TEHERÁN – La Guardia Revolucionaria de Irán ha lanzado este miércoles una severa advertencia estratégica contra Washington, asegurando que responderá con la destrucción de diez objetivos estadounidenses por cada instalación iraní que sea atacada por las fuerzas norteamericanas. La declaración, emitida por la cúpula militar en Teherán, escala la tensión en el Golfo Pérsico a niveles críticos tras semanas de creciente presencia naval en la región.
El brazo militar del régimen iraní enfatizó que sus sistemas de misiles balísticos y drones de ataque están listos para activarse de forma inmediata contra infraestructuras clave. Entre los potenciales blancos señalados por las autoridades iraníes figuran bases militares en Oriente Próximo, buques de guerra de la Marina de EE. UU. y activos energéticos pertenecientes a aliados clave de Washington en el Estrecho de Ormuz.
EEUU niega que la Guardia Revolucionaria haya alcanzado a dos de sus destructores
La maniobra busca disuadir cualquier eventual operación militar preventiva de la Casa Blanca, en un contexto de constantes roces por las actividades nucleares de Teherán y el tráfico marítimo en las rutas de hidrocarburos. Portavoces de la Guardia Revolucionaria reiteraron que no habrá moderación táctica en caso de sufrir una agresión armada, prometiendo un impacto devastador e incalculable sobre los intereses estadounidenses.
Por su parte, el Pentágono y los aliados de la OTAN monitorean con alta prioridad los despliegues ofensivos en las costas iraníes, mientras diplomáticos de la región advierten sobre el riesgo inminente de una conflagración a gran escala. Las bolsas internacionales y los mercados del petróleo reaccionaron con volatilidad ante la retórica de represalia asimétrica impulsada por Teherán.
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