambiente equilibrado y adecuado al desarrollo de las personas.