César Nakazaki y Romy Chang: agresores del Liceo Naval serán internados en Maranguita

shadow

 

Los adolescentes del Liceo Naval Almirante Guise, acusados por la víctima de haberlo agredido sexualmente durante un traslado en autobús después de un partido de futsal, no enfrentarán cárcel, incluso si se confirma el delito.

Expertos en derecho penal entrevistados por la prensa explicaron que, al ser menores de edad, el caso se procesa bajo el sistema de justicia penal juvenil. Este sistema contempla medidas socioeducativas de internamiento en centros juveniles como el Centro Juvenil de Diagnóstico y Rehabilitación de Lima, conocido como Maranguita, en lugar de penas de prisión en establecimientos penitenciarios comunes.

 

 

El abogado penalista César Nakazaki aclaró que los menores están sometidos a un proceso especial por infracción a la ley penal, distinto del régimen para adultos. Se les impondrán medidas socioeducativas extensas, posiblemente involucrando internamiento, hasta su recuperación.

Por su parte, la abogada Romy Chang señaló que la normativa penal que define el hecho es la misma para adultos y menores, pero cambia la terminología y las consecuencias jurídicas. En adultos se denomina delito de violación sexual y en menores se llama infracción a la norma de violación sexual. La medida socioeducativa puede variar entre cuatro y ocho años de internamiento en un centro juvenil.

 

 

Nakazaki indicó que los adolescentes deben ser presentados ante la Fiscalía de Familia pronto, considerando el tiempo que han estado retenidos. Hay fiscales especializados y jueces dedicados a estos procesos. Los menores no podrían regresar a sus hogares mientras continúa la investigación; el fiscal inicia el proceso y el juez dicta las medidas necesarias para ingresarlos en un centro de rehabilitación juvenil.

Chang coincidió en que el caso está bajo la responsabilidad de la Fiscalía de Familia debido a que los involucrados son menores de edad, aunque advirtió que la investigación podría dar paso al ámbito penal ordinario si se encuentra responsabilidad en adultos. Si el fiscal ve posible omisión por parte de adultos presentes o instigación, los casos relacionados con los adultos se remitirían a una fiscalía penal.

 

 

Ambos especialistas estuvieron de acuerdo en que el entrenador, el conductor y otros adultos presente podrían enfrentar responsabilidad penal si se comprobara su pasividad ante la agresión. Nakazaki explicó que podría considerarse una omisión, como ocurre en homicidios por esta causa; su responsabilidad depende del rol que jugaron durante el incidente en el autobús.

Chang reforzó esta idea al cuestionar por qué no se dieron cuenta o qué estaban haciendo durante el incidente. Si se comprueba la omisión, podría tratarse de un delito de violación sexual por omisión en lugar de una simple infracción.

 

 

Texto: WSV
Foto: Composición
Videos: Twitter Canal N

 

 

 

También puede ver:

 

 

Rospigliosi limpió deudas de 6 congresistas que debían reembolsar dinero al Legislativo