|
Después de 16 años, denuncia de ex esposa revive en el proceso oral contra el ex presidente, Alberto Fujimori.
El fiscal supremo adjunto, Avelino Guillén, presentó como documento probatorio sobre los secuestros en el Servicio de Inteligencia del Ejército, SIE, la declaración preventiva de la ex Primera Dama, Susana Higuchi como agraviada en ese aberrante caso. La ex esposa del mandatario ha tratado de guardar perfil bajo desde que su hija, Keiko Sofía Fujimori Higuchi, fue elegida congresista de la República, pero en el tramo final del proceso oral, su denuncia forma parte de los documentos presentados por la fiscalía.  Testimonio contundente de Susana Higuchi Las palabras de Higuchi corroboran en toda su dimensión, el cautiverio de los secuestrados en los sótanos del SIE, por órdenes de Fujimori, quien estaba al tanto de estos hechos, así como de los asesinatos que se perpetraron durante la dictadura.Pesadilla en Palacio La solidaridad que unía al matrimonio en la dura campaña electoral, se esfumó apenas Alberto Fujimori juró como presidente de la República, y fue rodeado por la camarilla del astuto Vladimiro Montesinos, que empezó a moldear al dictador implacable que gobernó a sangre y fuego durante una década. A los pocos días empezó la pesadilla para la primera dama de la Nación, Susana Higuchi, quien recuerda que desde julio de 1990, desde su llegada la residencia de Palacio de Gobierno, sucedieron extraños accidentes como grabadoras que caían del segundo piso y que pudieron matarla. -Desde ese año se produjo una lucha para sacarme, empujada por toda la familia de él- relató Susana Higuchi ante una subcomisión del Congreso que investigaba el autogolpe de Estado Testimonio de un secuestroA continuación reproducimos el testimonio de Susana Higuchi, para contar con mayores elementos de juicio sobre la personalidad perversa de Fujimori quien, después de 16 años, pretende mostrarse como una persona ajena a las intrigas y maldades de su ex asesor.  Cuando todo era felicidad Este es su testimonio: “Un fin de semana entre abril y mayo de 1992, ocho personas me sacaron con mucha violencia del departamento que nos fue asignado en el segundo piso de uno de los edificios del SIE. Me sacaron con los ojos vendados, me encapucharon, me metieron en una camioneta 4x4 y me llevaron a no sé dónde. Me torturaron con golpes hasta que caí inconsciente. “Me inyectaron algo para que me quedara totalmente dormida. Allí me aplicaron electroschock, porque cuando ví hablar a Demetrio Peñaherrera, me preguntaba a mí misma: ¿me habrán hecho lo mismo? Yo, como `Vaticano', quedé con lagunas mentales, no hilaba bien las oraciones, no sabía lo que hablaba”. “No reconocí a nadie. Pero sé que todos tenían porte militar. No sé cuántos días pasaron, pero me ponen la misma ropa con la que me encontraron. Aparentemente estaba desnuda, tambaleante. Me sacaron de ese lugar y me dejaron por la parte posterior al departamento asignado al Pentagonito".  Hguchi hospitalizada por las torturas La respuesta de FujimoriEn esos momentos Fujmori se encontraba en su refugio dorado de Japón y, desde su página web, Alberto Fujimori, se apuró a dar su versión sobre las quemaduras.  Los barajos de Fujimori "Las huellas simétricas...que la Sra. Higuchi ha mostrado ante los flashes y cámaras de televisión, no se las dejó alguien que quería torturarla, sino alguien que quería curarla, utilizando una práctica curativa oriental conocida como Moxibustión o Yaitó", afirmó el ex mandatario. Por su parte Higuchi admitió haberse sometido a dicho tratamiento con un doctor de apellido Teruya, para curar sus dolores lumbares. -Cerca a los lugares donde tenía yo quemaduras del tratamiento, me las profundizaron con las descargas eléctricas: dos en el Pentagonito en 1992 y dos en el Hospital Loayza en junio del 2000-acotó Higuchi La aplicación del Yaitó consiste en leves descargas de calor que se aplican con una sustancia, Moxa, preparada con la hoja de la hierba Yomogui. Se dice que el efecto de calor amplía los vasos sanguíneos, produciendo un mejor flujo de sangre. Callé por mis hijos - Por qué calló las torturas en 1992 ?