Juego limpio
Sin soga y sin cabra | Sin soga y sin cabra |
| domingo, 24/08/2008 | ||||||
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Y es que Jayo se ha comportado como un pelotero de barrio que juega donde más le pagan, olvidando de que es un futbolista profesional que está ligado a contratos y a instituciones que están intentando convertirse en clubes serios como el José Gálvez. Acaso el Sr. Jayo no conoce bien qué es estar ligado contractualmente a un club, pues ello es imposible para alguien que ha jugado en España y Argentina. ¿Por qué Sr. Jayo, a sabiendas que ya había firmado contrato con Gálvez, pensaba que podía tranquilamente volver a Alianza Lima?. Dar ese paso no era fácil, pues es como aventarse desde un décimo piso y pensar que uno puede caer parado e ileso. Entonces alguien tiene que haberle asesorado o asegurado que nada le iba a pasar y que conseguirían la forma de liberarlo del Gálvez, algo absolutamente ilógico pues un club no iba a hacer un contrato con un jugador por una semana. En toda esta controversia surgida entre Gálvez y Juan Jayo, no nos queda duda de que uno de los principales responsable es el jugador, pues nada de esto hubiera pasado si es que el futbolista hubiera respetado a la institución que intentó darle una nueva oportunidad de seguir jugando. Lo que más pena me da, es que un representante de Agremiados como el Sr. Johnny Baldovino diga que el problema no es del jugador, sino del Alianza Lima por hablar con él. Entonces tenemos a una asociación de futbolístas que lo único que sabe es pedir y que no es capaz de castigar o reconvenir a sus miembros que cometen faltas, porque creen que se merecen todo. En este caso, pues quien también queda por las patas de los caballos, aunque eso ya no es novedad, es la actual dirigencia aliancista que preside interinamente, el Sr. Carlos Franco. Las marchas y contramarchas ya son la divisa de los directivos íntimos, pues después de anunciar pomposamente la renuncia de Jayo, tres semanas después lo vuelven a llamar para que se reintegre al club victoriano. Quién los entiende por Dios. Pero la forma en que actuó la directiva aliancista en el Caso Jayo realmente linda con lo bochornoso. Según contó el entrenador Rafael Castillo, un jueves antes del partido ante Bolognesi en Tacna, recibió una llamada de Mauricio Prado y luego otra de Rolando Sánchez (ambos directivos aliancistas) para decirle que querían hablar con Jayo, a lo que el entrenador respondió que lo hicieran no más, porque Jayo jugaría el domingo con Gálvez ante Bolognesi. Cuando llegaron a Lima y el equipo de José Gálvez, con Jayo incluido en su nómina y con carnet de cancha, estaba listo para viajar a Tacna, en el aeropuerto se presentaron Mauricio Prado y Rolando Sánchez, quienes conversaron con el jugador. Luego de ello, automáticamente Jayo no subió al avión aduciendo problemas personales. Qué le ofrecieron al jugador, pues solo ellos lo saben, pero tiene que haber sido una cifra muy buena para que Jayo haya dejado plantado al José Gálvez. La inescrupulosidad con la que actuaron los dirigentes de Alianza Lima los pinta de cuerpo entero y ya vemos en que posición está Alianza Lima en el torneo nacional. El punto final para este caso debería ser que se le suspenda su licencia al Sr. Jayo por irresponsable y castigar a los directivos aliancistas por zurrarse todo principio ético de negociar con jugadores con contratos vigentes. Además, José Gálvez puede iniciarle un juicio por daños y perjuicios al Alianza Lima, pues todo parece indicar que debido a todo este tema Jayo se quedará en el club chimbotano pero sin jugar y deberán pagarle puntualmente cada fin de mes. El daño provocado por el club íntimo es grande. Y cómo en Alianza Lima no hay últimas, tenemos el dicho de la semana, esas que van para nuestra colección. El presidente interino de Alianza Lima en un intento de zafarse del Caso Jayo dijo el viernes que el jugador quería regresar al club íntimo porque iba a extrañar a su familia. A ver Sr. Franco, ¿dónde juega Jayo, en Ucrania, China, Israel…?, estamos hablando de Chimbote, el puerto pesquero que está a seis horas de Lima. Más creativo hubiera sido decir que como tenía que viajar en bus interprovincial, temía por su vida. Ay, pobre Alianza Lima. P.D.: Nuestra columna dominical sobre vóley lo pospuse para mañana, con la finalidad de hacer un análisis completo del vóleibol olímpico (en ambas ramas) y cuya final masculina entre EE.UU. y Brasil se juega hoy. Escribir Comentario
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Así se ha quedado el volante Juan José Jayo Legario, a raíz de las declaraciones dadas por el técnico del José Gálvez, Rafael Castillo, quien aseguró que el mencionado jugador no sería titular ni suplente en su equipo. Para decirlo más directamente y sin eufemismos de por medio, el técnico le dijo a Jayo: No te quiero en mi equipo.

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