PPK no indultará a Fujimori pero firmaría “ley genérica”

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El presidente electo, Pedro Pablo Kuczynski, en su primera entrevista con SEMANA Económica, puso en la cancha del fujimorismo la posibilidad de una prisión domiciliaria para Alberto Fujimori. “Si el Congreso da una ley genérica”, dijo “yo la firmaré”.

Al mismo tiempo, dijo que el primer ministro o la primera ministra, “deberá ser alguien que pueda conversar con los fujimoristas y también con los partidos que están más a la izquierda”.

A continuación la entrevista concedida a SEMANAeconómica:

-El primer gran reto de su gobierno será la gobernabilidad.

Sí. Lo principal es que entre el gabinete [y obtenga el voto de confianza del Congreso], lo que incluirá conversaciones con los grupos políticos, empezando por el partido de Keiko Fujimori.

-¿Van a pedirle disculpas a Keiko?

Bueno, también ellos [los fujimoristas] han dicho cosas que no eran tan bonitas. Entonces yo creo que lo mejor es olvidarnos de todo.

-¿Es consciente de que el primer ministro tiene que ser muy político?

El primer ministro o la primera ministra deberá ser alguien que pueda conversar con los fujimoristas y también con los partidos que están más a la izquierda.

-¿Existe esa persona?

Sí, yo creo que hay algunas personas que pueden hacerlo.

-¿Va a amnistiar a Fujimori?

No.

-¿Lo va a mandar a su casa en todo caso?

Si el Congreso da una ley genérica —no puede ser una ley personal— para que gente en su condición cumpla el final de su sentencia en su casa, yo la firmaré.

-Suena muy bien, porque le pone la pelota al fujimorismo para que lo haga.

Ah, claro.

-Y listo, asunto arreglado: llegamos a un buen acuerdo en el Congreso.

Ya, pero no sé si ellos [los fujimoristas] vayan a querer hacer eso. Ellos quieren que salga por la puerta ancha, pero acá ha habido un proceso [el Tribunal Constitucional rechazó el habeas corpus presentado para que se anule su condena].

-¿Se terminó esa puerta ancha?

Por lo menos yo no voy a firmar sin haberlo meditado un montón

-Más allá del fujimorismo, hay una división entre los peruanos…

Por eso tenemos una enorme oportunidad. Yo sé que Verónika Mendoza votó por nosotros agarrándose la nariz, pero su voto fue importante. Podemos conciliar perfectamente con eso. Y creo que todos los fujimoristas sí están a favor de muchas de las cosas que queremos hacer.

-¿De verdad confía tanto en las coincidencias programáticas? Porque uno ve el Congreso con una gran mayoría fujimorista y no parece tan sencillo. Pero luego uno lo escucha a usted y todo parece muy fácil.

-No. Nada es fácil. Pero hay que sentarse a ver programa por programa. Ir cortando el salame en tajaditas. Si uno trata de comérselo todo entero se va a atorar.

-Eso supone que el fujimorismo no quiera boicotearlo. La mayoría de analistas coincide con eso, pero también hay una posibilidad [de que lo haga].

¿Pero cuál es el interés de ellos [los fujimoristas] de heredar una porquería [de país] en cinco años? Ninguno. Al contrario. Y tenemos que hacer que la opinión pública los convenza de eso.

-¿Será inevitable que ellos hereden el gobierno?

No inevitable, pero al final si miramos por ejemplo a España, en 1982, cuando llegué a asesorar a Felipe González y Miguel Boyer [presidente, y ministro de Economía y Hacienda, respectivamente], tenía una disyuntiva así también, [entre] izquierda, derecha y populismo. Y durante 15 o 20 años lograron un consenso que ahora se ha perdido. Esos fueron los años de oro de España. Y González y Boyer fueron los artífices de todo eso. ¿Por qué hoy no [podemos hacerlo]?

-Usted está dispuesto a liderar un [esfuerzo] equivalente…

Bueno, cada uno tiene su estilo.

-Pero tiene esa visión.

Yo creo que hay que ponerse de acuerdo, porque, después de todo, ¿cuál es la gran diferencia? Hay posiciones extremas, que el Estado tiene que manejar todo. Eso en el mundo de hoy no funciona. O de que hay que privatizar todo. Eso tampoco funciona.

-Más allá de eso, a nivel emocional, hay rabias, odios. Hay una derecha que odia a la izquierda y dice: ‘Verónika terruca’. Y al revés.

Ya, pero si lees lo que dice Verónika y le quitas las comillas, hay cosas que no son tan extremas.

-Y en la izquierda hay quienes dicen que Fujimori es comparable con Abimael Guzmán. Cuando hay ese tipo de discursos, ¿qué reconciliación es posible?

Ya, pero vamos a acercarnos.

-Pero una cosa es el mensaje a las otras fuerzas políticas y otra a la población, porque una parte de la población que dejó su voto por Verónika Mendoza y lo puso en sus manos con una conciencia antifujimorista. Entonces, en el momento en que usted llegue a acuerdos con el fujimorismo, cambiarán las cosas.

Pero tenemos que tener compartimentos. Llegaremos a acuerdos para aprobar ciertas cosas y, después, en una siguiente etapa a acuerdos más grandes. Si vamos a tratar de comernos todo el sancochado de un tirón, eso no va a funcionar. Pero sí podemos hacerlo por partes.

-¿Cómo hacérselo entender a esta población?

Eso se hace yendo a los sitios.

-¿Tiene la energía para hacerlo?

Sí, claro. Yo viajo por carretera todo el tiempo. Aquí tengo mi mapa (lo saca y lo muestra). Soy un hombre de mapas.

-Usted debe ser consciente de que mucha gente tiene la percepción de que está muy ligado al empresariado. ¿Cómo evitar la sensación de un gobierno de gestores de intereses?

Yo nunca he sido director de una empresa grande en el Perú, salvo Backus, cuyo directorio en realidad está en Londres. Yo no estoy ligado al empresariado en el Perú. Yo he sido director de empresas en el mundo, como Toyota, o presidente de una empresa de metales raros, que no tienen nada que ver con el Perú. Fueron cosas bien especializadas.

-Pero de cara al gobierno, ¿cómo se cuidará de esa percepción que le cultivan algunos medios y algunos políticos?

Esos son cuentazos. ¿Quién puso el subsidio a la electricidad? ¿Quién eliminó el impuesto a las planillas? ¿Quién redujo el impuesto al pisco a la mitad? ¿Quién apoyó el pago del Fonavi? Yo. O sea que eso que dicen no es realmente cierto.

-Y usted va a combatir esa imagen con políticas públicas y acciones.

Sí, me verán en un montón de sitios. Los supuestos empresarios no caminan mucho.

-Lo otro [en su imagen] es que es muy tecnocrático, cuando pareciera que la situación obliga a un gobierno más bien político.

Va a ser político. Pero, al final, o tu caño no está conectado o está conectado. Esa es una cuestión técnica. Tiene que haber una mezcla de técnica con manejo político. Y mi gabinete me ayudará.

-¿Se va a rodear de políticos?

Sí. Vamos a ver quién nos ayuda en este juego.