ZAPORIYIA – Naciones Unidas condenó este miércoles el ataque perpetrado por el Ejército de Rusia contra una escuela utilizada como centro de distribución de ayuda humanitaria y refugio civil en la provincia de Zaporiyia, en el este de Ucrania. De acuerdo con el balance oficial transmitido por las autoridades, la incursión aérea se cobró la vida de al menos 31 personas y dejó a cerca de 50 atrapadas bajo los escombros.
El coordinador humanitario de la ONU en Ucrania, Matthias Schmale, detalló que la mayoría de los fallecidos eran residentes que buscaban asistencia esencial y empleados locales, añadiendo que bombardeos posteriores en el mismo punto mataron a dos rescatistas y cuatro efectivos policiales. Schmale calificó la agresión de «horrible» y subrayó que las instalaciones y los trabajadores de emergencia deben ser protegidos conforme al Derecho Internacional.
Ataque de Rusia contra centro humanitario en Ucrania eleva a 29 la cifra de los fallecidos
Por su parte, el gobernador de Zaporiyia, Mijailo Semikin, denunció el uso deliberado de bombas guiadas de alto poder destructivo —modelos FAB-500 y FAB-3000— destinadas a colapsar estructuras de hormigón, provocando el derrumbe del centro subterráneo de asistencia. Paralelamente, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, tildó el operativo de «absolutamente horrendo» y cuestionó la falta de voluntad de Moscú para avanzar en treguas de carácter humanitario.
La devastación provocada por las bombas pesadas en zonas de la línea de frente agrava el impacto sobre la población civil y entorpece las labores de rescate en la región golpeada. Las autoridades ucranianas mantienen las tareas de desescombro ante el riesgo inminente de un incremento en la cifra total de víctimas mortales.
Europa Press