- le preguntaron a Higuchi en el Congreso. - Por mis hijos- respondió ella.  Keiko visistó a su madre hospitalizada La espeluznante realidaddeclaraciones de Susana Higuchi sobre las celdas en los sótanos del SIE parecían delirantes pero, meses después, su existencia sería confirmada por el empresario pesquero, Samuel Dyer, y el periodista, Gustavo Gorriti, invitados obligados a ese lúgubre escenario de torturas y muerte.  Ricardo Uceda La ex agente del SIE, Leonor La Rosa, declaró haber visto a Susana Higuchi en uno de los calabozos en condiciones deplorables y puso como testigo a una chica que en esos momentos prestaba servicio en el Ejército y que, por razones obvias, evitó todo comentario.De otro lado, los asesinatos fueron confirmados por los agentes del siniestro Grupo Colina y el mismo Martín Rivas. El periodista Ricardo Uceda, quien entrevistó en la clandestinidad a Jesús Sosa Saavedra (a ) “Kerosene”, resumió los horrores en su libro “Muerte en el Pentagonito” sobre otros crímenes. Además, el encierro de Higuchi por orden de Fujimori fue confirmado por el ex jefe y el ex subjefe de la Casa Militar de Palacio de Gobierno, general Alberto Ríos Rueda y coronel Enrique Burga Colchado respectivamente. Las lagunas mentalesPara los detractores, uno de los puntos débiles de las declaraciones de Susana Higuchi es la confusión u olvido en las fechas de los incidentes registrados entre 1995 y 1996. "En ese tiempo estaba casi siempre inconsciente", insiste la ex primera dama.  Secuestros en el Pentagonito El psiquiatra y psicoanalista Saúl Peña, señaló al respecto: todos tenemos aspectos felices que deseamos recordar y otros tristes o traumáticos que preferimos olvidar. Mientras la supresión es inconsciente, la represión es consciente.. No obstante advirtió que existen "manifestaciones que hacen suponer que ha sido realmente torturada, ya sea psicológica o físicamente. Basta ver la conducta de su ex marido, ella estuvo impedida realmente de salir de Palacio, estaba presa en su propia casa". -No sabemos a qué tipo de tortura puede haber estado expuesta la señora Higuchi. Aunque estamos limitados a especular, hay una serie de conflictos derivados de la situación frente a los hijos- indicó. Estaba inconscienteHiguchi declara no recordar incidentes de tortura entre 1995 y 1996. "En ese tiempo estaba casi siempre inconsciente".  Foto para el olvido La última tortura que habría padecido Higuchi fue en el Hospital Arzobispo Loayza, luego de ingresar por supuesto envenenamiento. En ese entonces (4 de junio del 2000), ya era congresista. Allí, dice, un médico que no era el que la atendía, la amarró a la cama y junto a otras ocho personas le aplicó descargas eléctricas, la golpeó e inyectó. En medio de esta guerra contra el poder, Susana Higuchi, se aferraba a sus hijos y anunció que no declararía más contra su ex esposo a pedido de su hija Keiko. Lo que nunca imaginó es que, años más tarde, sus hijos Keny y Sachi aparecerían en el alegato de Fujimori ante la Corte Suprema de Justicia de Chile, declarando en su contra para favorecer al padre. Kenyi Fujimori declaró a la justicia chilena que las acusaciones que formuló su madre Susana contra su padre Alberto eran falsas y que no le constaba que hubiese sido torturada o vejada Ante la Corte Suprema de Chile, Fujimori utilizó las declaraciones de Sachi y Kenyi para desacreditar a Susana Higuchi en una versión perversa de la guerra familiar que había empezado trece años antes.
Visitas: 1470
|