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“Hasta siempre” dijo Mario Ferreira antes de volarse los sesos de un balazo en plena entrevista televisiva
Con su característico sombrero panamá, camisa negra y botas, fiel a la violencia asesina que desató durante la dictadura argentina, el ex comisario Mario Ferreyra (a ) “Malevo” prefirió suicidarse y cumplir un pacto de silencio para no testificar contra ex colegas suyos acusados de violaciones de los derechos humanos.  Con su tradicional sombrero, hasta el final En su alucinada mentalidad psicópata de creerse “defensor de la democracia”, asesinando a todo el que fuese “sospechoso de colaborar con el terrorismo”, este verdugo organizó su macabra “despedida” en su esperanza de ser convertido en “mártir” antes de aclarar los asesinatos perpetrados durante el régimen militar que gobernó Argentina de 1976 a 1983. De acuerdo a organismos de defensa de los derechos humanos, unas 30.000 personas fueron asesinadas durante la llamada Guerra Sucia impulsada por la dictadura argentina.  Prefirió la muerte antes que no cumplir el Pacto de Silencio La última bala
Desquiciado en su soberbia, como un redivivo Nerón que clamaba “qué gran artista pierde el mundo”, el verdugo argentino ofreció una entrevista al canal por cable Crónica TV mientras los policías rodeaban su casa, en la localidad de San Andrés, Tucumán, para arrestarlo.
 Poco antes de su última fuga Parado sobre un tanque de agua y, después de declararse inocente e insistir que no había cometido ningún crimen, Ferreyra, de 63 años, miró hacia abajo, desde los 30 metros de altura que lo separaban de su mujer, María de los Angeles.Con tono pausado le dijo "Me despido, María, hasta siempre ", y le arrojó un beso. Luego, sacó una pistola que ocultaba debajo de su pierna derecha y se disparó en la sien derecha. El corresponsal de la BBC en Buenos Aires Daniel Schweimler declaró que familiares de las víctimas aseguran que Ferreyra se suicidó para cumplir un pacto de silencio y no testificar contra ex colegas suyos acusados de violaciones de los derechos humanos. Los familiares y allegados sabían que “Malevo” no estaba dispuesto a entregarse, jamás imaginaron ese terrible desenlace. Genio y figura hasta la sepultura, Ferreyra llevaba puesto su inequívoco "uniforme” que, con el paso de los años se había transformado en su marca registrada: sombrero panamá, camisa negra, pantalón blanco y botas. Su hijo Franco subió de inmediato hasta el lugar donde su padre se había atrincherado. Advirtió que permanecía con vida, a pesar de la abundante sangre que manaba del orificio dejado por la bala en el costado derecho de su cabeza y de su nariz. A gritos comenzó a pedir la presencia de una ambulancia. Una mezcla de sorpresa y espanto se había apoderado de todos.
 La TV transmitió el suicidio Repercusión mundial El reportaje de la periodista Roxana Bazán y el camarógrafo Alejandro Contreras, de Crónica TV, fue un testimonio estremecedor de este macabro final. A las pocas horas después de esta conmocionante decisión de este ex policía de 63 años, la imagen había sido colgada en el sitio YouTube.com, que un testigo tomó con un celular de la pantalla mientras el canal de noticias repetía las imágenes que registró en exclusiva. Trascendió que “Malevo” había pasado la madrugada trepado a un tanque de agua en su finca de San Andrés, en la zona Este de la provincia. En la noche del jueves, un cura fue a visitarlo. El ex comisario mantuvo una charla con el sacerdote y después se confesó. "Mi marido me dijo que ya estaba grande para ir a la cárcel injustamente", exclamó entre lágrimas su esposa María de los Angeles. "Está todo filmado. Obligaron a mi marido a que haga esto. No le dieron tiempo para llegar a un acuerdo. Le inventaron una causa. El me dio todos los papeles para que demuestre su inocencia, pero se mató porque a su edad no iba a soportar volver a estar encerrado", concluyó la viuda. El verdugo Mario Ferreyra era un ex comisario de la norteña provincia de Tucumán, donde estaba acusado por su papel de represor en un centro clandestino de detención durante la dictadura (1976-1983) Se desempeñó como jefe de la ex Brigada de Investigaciones y lideró acuartelamientos policiales entre los años 1989 y 1990  Dolor e impotencia en la familia En 1991, denunció a toda la cúpula de la fuerza policial por corrupción, lo que le costó que fuera separado de su cargo y sometido a un juicio oral y público por distintas irregularidades cometidas en su función, y por triple homicidio en un paraje conocido como Laguna de Robles.El hecho que hizo que su figura cobrara gran trascendencia nacional, fue su cinematográfica fuga desde los tribunales. “Malevo” y su mujer María de los Angeles Núñez fueron acusados en marzo de 2006 por amenazas de muerte agravadas por uso de arma blanca y de guerra, daños y lesiones, en una pelea con sus vecinos de apellido Pascual, en San Andrés. Una disputa entre mujeres originó la denuncia. También en esa ocasión el ex comisario estuvo prófugo durante unas semanas, hasta que se entregó en mayo de ese año. La causa fue elevada a juicio y los abogados del "Malevo" se opusieron en la Cámara de Apelaciones. El trámite seguía en esa instancia cuando se produjo el suicidio. Ahora, la acción penal contra el ex policía quedó extinguida, pero la viuda deberá responder por esas imputaciones. Mariana Capilla, representante de la familia Pascual, se mostró sorprendida con la decisión radical que tomó Ferreyra y prefirió no extenderse demasiado. Sólo dijo: "Me hubiera gustado tenerlo enfrente en el juicio oral".
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