El parque que guarda un arma subterránea contra las inundaciones en Bangkok

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BANGKOK.- Bajo un parque de Bangkok se mantiene a resguardo la última arma con la que plantar batalla a las recurrentes inundaciones que sumergen en un caos a la capital tailandesa y que podrían empeorar debido al cambio climático.

Enterrados a unos 15 metros de profundidad, tres tanques del tamaño de una piscina olímpica almacenan el exceso de agua provocado por las fuertes precipitaciones de la temporada de lluvias; mientras sobre el terreno humedales y una colina artificial ayudan a que el líquido fluya hacia los depósitos soterrados.

“Las inundaciones de 2011 fueron una llamada de advertencia sobre el impacto del cambio climático. El diseño del parque es una manera de mostrar a la ciudad cómo afrontar los desafíos futuros”, declara a Efe la arquitecta tailandesa Kotchakorn Voraakhom, diseñadora del proyecto reconocido con varios premios internacionales como el World Landscape Architecture el pasado abril.

Apenas 15 minutos de fuertes lluvias durante la época del monzón -entre junio y octubre- son suficientes para anegar algunas de las principales avenidas de la metrópoli, también afectada por un proceso de hundimiento a raíz de la desaforada construcción.

El parque Centenario de la Universidad de Chulalongkorn, inaugurado hace año y medio y con una extensión de 4,45 hectáreas, es “una gota, en un océano” para solucionar el problema al que se enfrenta una urbe en la que habitan más de 10 millones de personas.

“En 2050 Bangkok podría desaparecer conforme a las prospecciones sobre la subida del nivel de las aguas, por lo que ideamos el parque con el propósito de mitigar el cambio climático”, asegura la arquitecta, que participó en marzo en Madrid en un foro sobre mujeres innovadoras inaugurado por el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez.

Kotchakorn, quien durante mayo realizó una gira invitada por varias universidades de Estados Unidos, ha iniciado en Tailandia un movimiento enfocado en las “infraestructuras verdes” frente a la “jungla de cemento” que es Bangkok.

La firma de arquitectura fundada por la tailandesa prevé abrir al público a finales de año un nuevo parque en el norte de la capital, tres veces mayor que el proyecto piloto, bajo el mismo concepto de sostenibilidad.

La conocida como “Venecia del Este” soterró durante la época de vorágine urbanística la mayoría de los canales que vertebraban tradicionalmente la metrópoli, una medida que a la larga ha repercutido en el empeoramiento de las inundaciones.

A finales de 2011, copiosas precipitaciones y la falta de coordinación entre las autoridades locales derivó en la considerada como la peor inundación registrada en más de medio siglo en el país.

Más de 800 personas perdieron la vida -decenas de ellas en la capital- y la economía de Tailandia resultó gravemente afectada debido a los parones registrados en varios parques industriales y el cierre temporal de uno de los aeropuertos de Bangkok.

Un estudio publicado en 2015 por la profesora tailandesa Parichart Promchote, de la Universidad de Kasetsart, incide en el potencial de frecuentes inundaciones de proporciones mayores o similares a las de 2011.

“Queremos que la gente entienda que no podemos deshacernos de las inundaciones, sino convivir con ellas”, apunta la arquitecta, que en sus proyectos ha colocado varios dispositivos, como una bicicleta que ayuda a filtrar el agua almacenada en un estanque, para que la comunidad sea parte del proyecto de sostenibilidad.

“Ninguna gota de agua de lluvia es desaprovechada”, zanja la tailandesa.

EFE