|
Ver llorar a nuestro exponente de Tae Kwon Do, Peter López, tras perder la posibilidad de darle una presea de bronce a nuestro país, ha sido para mí algo que me ha hecho entender lo que es ser un deportista a carta cabal.
El turco Servet Tazegul apenas le había ganado por un punto a nuestro compatriota y la corresponsal de El Comercio agarró en caliente a López, quien a pesar de la pena que sentía, dio la cara para intentar explicar su derrota, pero la congoja pudo más y gracias a ello pudimos ver a Peter en su máxima expresión deportiva sin tener que estirar su pierna en 140 grados. Esas lágrimas de hombre que brotaron de los ojos de López materializaron un aspecto del que muchos futbolistas peruanos adolecen: vergüenza deportiva. Esa sola imagen de Peter López sollozando es muy valiosa, más aún cuando la complementa con las disculpas a la gente por su ‘fracaso’ y asegurando que no se va a quedar llorando toda la vida y que va a trabajar más para traerle una medalla al Perú en las olimpiadas de Londres 2012. En sí, es un mensaje que inclusive le sirve a la gente que no es deportista y nos sugiere que cuando uno se cae, tiene que levantarse y no llorar sobre la leche derramada, ni apelar al pasado para estancarse. Por el hecho de haber hecho su carrera deportiva en EE.UU., a sus 27 años Peter tiene un pensamiento lógico cognitivo diferente al peruano promedio. No le echó la culpa al poco apoyo del Estado hacia el deporte sino que simplemente, sabiendo que de las derrotas también surgen cosas buenas, sugirió que le den una mayor importancia al deporte. Para los que no conocen la historia de Peter López, él nació en EE.UU., y sus padres son peruanos. A los seis años empezó a practicar este deporte cuando su padre abrió una academia en Lima, pero tuvieron que volver a la tierra del Tío Sam donde integró la selección juvenil de EE.UU. En el 2001, fue subcampeón mundial representando a EE.UU y en el 2003 fue tercero. En el 2004, el presidente del Comité Olímpico Peruano (COP) de ese entonces, Iván Dibós, supo de él y le propuso representar al Perú, lo que López aceptó renunciando a todas las ventajas y beneficios que le daban en EE.UU. El año pasado obtuvo medalla de plata en los Panamericanos y luego clasificó en el Preolímpico de Cali, Colombia. En lo deportivo su actuación fue muy buena. Ganó dos peleas ante el australiano Burak Hasan y el nigeriano Adam Mohammad, pero perdió el pase a la final ante el estadounidense Mark López, con quien compite regularmente en EE.UU. Habría que señalar que Mark López hizo un golpe ilícito que no fue penalizado y que pudo haber cambiado en algo la historia de la pelea. En el repechaje, el turco Tazegul aprovechó su momento para conectar una patada en el primer período y otra en el tercero ante la desesperación de descontar de nuestro compatriota. Los últimos segundos de la pelea. el turco se pasó evadiendo y evitando pelearle a López a tal punto que corría por todo el cuadrilátero, hecho que motivó se le descontará un punto al otomano pero, que le alcanzó para quedarse con la victoria. Peter, lo que has hecho a pesar de haber fracasado en tu intento de colgarte una medalla en esta olimpiada, tiene mucho valor para nosotros. Ten por seguro que tus lágrimas nos llenan de felicidad, porque transmite que nos has sido vencido y que solo perdiste una batalla y no la guerra. Te veremos en Londres y seguro que todo el Perú te apoyará. El lado positivo Peter, es que sacaste del anonimato al Tae Kwon Do en el Perú y tus futuros triunfos servirán para que los chicos que practican esta disciplina, vean en ti el espejo de lo que es un deportista a carta cabal.
Visitas: 162
|