La entrevista que no conocías de Julio Ramón Ribeyro a… ¡Julio Ramón Ribeyro!

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Para recordar a Julio Ramón Ribeyro, publicamos este interrogatorio a él mismo que hace el autor de “La palabra del mudo” como introducción a su biografía para un libro que reunía textos de los asistentes a un congreso literario “Coloquio Literatura y Sociedad”, que se realizó en Cusco, del 1 al 6 de julio de 1993.

Interrogatorio a Julio Ramón Ribeyro

—Su nombre completo.
—Julio Ramón Ribeyro Zúñiga.

—Lugar y fecha de nacimiento.
—Lima, 1929.

—Domicilio.
—Tengo dos. Uno en el malecón de Barranco y otro en el parque Monceau, en París. Vivo seis meses en cada lugar.

—Estado civil.
—Casado, con un hijo de 25 años.

—Ocupación.
—No tengo.

—Profesión.
—No tengo ninguna profesión.

—¿Qué hace entonces?
—Escribo de cuando en cuando.

—¿De qué vive?
—De mis ahorros y de mis derechos de autor.

—¿Qué cosa escribe?
—He publicado un centenar de cuentos reunidos en cuatro volúmenes bajo el título de La palabra del mudo. Tres novelas, diez piezas de teatro y algunos libros de ensayo.

—¿De qué tratan?
—No se lo puedo decir así no más. Tendría usted que leerlos.

—No tengo tiempo para eso. ¿A qué se dedicaba mientras
vivía en Europa?
—Trabajé diez años en la agencia France-Presse como periodista y veinte años como diplomático en la delegación del Perú ante la Unesco.

—¿Ha estado alguna vez preso?
—Nunca. Salvo una vez en París durante veinticuatro horas, porque mi permiso de residencia se había vencido.

—¿Tiene alguna actividad política?
—Ninguna. No estoy inscrito en ningún partido.

—Pero tendrá algunas simpatías.
—De joven con el socialismo. Pero actualmente con nada. Soy un escéptico. Me limito a observar.

—¿Sabe quién es Karl Marx?
—En una época intenté leerlo, pero me aburrió.

—¿Qué hacía en Berlín Oriental en 1958?
—Fui a escuchar a la orquesta sinfónica La novena, de Beethoven. Soy un fanático de la música clásica.

—¿Practica algún deporte o juego?
—De joven el fútbol. Era centrodelantero del equipo de mi clase. Ahora solo la natación, la bicicleta y el ajedrez.

—Lo veo muy flaco. ¿No tendrá sida?
—Lo sabría. Sucede que me sacaron casi todo el estómago a causa de un cáncer y por eso como muy poco.

—Una última pregunta. ¿Qué viene a hacer al Cusco?
—He sido invitado a una reunión de escritores.

—Bien. Consultando su expediente veo que me ha ocultado muchas cosas. Que ha ganado los premios nacionales de novela, de teatro y dos veces el de Literatura. Que fue condecorado con la Orden del Sol. Que lo hicieron miembro de la Academia Peruana de la Lengua. Que sus libros están traducidos al inglés, francés, alemán, italiano, ruso, chino, etcétera. Pero también veo que en 1954 viajó a Varsovia a un congreso de jóvenes de inspiración comunista. Que en 1964 fi rmó usted un comunicado de apoyo a las guerrillas. Que en 1959 fue profesor de la Universidad de Huamanga. Que es usted amigo de Mario Vargas Llosa y de Alfonso Barrantes. En consecuencia, va preso. Pase pa’dentro.

Investigación: Walter Sosa Vivanco

Julio Ramón Ribeyro: Julio Cortázar siempre iba a mi casa a comer cebiche