Protestas en Argentina contra beneficios a represores de la dictadura

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BUENOS AIRES.- Diversas organizaciones de derechos humanos protestan desde hoy hasta el domingo contra la concesión de prisión domiciliaria al represor de la última dictadura (1976-1983) Miguel Etchecolatz, y de un permiso de vacaciones a un condenado por el robo de hijos de desaparecidos, el doctor Norberto Bianco.

“La justicia no debería dar estos beneficios a quienes han cometido delitos tan graves contra la humanidad, son genocidas que han violado a mujeres y robado bebés”, dijo a Efe Carlos Pisoni, de la Asociación Hijos por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio (Hijos), que organiza las manifestaciones junto a entidades como Madres y Abuelas de Plaza de Mayo.

A Etchecolatz, comisario de policía durante el régimen militar y uno de los represores más conocidos y temidos de la provincia de Buenos Aires, se le otorgó la prisión domiciliaria la semana pasada tras haber sido condenado en seis causas por delitos de lesa humanidad a cuatro cadenas perpetuas.

El lugar elegido por el exagente para seguir cumpliendo su pena es una casa de su propiedad en Mar del Plata, una localidad costera bonaerense, donde hoy se realizará una marcha hasta la vivienda, mañana tendrá lugar una manifestación que recorrerá el centro de la ciudad hasta la costa y el domingo volverán las protestas hasta el domicilio de Etchecolatz.

Por otra parte, a Norberto Bianco, médico condenado por robo de bebés de desaparecidos -que más tarde eran entregados a altos cargos de la dictadura-, se le concedió un permiso de dos meses de vacaciones, por lo que podrá desplazarse a otra localidad en la playa bonaerense, Mar de Ajó, desde la casa en la que ya disfrutaba de arresto domiciliario.

Por ello, las organizaciones de derechos humanos llevarán a cabo una “vigilia de la memoria“, con una concentración frente a la vivienda de veraneo de Bianco desde esta tarde hasta mañana, cuando está prevista su llegada.

Carlos Pisoni explicó a Efe que, más allá de que ninguno de los dos condenados ha dado muestras de arrepentimiento, su papel clave en los delitos de desaparición de personas y robo de bebés les hace conocedores de la de la localización de los cuerpos de los asesinados y de la identidad de los niños robados, y nunca han aportado ninguna información, por lo que “el delito continúa”.

El activista censuró también que “la justicia argentina está avanzando con una nueva forma de impunidad hacia los genocidas, que es el otorgamiento de prisiones domiciliarias”.

De las alrededor de 1.000 personas que cumplen pena de prisión por delitos cometidos durante la dictadura, a casi la mitad se les otorgó el beneficio del arresto domiciliario.

EFE/Foto: dw.com