Proyectan una producción de tres mil toneladas anuales de truchas para la exportación, con una inversión inicial de 20 millones de nuevos soles. Contribuirán, dicen, a la generación del empleo y la superación de la pobreza, en este departamento, tristemente célebre por ser el más pobre del Perú.
El presidente Regional, Federico Salas indicó que las lagunas Choclococha y San Francisco, utilizadas para la actividad agroexportadora de Ica, “sin dejar ningún beneficio directo a Huancavelica”, serán empleadas, ahora, para la producción a gran escala de truchas, beneficiando a la población. ¿Suponemos que pagarán una especie de “canon” por el uso de lagunas huancavelicanas?
Nos parece bien, pero, tenemos otros ejemplos, ya que las piscigranjas se están disparando por todo el país, generando mejores ingresos para los campesinos, que en vez de empleados, se están volviendo microempresarios, debido a su ingenio y talento.
Una de esa maravillosa realidad es la Tintico, en Cuzco, cuyos pobladores no han esperado que los inversionistas les echen una mirada, sino que ellos mismos se han puesto a trabajar en estas granjas acuáticas. Mientras los hombres van al campo a sembrar, las mujeres se dedican a laborar con los peces. Empezaron en el año 2002 con dos piscigranjas y ahora, seis años después, poseen tiene siete, con más de 7 mil truchas.

Piscigranja de Junín
El proyecto beneficia, a más de 240 familias de la comunidad. Las mujeres de Tintinco saben que este no solo es una opción de trabajo, sino una alternativa de alimento nutritivo. Otras comunidades indígenas emularon el proyecto y ya son 21 piscigranjas instaladas en siete distritos como Camanti, Carhuayo, Huaro, Lucre, Marcapata, Ocongate y Cusipata.
Otro caso similar es de los nativos de Amazonas. Al menos unos 450 pobladores de las comunidades nativas de Santa María de Nieva, en la provincia de Condorcanqui en el departamento de Amazonas, se benefician con la crianza y venta de pescado a través de piscigranjas, como medio alternativo a la agricultura. La información fue proporcionada por el Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana.
Otro ejemplo, en Puno a casi 4 mil metros de altura, una familia se dedica con éxito a la crianza de alevines de trucha. Pronamachcs premió iniciativa productiva
Estanislao Castilla Condori (32) es un comunero de los andes, que se ha convertido en un verdadero un microempresario, gracias a su ingenio y tesón. Ya que vive y trabaja en una zona muy fría, tanto, que la temperatura desciende hasta 20 grados bajo cero.
Construyó de manera artesanal seis piscigranjas en la comunidad de Untave Grande, ( a una hora y media de la ciudad de Puno), donde se dedica a la crianza de alevines de trucha, actividad que le permite solventar las necesidades familiares.
Todo empezó cuando su abuelo le dijo que ”no podíamos vivir quejándonos todo el tiempo sobre la inclemencia del frío que soportamos, y que tampoco teníamos que esperar que llegue la ayuda del Estado”.
Un buen día me contó que había que “sacarle el jugo a este frío” y al agua de la zona y dedicarnos a la crianza de alevines de trucha”, recordó.

Piscigranja artesanal. Un ejemplo
Explicó que las bajas temperaturas son muy favorables para la crianza de alevines de trucha, porque les da mayor oxigenación y crecen libres de bacterias, “en cambio si aquí hiciera mucho calor nuestros alevines se llenarían de hongos y no tendríamos nada”.
Bingo. Ejemplos a la vista. Experiencia y sabiduría. Señor Salas, Presidente regional de Huancavelica, porqué no ayuda a sus comuneros a volverse microempresarios y a sacarle el jugo al frío y a sus propias lagunas huancavelicanas para que sean gestores de su propio desarrollo.
Necesitarían capacitación, soporte técnico y búsqueda de mercados. Mejor eso antes de volverlos empleados medianamente pagados o mal pagados por inversionistas, extraños a la zona. Habrá que sacar el ingenio.
¿ Después de lo dicho usted que opina ?