Contralor Alarcón enfrenta graves denuncias por actos irregulares

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Un audio difundido ayer por el programa Cuarto Poder compromete al actual contralor Edgar Alarcón, quien, según quedó en evidencia, intentó bloquear una denuncia en su contra, que ya había sido tramitada en agosto del 2016 ante la presidenta del Congreso, Luz Salgado, y ante la comisión de Fiscalización.

Walter Grados Aliaga es un abogado y auditor de la Contraloría General de la República. En el año 2015 se encontraba destacado ante la comisión investigadora de la “narcopolítica”, que presidió la entonces congresista Rosa Mavila.

Él levantaba información de los políticos sospechosos de lavar de activos provenientes del narcotráfico y en el camino se topó con información que le hizo pensar que su hoy máximo jefe, el contralor Edgar Alarcón, podía estar involucrado en supuestos ilícitos.

En agosto del 2016, luego de acopiar documentación, Grados denunció a Alarcón ante la presidenta del Congreso Luz Salgado y ante la Comisión de Fiscalización del Parlamento, presidida por Héctor Becerril.

En septiembre del 2016, cuando Alarcón tomó conocimiento de la denuncia, citó al auditor Grados a su despacho, y trató de convencerlo de que retire sus cargos:

“Llegó al extremo de solicitarme que retire la denuncia. Entonces, yo le digo: “¿Cómo puedo retirar una denuncia? No me puedo tirar atrás.  Como el señor contralor me citó, yo grabé mi conversación” contó Grados a Cuarto Poder.

La denuncia del auditor Grados presenta un segundo caso imputado al contralor: el de la extrabajadora del área de Tesorería de la Contraloría, Marcela Emilia Mejía Franco, quien en su momento dependió funcionalmente de Alarcón cuando éste fue gerente de Finanzas de la Contraloría. La relación posteriormente se haría  también sentimental. Cuando la trabajadora cesó de la institución, en el año 2010, fue liquidada de manera presuntamente irregular con 127 mil soles y otros 100 mil bajo concepto de pago de viáticos. Esto cuando su sueldo era, en el 2009, S/ 3 mil 350.

Según Alarcón, los cálculos del auditor son errados, pues los 100 mil soles adicionales fueron en realidad viáticos para que otros funcionarios cumplieran su trabajo y que aparecen a nombre de Mejia pues era ella la encargada de retirar esos fondos normalmente antes de ser  cesada. El contralor asegura que ese dinero fue entregado a la Contraloría.

La denuncia contiene también información de patrimonial y hasta personal de Edgar Alarcón. En setiembre del 2016, pocos días después de ser presentada ante el Congreso, el contralor llamó a su despacho al auditor Grados y allí se produjo este diálogo:

Edgar Alarcón: Walter, quería conversar contigo, quería expresarte no mi incomodidad, sí una duda, una preocupación, porque me hubiese gustado conversar brevemente contigo. Respeto tu decisión, voy a hacer mis descargos cuando me lo solicite el Congreso, y seguimos siendo amigos, porque ese es tu trabajo. Me parece bien.

Edgar Alarcón: Quisiera, más bien, que evalúes una posibilidad. Tómalo como posibilidad. Se me ha ocurrido ahorita. ¿Qué pasaría si es que retiras la denuncia del Congreso? Y yo te hago, tú me dices “tengo todas estas preocupaciones, estas denuncias que hacer”, yo te las descargo, y si no, personalmente, yo te acompaño… y denunciamos (…) Piénsalo, Walter, no quiero presionarte, no te estoy hostilizando, no te estoy chantajeando. Entonces, por la amistad que tenemos te digo, piénsalo, nada más te digo.

Después, se produce aquella frase del contralor: “yo me someto ante ti”.

Edgar Alarcón: Si no te satisfacen mis descargos, porque yo me estoy sometiendo ante ti por la amistad que te tengo, es decir, “estos son mis descargos”, si no te satisface, tú eres un ciudadano libre y voy a respetar, me denuncias y no tengo ningún problema. (35.52) Por favor, piénsalo, Walter, piénsalo, ¿ya? Sin el ánimo de hostilizarte.
(…)

Edgar Alarcón: Te respeto.

Al final, Alarcón, que es el contralor y que no le debe rendir cuenta a ningún auditor, le dice a Grados que le ofrecería sus descargos a él.

Edgar Alarcón: Respeto tu decisión, respeto tu decisión, por eso… una propuesta que espero que lo consideres, porque, al final, puedes decir “retiro la denuncia”. Pero eso no significa que queda ahí. Simplemente, “oye, mira, A, B, C, D”. Entonces, yo te hago los descargos. Y como tú eres auditor, me dices: “no me satisface, me mantengo en mi posición”, vamos pa’ allá. (36.38) Pero, por lo menos dame esa oportunidad de que yo descargue acá.

Pero el contralor no necesitaba explicarle nada a Grados pues el caso ya se encontraba en trámite en la Presidencia del Congreso, en el despacho de Luz Salgado y en la oficina de Héctor Becerril, presidente de la Comisión de Fiscalización.

En agosto del 2016, luego de acopiar documentación, Grados denunció a Alarcón ante la presidenta del Congreso Luz Salgado y ante la Comisión de Fiscalización del Parlamento, presidida por Héctor Becerril.

En setiembre del 2016, cuando Alarcón tomó conocimiento de la denuncia, citó al auditor Grados a su despacho, y trató de convencerlo de que retire sus cargos:

“Llegó al extremo de solicitarme que retire la denuncia. Entonces, yo le digo: “¿Cómo puedo retirar una denuncia? No me puedo tirar atrás.  Como el señor contralor me citó, yo grabé mi conversación” contó Grados a Cuarto Poder.

Fuente: americatv.com.pe/Foto: larepublica.pe