El Pontífice reapareció en público un día después de recibir el alta del hospital Gemelli, donde fue operado de un adenocarcinoma pulmonar, y exhortó a vivir «sin temor ni hipocresía».
EL VATICANO.- El papa León XIV llamó el domingo 18 de octubre, desde la ventana del Palacio Apostólico, a vivir sin hipocresía y anteponiendo el Reino de Dios, en su primer Ángelus tras recibir el alta del hospital Gemelli. Asimismo, anunció que retomará sus labores paulatinamente tras superar la intervención quirúrgica.
Ante una nutrida concurrencia de fieles, peregrinos y misioneros reunidos en la Plaza de San Pedro, el Santo Padre exhortó a «vivir sin concesiones» y «anteponiendo ante todo el Reino de Dios y su justicia». Los asistentes respondieron a sus palabras y bendición con prolongados aplausos.
🏥 Primera aparición tras la cirugía y mensaje de gratitud
El rezo del Ángelus marcó el retorno del Papa a la actividad pública después de su hospitalización. Estos son los datos clave de su evolución clínica:
Ingreso: martes 13 de octubre, en el Policlínico Gemelli.
Motivo: cirugía de extirpación de un adenocarcinoma pulmonar.
Alta médica: sábado 17 de octubre en horas de la mañana (regresando al Vaticano alrededor de las 16:00 horas).
Pronóstico médico: el jefe del equipo quirúrgico, doctor Margaritora, adelantó que no existen impedimentos clínicos para su agenda futura, incluido el viaje previsto a América Latina del 6 al 17 de noviembre.
Reaparición: domingo 18 de octubre, desde la ventana de su estudio en el Palacio Apostólico.
Al concluir la oración mariana, León XIV dedicó unas palabras directas sobre su convalecencia y agradeció las muestras de afecto recibidas durante la semana: «Deseo agradecer a todos aquellos que en estos días han rezado por mí; he sentido realmente su apoyo. Gracias».
El papa León XIV recibió este sábado el alta médica tras una cirugía de pulmón en Roma
Del mismo modo, dirigió un saludo especial al cuerpo médico que lo asistió: «Expreso un particular reconocimiento a los médicos, a los enfermeros y a todo el personal del Policlínico Gemelli».
El Pontífice reflexionó también sobre el valor humano de su paso por el hospital y definió el rumbo de su agenda inmediata: «Esta experiencia me ha hecho probar de manera particular la cercanía con aquellos que atraviesan una enfermedad. Superada esta fase delicada, ahora retomaré gradualmente mi actividad, siempre con la ayuda de Dios y de sus oraciones».
📖 El Evangelio del tributo al César
La catequesis previa partió del Evangelio de Mateo proclamado en la liturgia del día. Según explicó el Papa, el texto «nos presenta una de las enseñanzas más famosas de Jesús: “Devuelvan al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios.
León XIV remarcó que es fundamental situar la frase en su contexto original, donde el evangelista describe «una situación hostil hacia Jesús». Los fariseos se habían puesto de acuerdo para hacerlo caer en una trampa mediante una pregunta polémica: si era lícito o no pagar el tributo al César.
«La respuesta del Maestro es astuta —señaló el Pontífice— porque lo mantiene fuera de la trampa y desenmascara la hipocresía de quienes quieren hacerlo caer», recordando cómo Jesús pidió que le mostraran un denario para evidenciar que la imagen y la inscripción pertenecían al emperador.
⚖️ Un Reino que no anula las responsabilidades
El Papa sostuvo que en Jesús contemplamos a un Dios que no le teme a la historia, sino que, por el contrario, viene a vivir en ella. Precisó que su Reino no elimina los cargos ni las responsabilidades humanas.
Sin embargo, advirtió que sí exige asumir esos deberes «libres de malas ambiciones e intereses injustos», manteniendo siempre el Reino de Dios y su justicia como prioridad.
🙏 Libres para el bien y el centenario misionero
León XIV destacó el elogio que los enviados de los fariseos dirigieron a Jesús, aunque movidos por malas intenciones: «Maestro, sabemos que eres sincero, que enseñas con fidelidad el camino de Dios y no te dejas influir por nadie, porque no te fijas en la apariencia de la gente».
Para el Pontífice, ese es precisamente el perfil de quien da al César y a Dios lo que les corresponde: «ser sinceros, sin temor ni hipocresía, libres para el bien». Tras invitar a orar al Señor y a la Virgen María por esa actitud, el Papa recordó que este domingo se conmemora el centenario de la Jornada Mundial de las Misiones.
«Pensemos en tantas historias misioneras en estos años. Oremos para que la Iglesia sea siempre fiel al mandato del Señor resucitado: vayan por todo el mundo y proclamen el Evangelio a cada criatura», concluyó antes de despedirse deseando un feliz domingo a los presentes.
Foto captura- Fuente audiovisual: Vatican News
