|
El proceso a los jerarcas nazis sentó las bases para juzgar los crímenes de lesa humanidad, como el caso del ex presidente, Alberto Fujimori.
La inexistencia de un derecho internacional reconocido por todas las naciones era el primer gran obstáculo para procesar los crímenes de guerra durante el nazismo, por cuanto era obvio que la inmensa maquinaria estatal creada por Adolfo Hitler trataría de borrar todo documento escrito o pruebas. Wiston Churchill fue quien primero habló de crímenes de guerra y de la necesidad de que "el castigo por estos crímenes debiera tener lugar cuando se produjera el desenlace definitivo de la contienda".  Proceso fue llevado al cine En 1942 se creó una comisión con ese objetivo y, tres años después, en la conferencia de Yalta, Stalin, Churchill y Roosevelt trataron también este tema, analizaron un amplio documento elaborado en Estados Unidos y establecieron las bases para llegar a un convenio entre los aliados sobre la forma en que el juicio debería celebrarse.Finalmente, el 8 de agosto de 1945, cuando ya se había acabado la guerra, se firmó en Londres el acuerdo entre los 26 paises que habían intervenido en ella contra Alemania por el que se decidió la creación de un Tribunal Internacional Militar. Poco después se estaban desarrollando las sesiones del proceso de Nuremberg, en el que fueron juzgados los dirigentes del régimen nazi que dirigió el III Reich Alemán.
En ese entonces, algunos países y muchas gentes de la época no aceptaron la validez jurídica de aquel Tribunal Internacional, aduciendo que los vencedores no podían ser justos jueces de los vencidos. Después de más de seis décadas, casi nadie discute la oportunidad de aquellos juicios. Por eso los Procesos de Nuremberg son uno de esos acontecimientos históricos complejos, que pueden ser analizados y juzgados desde distintas perspectivas. Es además, el primer paso para procesar a los ex dictadores que perpetraron crímenes de lesa humanidad, sentando las bases jurídicas de la responsabilidad en la cadena de mando, la autoría mediata al utilizar los mecanismos del Estado, entre otros principios doctrinarios. 
Imagen de la bancada de acusados en el Proceso principal de Núremberg. A la izquierda, de arriba a abajo: Hermann Goering, Rudolf Hess, Joachim von Ribbentrop, Wilhelm Keitel. A la derecha, de arriba a abajo: Karl Doenitz, Erich Raeder, Baldur von Schirach y Fritz Sauckel. El proceso Entre el 20 de noviembre de 1945 y el 1 de octubre de 1946 se realizó el proceso en el Palacio de Justicia de la ciudad de Nuremberg conrra los criminales de guerra , aunque muchos de ellos habían optado por el suicidio o la fuga para escapar de la justicia. Heinrich Himmler, Joseph Goebbels y el propio Adolfo Hitler se habían suicidado para evitar ser juzgados. Solo Hermann Goering llegó vivo a Nuremberg en su condición de gran jerarca nazi. Se envenenó antes de ser ejecutado. Se escogió la ciudad de Nuremberg por una cuestión práctica: en Berlín no había quedado en pie ningún edificio que pudiera albergar un procedimiento judicial de estas características, pero esta ciudad poseía un palacio de justicia con una sala capaz para 600 personas, contiguo a un gran centro penitenciario en el que se podía recluir a los detenidos y con un acceso a la sala. 
