"Al inspeccionar el interior de la penitenciaría, después de que se terminó el motín, se contabilizaron 19 cadáveres", dijo a la prensa local Daniel de la Rosa Anaya, secretario de Seguridad Pública del estado de Baja California (noroeste).
El funcionario señaló que además se registraron 12 heridos durante la revuelta en el Centro de Readaptación Social La Mesa de Tijuana, en la frontera con Estados Unidos, que fue recuperado por las fuerzas policiales luego de una violenta represión.
De la Rosa Anaya indicó que no podía "precisar cuántos murieron a manos de los policías o si se trató de homicidios generados por los internos del penal".
En ese penal, que tiene capacidad para 2.500 presos, pero que alberga a 8.000, se produjo otro motín hace cuatro días que dejó dos muertos.
A raíz de las sucesivas revueltas, el gobernador de Baja California, José Guadalupe Osuna Millán, anunció el jueves el cese de los principales funcionarios del Sistema Estatal Penitenciario para evitar que se repitan los motines y controlar la corrupción carcelaria.
Osuna Millán dijo a la AFP que "esta limpia (depuración) incluye el cese de los tres principales funcionarios encargados del tema (penitenciario) en Baja California y Tijuana".
Los reos reclamaban por provisión de agua potable y comida en buen estado, cuyo suministro se redujo sensiblemente tras el primer motín, denunciaron familiares.
No obstante, las autoridades consideran que los incidentes se produjeron por la rivalidad entre grupos de internos del penal.
La más reciente protesta se inició el miércoles en el pabellón de mujeres al que se unieron luego los hombres, así como familiares que se encontraban afuera de la cárcel.
Al término del motín, que duró unas cinco horas, 250 prisioneros de alta peligrosidad "fueron trasladados a diversos penales tanto del estado como del resto del país", indicó De la Rosa.
El funcionario detalló que fueron reubicados "200 hombres y 50 mujeres que son considerados peligrosos, ya que algunos de ellos son homicidas, secuestradores y gente relacionada al crimen organizado".
En las últimas horas, las policías estatal y federal se hicieron cargo del penal, dijo De la Rosa Anaya.