La Mancheta: el debate entre posiciones opuestas como camino a la concertación

shadow

 

Más de una vez se ha escuchado que, a diferencia de los regímenes aristocráticos y autocráticos, el mejor sistema político es aquel que se sustenta en los valores y principios de la democracia.

Muchos se preguntarán en qué consiste eso, a la luz de sus frustraciones o de sus anhelos de una vida más digna. La respuesta más conocida nos dice que la democracia es un sistema de gobierno y de convivencia social en el que el poder reside en el pueblo, que lo ejerce a través de representantes elegidos periódicamente.

Más claro, ni el agua de un río cristalino. Sin embargo, hay quienes recurren a todos los medios para expresar su extrañeza ante la actuación del oficialismo y de la oposición, tal como se observa hoy en el Congreso de la República. Craso error, porque precisamente el poder político no está en unas pocas manos: reside en la representación de quienes forman parte del oficialismo y de quienes se le oponen. Y aunque no nos guste, es en el debate parlamentario y en los pronunciamientos de los partidos donde se esclarecen las posiciones y queda en evidencia todo aquello que constituye una negativa a alcanzar acuerdos sobre las grandes necesidades del país.

La Mancheta: cuando soñar no cuesta nada

La discusión, la polémica, la voz enardecida o el discurso sereno son propios de las democracias auténticas. Así se llega a la concertación: gracias a la actuación sensata de una mayoría, que deja desairada a la oposición que carece de argumentos sólidos para sustentar sus ideas.

Esa es la realidad. No hay que dejarse llevar por la impaciencia. Algún día, ojalá no muy lejano, aprenderemos a convivir en una democracia real.