Acusados durante uno de los Procesos de Núremberg conocido como Juicio de los Ministros:de izquierda a derecha en la primera fila: Secretarios de estado Ernst von Wiezsaecker, Gustav Adolf Steengracht von Moyland, Wilhelm Keppler y Ernst Wilhelm Bohle. Segunda fila: Jefe de prensa Otto Dietrich, General de la SS Gottlob Berger, Jefe de Inteligencia Walter Schellenberg y Ministro de Finanzas del Reich Lutz Schwerin von Krosigk. En la parte inferior de la fotografía la defensa. Los cargos  Hitler y Goering en el poder La acusación formuló cuatro cargos:1.- Crímenes contra la paz: es decir, actuaciones que llevaran a la planificación o ejecución de violaciones de tratados internacionales o comisión de actos de agresión injustificada contra naciones. 2.- Crímenes contra la humanidad: planificación, ejecución o participación en exterminios y genocidios. 3.- Crímenes de guerra: violaciones de las leyes y convenios internacionales sobre la guerra. 4.- Conspiración: actuación con otros o asociación con ellos para cometer cualquiera de los crímenes señalados en los cargos anteriores. Acusados:
Los acusados fueron seleccionados entre los ochocientos altos jefes detenidos en los últimos días de la guerra. La lista, al final, quedó reducida a 24 nombres, aunque el tribunal solo abrió la causa contra 22. La acusación contra el magnate de la industria pesada Gustav Krupp se sobreseyó por su avanzada edad y mala salud y porque Robert Ley, responsable de los campos de trabajo, consiguió suicidarse, ahorcándose con una sábana antes de que se abriera el proceso. Martin Borman sería juzgado en rebeldía porque no se había confirmado su muerte en la batalla de Berlín. El único jerarca que acompañó a Goering durante el proceso fue Rudolph Hess quien, por su parte, aparentó no estar en sus cabales. Goering defendió ardorosamente a Hitler pero el resto de los prisioneros, especialmente los ministros, demostaron una conducta cobarde y egoísta que indignó hasta a sus acusadores.  Goering respondió con soberbia La defensaLos argumentos de la defensa pretendían negar la competencia del Tribunal y poner de manifiesto la dificultad de aplicar unas leyes con carácter retroactivo, al describirse delitos que no lo eran en el momento de haberse cometido, porque no existían las leyes internacionales que habían sido creadas con posteridad.  La mirada de odio de Goering Los abogados hicieron hincapié en la obediencia debida y en la supuesta ignorancia por parte de los implicados en el exterminio masivo de judíos, conocido como la solución final. El proceso, las actas de acusación y las sentencias de Nuremberg forman parte de la doctrina que había quedado plasmada en la Carta de las Naciones Unidas. Sentencias El 1 de octubre de 1946, los jueces hallaron a 19 de los 22 acusados culpables de alguno de los cargos que se les imputaban. Fueron condenados a morir en la horca, Goering, Ribbentrop, Keitel, Kaltenbrunner, Rosenberg, Frank, Frick, Streicher, Seyss-Inquart, Sauckel , Jodl, Bormann (ausente).
Hess, Raeder y Funk fueron condenados a cadena perpetua; Speer y Schirach a veinte años; Neurath a 15, y Doenitz a diez. Schacht, Fritzsche y Von Papen fueron increíblemente absueltos.
Concluido el juicio, las autoridades norteamericanas juzgarían a 199 personas más, acusadas de actividades criminales durante la guerra, entre 1945 y 1949 en el Tribunal de Nuremberg. De ellos, 38 fueron absueltos, 36 condenados a muerte (de los que 18 fueron ejecutados), 23 a cadena perpetua y 102 a condenas menores. Ejecución
Las ejecuciones de los condenados fueron consumadas por el sargento primero John C. Wood, de San Antonio, Texas, un verdugo profesional que hasta entonces había ejecutado a 299 personas. Hermann Goering escapó de las manos del verdugo porque se suicidó horas antes de su celda ingiriendo una cápsula de cianuro. Nunca se llegó a saber como llegó el veneno a manos de Goering, que le sirvió para salvar el orgullo del hombre censurado con mayor dureza por el Tribunal, que le tachó de "lider de una guerra de agresión y creador del programa de persecución contra los judíos. Su culpabilidad es única en su enormidad". Para evitar cualquier tipo de manifestación en memoria de los líderes nazis ejecutados, sus cuerpos fueron incinerados en el único horno crematorio que existía en Dachau, cerca de Munich, y sus cenizas fueron esparcidas en el cercano río Isar.
 Goering se suicidó para no ser ejecutado
Visitas: 161
|