Supercopa de España: Salvador Courtois, la potencia de Valverde y el penalti de Ramos

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Así jugó el Real Madrid la final de la Supercopa de España contra el Atlético de Madrid en la ciudad de Yeda, en Arabia Saudíta:

COURTOIS (9): por primera vez se sintió héroe en un título del Real Madrid, decisivo con su seguridad en el partido y deteniendo un penalti a Thomas en la tanda final. Lleva cinco partidos sin encajar gol en acciones del juego que no sean penaltis. Su momento de mayor firmeza desde su llegada, parando nueve de los once remates a portería que recibió, especialmente brillante ante Morata en un mano a mano y sacando un centro de Correa que se envenenó al tocarlo Mendy. Vuelve a instalarse entre los mejores porteros del mundo con actuaciones decisivas.

CARVAJAL (6): se centró en labores defensivas, reduciendo ostensiblemente su aportación ofensiva al equipo, con poca incidencia en sus subidas. Su máxima entrega está asegurada y con el balón cometió un error que pudo costar caro. Suya fue la pérdida que permitió a Morata encarar solo a Courtois y provocó la expulsión de Fede Valverde. Asumió responsabilidad abriendo la tanda de penaltis con personalidad y no falló.

VARANE (8): firmó una gran final, repleta de firmeza en el centro de la defensa donde se encontró en un duelo bravo con Álvaro Morata. Fue un muro por alto, sacando balones de acciones a balón parado laterales del Atlético de Madrid, y dejó elegancia y seguridad en la salida de balón sin un solo error. Estuvo imponente.

SERGIO RAMOS (6): acabó siendo protagonista de una nueva final ante el Atlético de Madrid que pudo torcerse por uno de sus excesos de confianza. En salida de balón desde su área a los 14 minutos golpeó de empeine y se la regaló a Joao Félix que perdonó en la frontal del área. Fue ganando seguridad en los duelos con rivales por balones divididos y estuvo a punto de marcharse de la final lesionado, tras una torcedura de tobillo en la mala caída de un salto con Morata. Perdió la marca a su espalda en la ocasión más clara del rival y en área rival fue un peligro como amenaza en el juego aéreo en acciones a balón parado con el tanto de Lisboa en el recuerdo. Lanzó el penalti decisivo con su seguridad habitual. Con paradiña y ajustado al poste.

MENDY (7): se mantuvo en el once con Marcelo en perfectas condiciones de jugar y le ganó el duelo a Correa en su marcaje. Explotó su físico en sus incorporaciones ofensivas, con toda la banda izquierda madridista para él, y las culminó con centros e incluso probando a Oblak tras un bonito auto pase a Trippier. Con el balón cometió alguna perdida peligrosa, con más soltura en fase ofensiva que defensiva.

CASEMIRO (7): siempre clave por su posición en el campo y su despliegue físico en ayudas continuas a compañeros que sienten sus espaldas cubiertas. Fue un peligro en sus incorporaciones al ataque, con poderío ofensivo a balón parado. Por momentos dejó su posición en fase ofensiva a Modric, para la creación de juego, y llegó a situarse como segunda punta en un movimiento táctico de Zidane que buscaba derribar el orden de Simeone.

TONI KROOS (5): tuvo una final incómoda, con el marcaje inicial de Héctor Herrera, una sombra en la vigilancia continua, y con un desacierto inusual en sus pases que perdieron precisión en largo y con pérdidas extrañas en él en el juego en corto. Apenas asomó en ataque hasta la prórroga, cuando a los 100 minutos soltó un disparo que acarició la escuadra rival.

FEDE VALVERDE (9): es el jugador de la temporada del Real Madrid y fue elegido el mejor de una final para la que Zidane retocó su posición. Jugó caído a banda derecha, desde lanzó arrancadas potentes y carreras incansables. Un nuevo recital físico y de fe, incansable en sus intentos pese a estrellarse ante el muro rojiblanco. Protagonista de la jugada de la final, cuando tras error de Carvajal aguantó la carrera en velocidad de Morata y llegó a derribarlo cuando encaraba solo a Courtois. Pagó con su cartulina roja en la prórroga que su equipo siguiese teniendo vida en la final y el Real Madrid encontró el premio deseado en la tanda de penaltis.

MODRIC (6): recuperado su papel de titular en un centro del campo con cinco medios, dejó personalidad y voluntad en la final. Fue frenado con faltas continuas de inicio, cuando intentó atravesar líneas enemigas y encontrar la figura de Jovic. Buscó el gol para extender su momento dulce y dejó una entrada dura a Trippier. Ha recuperado galones.

ISCO (5): No encontró su sitio en el campo, entrando menos de lo que desea en contacto con el balón para generar desequilibrio. Tardó 26 minutos en aparecer, sin encontrar huecos para su visión en el pase interior y buscando el gol con un testarazo al primer palo tras saque de esquina. Fue el primer movimiento táctico de Zidane a la hora de partido, cuando fue sustituido para un cambio de plan.

JOVIC (5): aumentó su presencia gracias a una mayor entrega, pero extendiendo su falta de acierto en el remate. Se peleó con los centrales del Atlético, en ocasiones siendo una isla en ataque, pero sacando una amarilla a Felipe a los 27 minutos. Inseguro con el balón perdió pases fáciles, sin dejar un buen juego de espaldas para asociarse con jugadores de segunda línea. Ganó confianza en una carrera en la que desafió a todos y con un zurdazo cerca del poste. Le puso a Valverde la ocasión más clara madridista antes de ser sustituido a los 83 minutos.

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RODRYGO (7): su entrada fue el plan b de Zidane, que pasó a un sistema 4-4-2 a la hora de partido. El brasileño aportó la profundidad que le faltaba al Real Madrid, fue descarado siempre que entró en contacto con el balón y la tuvo en el tiempo añadido pero su disparo salió centrado a Oblak. Pese a su juventud asumió el peso de lanzar un penalti de la tanda que colocó en la escuadra para saborear su primer título de madridista.

MARIANO DÍAZ (6): de no jugar en toda la temporada ni ir convocado a tener minutos en los partidos más importantes del curso. Las bajas por lesión de Hazard, Benzema y Bale le permitieron entrar a la final a los 83 minutos y dar todo lo que tiene. Luchó cada balón como si fuese el último, lo intentó rematar todo y buscar el gol de la reivindicación que tanto desea. Oblak lo impidió, pero demostró a Zidane que puede contar con él.

VINICIUS (5): no cumplió con su cometido al entrar al partido con el rival desgastado en la segunda parte de la prórroga. Apenas encaró y generó acciones de peligro.

EFE/Fotos EFE