La Contraloría General de la República (CGR) alertó a la empresa Petróleos del Perú (Petroperú) una serie de situaciones adversas en la inspección hecha a la refinería de Talara, ubicada en la región Piura, y que generan diversos riesgos de contaminación ambiental y de pérdidas económicas para la petrolera estatal que podrían ocurrir por efectos de las lluvias del Fenómeno de El Niño (FEN).
Según el Informe de Visita de Control 015-2026-OCI/0084-SVC, cuyo período de evaluación fue del 19 al 25 de agosto de 2026, se identificó la presencia de aguas oleosas en la zona del rack principal de la Casa de Bombas 5 y del ex Separador API de la refinería de Talara, cuyas acciones previstas para su limpieza y recuperación se encuentran pendientes de culminación, lo que podría retrasar su atención.
La comisión de control advirtió que, si no se realizan las labores de limpieza oportunamente, existe el riesgo de que el área con la contaminación por hidrocarburos podría expandirse hacia otras zonas de trabajo de la refinería ante la ocurrencia de lluvias intensas asociadas al Fenómeno de El Niño, con la consiguiente contaminación ambiental y posible afectación económica a la entidad.
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Tuberías en riesgo
Los auditores de Contraloría también inspeccionaron el Oleoducto Overales, construido en el año 1975, correspondiente a una línea de transporte de crudo formada por tuberías de acero instaladas en tramos sucesivos, con una longitud de 9340 metros, identificándose condiciones que requieren atención para preservar la integridad mecánica del ducto, relacionadas principalmente con el deterioro de soportes y bases de concreto, soportes parcialmente enterrados por acumulación de material, así como tramos de tubería sin apoyo visible sobre los elementos de soporte instalados, entre otras condiciones advertidas durante la inspección.
El informe subraya que la falta de atención de las condiciones advertidas en el Oleoducto Overales podría incrementar la vulnerabilidad de la infraestructura frente a eventos climáticos asociados al FEN, debido a que la erosión, socavación o pérdida de capacidad de soporte del suelo podrían generar mayores desplazamientos, deformaciones o esfuerzos adicionales en los tramos con deficiencias en su sistema de apoyo. Esta situación afectaría la integridad mecánica del oleoducto y podría ocasionar restricciones operativas, fugas de crudo y consecuentes impactos ambientales y económicos.
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Infraestructura deteriorada
Otra alerta de la Contraloría es que durante la inspección de la refinería se identificaron infraestructuras que presentan condiciones susceptibles de verse afectadas ante la ocurrencia de eventos asociados al FEN, con el consiguiente riesgo de afectar su operatividad y generar eventuales impactos económicos y ambientales para Petroperú.
Al respecto, se visualizó que la infraestructura correspondiente a la nueva línea submarina cuenta con dos muros de contención a sus costados, los cuales presentan deterioro en su parte superior, evidenciándose fisuras y desprendimiento superficial del concreto, condición que podría afectar su función de protección ante la ocurrencia de eventos climáticos adversos. También se evidenciaron tramos de los canales de evacuación de aguas pluviales con presencia de lodos y vegetación en su interior.
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Además, se advierte que no se han adoptado acciones necesarias para el efectivo mantenimiento de las motobombas de la refinería, ya que el servicio contratado fue resuelto por incumplimientos del contratista. Esta situación podría comprometer la disponibilidad operativa de estos equipos para la atención de eventuales emergencias durante la ocurrencia del FEN, así como afectar la duración de la vida útil de las motobombas.
La Contraloría recomendó comunicar estas situaciones adversas al presidente de Petroperú, con el objetivo de adoptar acciones que permitan proteger la infraestructura de la refinería de Talara ante los efectos climáticos del FEN.
Foto Andina
