Goles y Autogoles
Aprende Flavio | Aprende Flavio |
| lunes, 29/09/2008 | ||||||
|
El futbolista que no maneje las presiones está condenado a ser un estorbo, frecuentemente postergado aunque hay entrenadores que apañan a los de comportamiento iracundo porque aseguran que tienen sangre guerrera. Lo cierto es que Flavio Maestri se salió de sus casillas el último sábado en el Callao, se convirtió en un energúmeno incontrolable. Quería ajustar cuentas con el árbitro porque éste no había cobrado dos penales al Sport Boys y estuvo atento a expulsarlo por darle un codazo a Franco Razzotti Maestri tuvo su cuarto de hora en el fútbol, ahora vive de sus rentas. El paso de los años ha dejado huella en el «Tanque», dejó de ser el goleador afilado y letal, explosivo y contundente. Se mueve por los flancos, empecinado en gambetear y no es su fuerte. Lo suyo es estar en el área para aprovechar el menor descuido y perforar el arco que está ante sus ojos de águila, acechando siempre la presa. No hay últimamente noticias y comentarios de Maestri que elogien sus goles, sencillamente porque no anota pese a que en Sport Boys necesitan de su experiencia, de su vena goleadora para que el amado once porteño le haga un quite al fantasma de la baja. No entiende Maestri que si acudieron a él es porque repasaron su pasado glorioso y podía con su experiencia mover el equipo hacia zona segura. El informe del árbitro Percy Rojas seguramente resultará demoledor, con el agravante de que es reincidente en acciones ilícitas. Por lo que se aprecia, el «Tanque» resulta un desacierto para los directivos rosados que confiaron en sus goles. Hay un ejército de futbolistas que no guardan mesura y no manejan bien los códigos de conducta y caen fácilmente en la ofuscación. Lo vimos en el Cusco en el partido Cienciano con Alianza Atlético. El colombiano Jonathan Rodríguez había anotado un bonito gol de cabeza en la valla imperial pero poco después se fue expulsado. Su expulsión fue tonta, tiró la pelota a las tribunas cuando el árbitro había cobrado una falta. Su conducta obligó a que sus compañeros tuvieran que desdoblarse y en altura es más complicado. El once norteño perdió el partido porque en el segundo tiempo el cansancio había vaciado los balones de reservas en pulmones sometidos a un doble esfuerzo. El fútbol es un deporte de mucha presión, donde es importante manejar la mesura y poner paños fríos a las situaciones complicadas. Maestri debe aprender que su comportamiento incendiario quema las ilusiones de los que confían en él. Escribir Comentario
Visitas: 97
|
||||||
| < Anterior | Siguiente > |
|---|



Los futbolistas están expuestos a soportar toda clase de presiones, desde el entrenador que no admite errores, los dirigentes que quieren que produzcan y dejen la vida en la cancha y los hinchas intolerantes en la comodidad de las graderías.

A cinco días del estreno de Magnolia Merino, bien vale la pena hacer un alto para repasar algunos aspectos controversiales de la miniserie que parodia a ...

