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La fiscalía entregará al Tribunal los documentos de la firma COPRANSA que fundaron los verdugos del grupo Colina
Con el objetivo de encubrir las reuniones y actividades del escuadrón de la muerte , fuera de la base aérea de Las Palmas, la dictadura fujimontesinista dio luz verde a una empresa de fachada, denominada Consultores y Constructores de Proyectos América (COPRANSA), ubicada en Miraflores y que supuestamente se dedicaba a labores de ingeniería civil, arquitectura y urbanismo.  Fiscal Guillén entregará documentos La “empresa fantasma” fue creada por el entonces capitán EP Carlos Pichilingue y contaba entre sus socios al general Juan Norberto Rivero Lazo ex jefe de la Dirección de Inteligencia del Ejército(DINTE), el capitán EP Santiago Martin Rivas y el coronel EP Enrique Rodríguez (primer jefe operativo y jefe administrativo, respectivamente, del grupo Colina).Esta “empresa fantasma” era uno de los secretos mejor guardados en los servicios de inteligencia hasta que la jueza anticorrupción, Victoria Sánchez, encontró los documentos administrativos de COPRANSA durante una inspección realizada en el Pentagonito, sede de la Comandancia General del Ejército, en abril del 2002. Asimismo se puso al descubierto una serie de documentos sobre las bajas ficticias en el grupo Colina, los destaques de agentes de inteligencia, entrega de armas (fusiles AKM con silenciador) y dinero. Dictadura al descubiertoLa existencia de la empresa de fachada COPRANSA confirma, una vez más, el apoyo oficial de la cúpula militar fujimorista, a las actividades clandestinas del grupo Colina, por orden expresa del asesor presidencial, Vladimiro Montesinos, con la venia del ex mandatario, Alberto Fujimori. Debido a la importancia de este hallazgo, el fiscal adjunto supremo, Avelino Guillén, presentará este lunes, 6 de octubre, los documentos incautados a la Sala Penal Especial que procesa a Fujimori por las matanzas de Barrios Altos y La Cantuta.  Documento hallado en archivo del Pentagonito  Registro de socios de la empresa fantasma En ese sentido, la fiscalía anunció que su exposición se basará en doce grandes temas, a través de los cuales busca establecer que el ex mandatario aprobó la ejecución de una estrategia de guerra sucia, paralela a la labor de la Policía Nacional (DIRCOTE) , que se encargó ejecutar al grupo Colina. Barajos de los verdugosEn un argumento sacado por las patas de los caballos, Pichilingue declaró ante los tribunales que COPRANSA es “una empresa familiar” y que solo era “una coincidencia” que aparecieran como socios el jefe de la DINTE y los oficiales del Grupo Colina. -Ellos aparecen porque me prestaron el dinero para la empresa- dijo suelto de huesos el verdugo. Por su parte, Rivero Lazo siguió el juego del Gran Bonetón y declaró orondo que prestó el dinero al referido oficial, para la fundación de Copransa, y que por ello fue nombrado como accionista. Para marcar distancia con ese disparatado proyecto, dijo que sólo supo de la empresa en el principio y que después lo sacaron como accionista luego de que Pichilingue le devolvió el préstamo. No obstante agregó que "COPRANSA nunca pudo haber sido un empresa de fachada porque todos los que trabajaban allí eran civiles". (¿?). ¿Por qué COPRANSA?
Las razones de la creación de COPRANSA fueron develados por el subjefe del Frente Interno la DINTE, coronel EP Cléver Pino Benamú, quien enfatizó estar convencido de que el ex dictador conoció y aprobó los operativos del grupo Colina por su implicancia política.  Pino Bernamú confirmó maniobra Recordó que después de la matanza de Barrios Altos, el 3 de noviembre de 1991, Rivero Lazo reunió a los coroneles que trabajaban en la Dinte y al jefe del Servicio de Inteligencia del Ejército, SIE , Víctor Silva Mendoza, para encubrir el asesinato masivo.- En esa reunión Silva Mendoza deslindó responsabilidad en ese caso, y le dijo a Rivero: 'Juan, tú me pediste destacado a ese personal, tú lo manejas personalmente, yo no tengo nada que ver con ellos ni con lo que hagan. Rivero no contestó, se le veía perturbado por los alcances del operativo- declaró ante los tribunales. Agregó que , tras esos sucesos, el grupo Colina fue desplazado a la playa La Tiza, y luego crearon la empresa Copransa, porque nadie quería tenerlos bajo su mando directo. Indicó que Colina siguió actuando en las matanzas de La Cantuta, en El Santa y en Huancayo. -El mayor Santiago Martin Rivas exponía periódicamente ante el ex presidente Alberto Fujimori, su asesor Vladimiro Montesinos y los altos mandos de inteligencia de las tres Fuerzas Armadas, las actividades del grupo Colina- prosiguió.-Por la responsabilidad, sin su aprobación (de Fujimori) no se hubiera realizado la operación de Barrios Altos (…). La implicancia política que tenía ese operativo no facultaba al asesor Montesinos a tomar personalmente esa decisión- acotó. Indicó que conoció de las reuniones de Martin Rivas con Fujimori por la información que recibía por su cargo en la Dinte. Pino explicó que el grupo de Martin se creó para reforzar el trabajo de la policía en el análisis de los documentos incautados a Sendero Luminoso y cooperar en la captura de Abimael Guzmán. Relató que el jefe de la Dinte, general Juan Rivero Lazo, le encargó supervisar a dicho grupo, pero luego de que en marzo cuestionara la labor de Martin, le quitaron ese encargo.  Tras la matanza de Barrios Altos se creo Copransa -Cuestioné los informes que presentaba Martin porque eran copias de los folletos que se encontraban en el Parque Universitario. No creo que fuera capaz de formular un manual de inteligencia- anotó. Indicó que pese a que el grupo de Martin realizaba un trabajo clandestino, en los círculos de inteligencia y en la comandancia general del Ejército, se conocían sus verdaderas actividades, porque hacia ostentación de poder e influencia. -Martin gozaba de una serie de privilegios: no usaba uniformes, hacía su trabajo fuera de las instalaciones, manejaba presupuestos privados y se paseaba por los pasillos del cuartel general fumando un cigarro, lo que no hacia ni un general- relató. Aseveró que los agentes de inteligencia de Colina hacían derroche de dinero. -Mientras que cualquier suboficial almorzaba, por ejemplo, un menú de 12 soles, ellos pedían un bistec de 20 soles- indicó . Cléver Pino Benamú fue una de las fuentes del general Rodolfo Robles Espinoza para denunciar en 1993 las actividades del destacamento Colina. -Hablé con el general Robles porque veía que el Ejército iba a su destrucción por ese camino, y pensé que al ser el número 3 en el comando del Ejército podía hacer algo- explicó.
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