Venezuela: Maduro pide volver “al camino del diálogo” y “la soberanía”

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CARACAS (Venezuela).- El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, pidió hoy a la oposición retomar el proceso de diálogo político roto a principios del año, en medio de la crisis institucional que se desató tras la decisión del Tribunal Supremo de Justicia de asumir las funciones del Legislativo.

“Le insisto a la oposición venezolana, vuelvan al camino del diálogo, vuelvan al camino de la soberanía”, dijo el mandatario en medio de un acto con simpatizantes transmitido por la televisión estatal VTV.

El presidente venezolano agregó que él personalmente está “listo” para continuar con las jornadas de conversaciones, y asomó que aceptaría algunas condiciones que impusieran los opositores.

“Cuándo quieran, dónde quieran, cómo quieran, con quién quieran”, explicó.

En tal sentido, señaló que una nueva ronda de negociaciones ayudaría a ambos bandos a “buscar puntos comunes de paz” y “respeto” en pro de la “prosperidad” del país.

Maduro y la oposición venezolana agrupada en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) iniciaron en octubre pasado un proceso de diálogo con la mediación de los expresidentes de Panamá, Martín Torrijos, el de República Dominicana, Leonel Fernández, del exjefe del gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero, y del Vaticano.

Sin embargo, estas conversaciones se estancaron cuando los opositores acusaron al Gobierno de incumplir algunos acuerdos, y el diálogo entró en diciembre en una “fase de revisión” que se mantuvo hasta enero, cuando la oposición finalmente abandonó las negociaciones y rechazó una propuesta de los mediadores para “relanzar” las conversaciones.

“Tan fácil que es hablar y dialogar, lo máximo que puede surgir es que no estemos de acuerdo”, insistió hoy Maduro.

El nuevo llamado de Maduro al diálogo se produce en medio de la “controversia” entre poderes del Estado a raíz de la decisión del TSJ de asumir las funciones del Parlamento, que controla la oposición.

El presidente venezolano convocó para esta noche al Consejo de Defensa de la Nación, un ente conformado por el Ejecutivo y los responsables de seguridad y justicia, para “dirimir” este último conflicto entre los poderes.

Movilización internacional contrasta con tímidas protestas

La comunidad internacional comenzó ya a movilizarse ante la crisis en Venezuela, con el anuncio de reuniones de urgencia del Mercosur y la OEA, mientras se registran tímidas manifestaciones en el país, donde incluso la fiscal general, Luisa Ortega, admitió que hay una “ruptura del orden constitucional”.

Dos días después de la sentencia del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de Venezuela, por la que asume las competencias de la Asamblea Nacional (AN, Parlamento), de mayoría opositora, varios Gobiernos insisten en llamados a adoptar medidas para promover “la democracia, el diálogo y el reencuentro entre los venezolanos”.

Las reacciones internacionales contrastan con la tensa calma en Venezuela, donde las manifestaciones de rechazo han sido escasas y con poca afluencia tanto de opositores como de simpatizantes del Gobierno del presidente Nicolás Maduro.

La Cancillería venezolana dijo hoy que “es falso” que se haya consumado un golpe de Estado en el país y manifestó su “repudio” ante lo que calificó como una “arremetida” por parte de los Gobiernos “de la derecha intolerante”.

Sorpresiva fue la declaración de la fiscal general Ortega, quien dijo que las sentencias del Supremo “se evidencian varias violaciones del orden constitucional y desconocimiento del modelo de Estado consagrado” en la Constitución “lo que constituye una ruptura del orden constitucional”.

Entre los venezolanos el ambiente es de apatía, desinformación y miedo, según constató Efe en las calles, por desconocimiento de la sentencia o porque pese a saber del tema ya no protestan, porque “solo se han logrado muertes, detenciones y reforzamiento del oficialismo”.

 

Estudiantes se manifiestan en rechazo a la decisión del Tribunal Supremo de asumir las competencias del Parlamento, hoy, viernes 31 de marzo del 2017, en Caracas (Venezuela). EFE/Cristian Hernández