Francia sufre grandes protestas que no se registraban desde revueltas de mayo del 68

shadow

 

Francia atraviesa una de las mayores crisis estudiantiles de los últimos tiempos, enfrentándose a dificultades significativas para contener las protestas que han cobrado fuerza en todo el país. Lo que inicialmente comenzó como una manifestación para apoyar a los profesores en huelga en un instituto ubicado en un suburbio de París, ha escalado rápidamente hasta convertirse en un problema nacional, solo comparable con las revueltas de mayo de 1968.

La magnitud de las protestas ha llevado al cierre de cientos de escuelas y la detención de más de 5.000 personas, en su mayoría menores sin antecedentes penales. Estos disturbios han dejado estudiantes, maestros y policías heridos. Entre los incidentes más trágicos, un joven de Lens perdió una mano al recoger accidentalmente una granada, mientras otro estudiante de Tours perdió la vista en un ojo.

 

 

Según estimaciones oficiales, cientos de miles de personas, incluyendo estudiantes, docentes y representantes sindicales, se volcaron a las calles este martes. A medida que las movilizaciones se propagaban desde París hacia otras ciudades del país, la situación se tornaba cada vez más caótica.

En la capital francesa, las tensiones alcanzaron un punto crítico. La atmósfera se llenó de gas lacrimógeno mientras volaban contenedores de basura, pupitres y sillas incendiados. La policía antidisturbios, equipada con escudos y porras, se enfrentó a grupos de manifestantes que no retrocedían.

 

 

Todo había comenzado el 21 de septiembre en el instituto Saint-Exupéry, una escuela secundaria en los suburbios parisinos. Inicialmente, los estudiantes se unieron a sus profesores para denunciar la escasez de personal y recursos. Aunque las autoridades respondieron enviando ayuda adicional al instituto y lograron poner fin a esa huelga puntual, resultó ser solo el inicio de un movimiento más amplio que se extendió rápidamente. Según Manès Nadel, líder estudiantil, «este fenómeno se propagó como la pólvora».

La crisis llegó a afectar un número insólito de institutos. En París y otras ciudades, los estudiantes comenzaron a bloquear entradas escolares, lo que dio pie a escenas similares a nivel nacional, desde Lille en el norte hasta Marsella en el sur. Las imágenes captadas muestran a jóvenes quemando papeleras, levantando barricadas y enfrentándose tanto al profesorado como a las fuerzas del orden. Hasta la fecha, más de 100 locales escolares han sufrido daños.

 

 

Mientras tanto, el papel de la policía y su estrategia frente a los estudiantes ha desatado críticas generalizadas por parte de activistas y observadores. Algunos cuestionan si la respuesta ha sido excesivamente agresiva.

En Alençon, un oficial fue grabado utilizando una llave prohibida sobre una estudiante; una técnica que está vetada por la ley francesa. Por otra parte, las redes sociales han viralizado múltiples videos que evidencian episodios de supuesta brutalidad policial, intensificando la discusión sobre el manejo de esta crisis en curso.

 

Emmanuel Macron

 

Texto: WSV / Agencias
Foto: Composición

 

 

También puede ver:

 

 

Robert De Niro: «El cobarde y trozo de m… de Trump quiere quitarnos nuestros votos»