Súper resbalones: las peores películas de superhéroes

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A puertas del estreno de The Avengers 2: Age of Ultron es válido señalar que no por rodar una película de superhéroes se conseguirá un éxito seguro. Las hay de tan bajo presupuesto como la versión de Los 4 Fantásticos (1996) de Roger Corman, con un millón de dólares sólo consiguió un fracaso que apenas puede ubicarse en YouTube.

Otro fiasco debido a la tacañería fue La Liga de la Justicia (1997) tan mala que sólo aprovecharon a los personajes no tan populares (dejando fuera del fracaso a Superman, Batman y Wonder Woman). Flash, Linterna Verde (desteñido) y El Detective Marciano sí aparecían en una absurda historia, con un origen ligado al misticismo y defendiendo Metro City (ciudad que nunca existió en el mundo del cómic).

Pero, a veces con dinero contante y sonante, lo que falta es la cuota de capacidad de llevar una buena película. Daredevil (2003), con un Ben Affleck al que hoy le prenden velitas para que no la friegue con Batman, fue malísima. El traje del héroe daba calor de verlo (una especie de cuero), un Kingpin políticamente negro (no era tan importante el cambio de raza como lo mal construido del personaje). Incluso hicieron su spin off con Elektra del 2005 (la ninja que ha dejado huella en las historietas) con la actuación de Jennifer Garner.

La peor versión de Batman, fue la de George Clooney: Batman y Robin (1997), dirigida por Joel Shumacher (que bajo los bonos de la franquicia creada por Tim Burton desde Batman Forever). La intervención de conocidos actores como Arnold Schwarzenegger y Uma Thurman no salvó del desdén de los fans a esta película. Incluso Clooney confesó que él pensó que se trataba de un Batman gay. Del ámbito del Hombre Murciélago se lamenta Gatubela (2004) con Halle Berry.

Green Lantern (2011) también contó con un generoso presupuesto, pero el filme protagonizado por Ryan Reynolds fue predecible, poco emocionante, con un guión donde quisieron embutir en una sola cinta demasiadas historias y personajes ligados al paladín del anillo esmeralda. La dosificación y menos efectos especiales hubieran dado mayor realismo a la propuesta.

Pero, en 1990, el lanzamiento de una película de muy bajos dividendos sobre el Capitán América no pudo ser más risible y decepcionante. Le guardó un resentimiento especial pues fui a verla especialmente al cine y era tan mala, que me salí de la sala. Afortunadamente, la Marvel se limpió la cara con las actuales cintas protagonizadas por Chris Evans.

En ese punto de fallidas debemos mencionar a The Punisher (1989) con Dolph Lundgren, que parecía una suerte de mala adaptación de Rambo o Prisionero de Guerra. Steel (1997) con la estrella de la NBA Shaquille O´Neal en una película basada en un héroe de DC Comics medio desconocido. Manuel Salazar