La izquierda española se enfrenta a su peor crisis en décadas

shadow

 

MADRID.- La izquierda española, representada por el veterano PSOE (socialistas) y el emergente Unidos Podemos, está inmersa en una de las peores crisis de su historia, el primero sin líder desde hace meses y sin fecha para elegir uno nuevo, y el segundo con una guerra interna entre el líder y su mano derecha.

Se da la circunstancia de que ambos negociaron un acuerdo de gobierno en marzo y tuvieron la posibilidad de desbancar al conservador Partido Popular (PP), debilitado tras cuatro años de una de las peores crisis económicas de la historia y sonados casos de corrupción vinculados al partido.

Pese a las esperanzas que despertaron estas negociaciones, la falta de entendimiento de ambos partidos sumió a España en un bloqueo político inédito, y obligó a repetir unos comicios, en los que el electorado castigó a los progresistas y premió al PP de Mariano Rajoy.

Cuando España parecía abocada a una tercera convocatoria electoral, un rebelión interna obligó al líder socialista Pedro Sánchez a dimitir de su cargo, en el marco de un debate sobre la idoneidad de que el partido facilitara un gobierno del PP -su enemigo histórico-, evitando así la nueva convocatoria electoral.

Un equipo de gestores se hizo cargo del partido y decidió que los socialistas se abstuvieran para permitir la reelección de Rajoy.

Desde entonces, el socialista PSOE no tiene líder, y no hay fecha prevista para su próximo congreso, que no será hasta dentro de varios meses.

Aunque todavía no hay candidatos, todas las apuestas apuntan a la repetición del propio Sánchez y a la líder del partido en la región de Andalucía (sur), Susana Díaz.

PSOE: Dimite a la dirección del partido el líder socialista español Pedro Sánchez

La fuerte crisis socialista, que hasta hace dos años ostentaba la hegemonía en la izquierda española, llega tras la debacle electoral que le generó la aparición de Podemos (izquierda) a principios de 2014, un partido que se fraguó en el 15M, un movimiento social cuyo objetivo era regenerar la democracia española.

Pese al éxito de Podemos, que gobierna ciudades como Madrid y tiene 71 diputados en el Congreso, su objetivo no cumplido de ser socio de gobierno ha sumido al partido emergente en una lucha interna encabezada por su líder, Pablo Iglesias, y su número dos, Iñigo Errejón.

Mientras Iglesias quiere dar al partido un perfil más radical, escuchando a los movimientos sociales, Errejón opta por una estrategia de la formación “más plural” y basado en el entendimiento con otras formaciones.

Con la vista puesta en la celebración del congreso del partido, en febrero, ambos dirigentes han aireado estas últimas semanas sus diferencias en medios de comunicación y redes sociales, hasta tal extremo que Pablo Iglesias pidió hoy a los militantes disculpas.

“Perdonadme sé que os estamos avergonzando”, señaló hoy en un vídeo compartido en Twitter.

Aunque parece que Errejón no disputará el liderazgo a Iglesias en el cónclave que la formación, la fortaleza del partido se desvirtúa con esta guerra interna, en la que además de los dos dirigentes, ha entrado en juego una tercera facción, los anticapitalistas, encabezados por el eurodiputado Miguel Urbán.

Ante este panorama, la última encuesta del oficial CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas) confirmó al PP como el primer partido, por delante de Podemos y los socialistas, que se hunden en el tercer puesto por primera vez en su historia.

EFE/Foto: eldiario.es