Mi Otro Yo
Reo valetudinario | Reo valetudinario |
| martes, 02/09/2008 | ||||||
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Luis Enrique Mejía, el formidable cantautor “nica”, cada vez que puede cuenta que en su país, donde todo esta “patas arriba” y es de los mas pobres de Latinoamérica, miles de gentes se reúnen para escuchar poesía, “nadie me cree” dice. Las buenas noticias hoy, no proceden de Nicaragua. Hay algunas que a pesar de su color local, echan luces, acaso extremadamente humanas, sobre los actores políticos míticos del imaginario popular caribeño. Esos personajes, que podrían ser los artífices de la esperanza, hoy solo se disputan descarnadamente, con desmesura, algunos pertrechos para esa infinita batalla que es la vida. No está mal después de todo, hay que vivir. Lo vergonzoso está en que para ganar la batalla todo es posible, quieren usar el Estado, el poder, en su beneficio, acabar con toda norma y aplastar el pasado, incapaces de tomar acuerdos, de gestionar intereses. Una vieja historia, demasiada conocida para ser revolucionaria. Después de tres décadas de gobiernos liberales, Nicaragua ha retornado a las fórmulas del sandinismo, que no es el mismo de hace un tercio de siglo, es otra cosa. Un modelo estigmatizado por los liberales y desconocido para los revolucionarios, que ignoran lo que son, pero saben que hay que hacer como la derecha y hablar como la izquierda, de modo que sea posible insertarse en la ineludible vorágine globalizadora. La guerra numantina declarada entre Ernesto Cardenal y Nubia Arcia, esposa del extinto líder sandinista Alejandro Guevara, discípulo entrañable del “Che” (el asma lo mataría si viera todo esto); ambos seguidores sacrificados, desde el colegio, de Ernesto, el poeta y monje trapense, por seguirlo se hicieron revolucionarios y poetas. Paso el tiempo y mientras Cardenal era ministro y célebre sacerdote revolucionario, Nubia construía un modesto hotel de turistas, en terrenos de la comunidad de Solentamine y su esposo defendía las fronteras de su país en tiempos de los “contras”. Al enviudar Nubia, la comunidad le entregó en administración el hotel, pero su error fue volver a casarse: encendió el odio de su mentor, guía, líder religioso y político, ahora un disidente sandinista y finalmente un reo valetudinario, es decir un relativo inimputable por razones de edad y salud. Ahora entendemos porque la histórica Revolución sandinista, popular y antiimperialista murió sepultada por los votos de la Chamorro. Muchos izquierdistas de ayer, no saben administrar los intereses, ni siquiera los propios. Como podemos caer en cuenta, la CIA o el FBI, los ultraliberales, la contra, el Imperio y todas las siniestras fuerzas políticas amenazan la estabilidad de un régimen popular, ¿Pero, para qué, es necesario? Basta que afloren las expectativas o los fantasmas internos de algún dirigente revolucionario para desatar una terrible crisis. Nada debe suceder con Nicaragua, nada que profundice su drama. Aunque un fraccionamiento político mas esta –diríamos- “cantado”. Pero este incidente debe servir para valorar a los hombres que hacen una revolución y no tanto a una revolución. Escribir Comentario
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En febrero del 2008, en un ambiente festivo, a los gritos de ¡Viva el amor! ¡Viva la Libertad! ¡Viva la poesía! se realizó en Granada-Nicaragua, el Festival Internacional de Poesía, con la participación de escritores de 50 países. Alborozados los nicaragüenses escucharon a los poetas del mundo y recordaron a los suyos, Darío, Pasos, Coronel, Ernesto Cardenal y otros. Gioconda Belli, leyó su poema inédito "Nicaragua”.

Fiscalía recuerda que temían ser ejecutados como Mariella Barreto y solo declararon con la Ley de Colaborac...







