Se clausuró Río 2016, bienvenido Tokio 2020

shadow

 

Una sencilla ceremonia de clausura en el Estadio de Maracaná de dos horas y media de duración y diseñada por la directora de carnaval Rosa Magalhães, cerró 16 días de competición donde al final todo salió más o menos bien y los temores de falta de seguridad del país y del contagio del virus Zika se desvanecieron con el paso de los días en lo que fue el entorno olímpico.

El tema del transporte sí que no se supo resolver y fue el gran hándicap de estos Juegos Olímpicos que sin duda no pasarán por ser los mejores de la historia ni mucho menos.

Pese a la abundante lluvia que cayó en varios momentos de la fiesta, una vez más, los diferentes ritmos brasileños y las luces de colores fueron los grandes protagonistas de la ceremonia para cerrar los Juegos de Río de Janeiro donde no faltó el acto de pasar el testigo a Tokio 2020,  la próxima sede de los Juegos Olímpicos de verano.

No faltó el desfile de las 207 delegaciones con los deportistas como estrellas del momento como abanderados. Por parte española Jesús Ángel García Bargado, marchador siete veces olímpico, fue el representante elegido. Simone Biles fue la abanderada de Estados Unidos.

Los deportistas que han participado en los Juegos entraron al Maracaná juntos, en señal de hermanamiento entre los países y muchos de ellos protegidos con un chubasquero para cubrirse de la lluvia.

La fiesta, que contó con unas gradas bastante llenas teniendo en cuenta lo inmenso que es el estadio de Maracaná, estuvo animada por la samba de los carnavales cariocas y además rindió homenajes a diversas facetas de la cultura popular de Brasil.

De esta forma y con el apagado del pebetero de Río se clausuraron los primeros Juegos Olímpicos de la historia celebrados en Sudamérica