Brasil apela a la Organización Mundial de Comercio contra embargo a carnes

shadow

 

RÍO DE JANEIRO.-El gobierno de Brasil pidió este miércoles a la Organización Mundial de Comercio, OMC evitar restricciones “arbitrarias” contra sus exportaciones de carne, que podrían ocasionarle  hasta $1,500 millones de pérdidas.

Desde que estalló el escándalo por denuncias de adulteraciones en cortes de carne malograda, 15 mercados cerraron parcial o totalmente sus puertas o intensificaron sus controles sobre los productos cárnicos brasileños, golpeando un negocio que tiene clientes en 150 naciones y que generó más de $13,000 millones el año pasado.

“Lo que estamos sufriendo ahora es un golpe, un puñetazo en el estómago”, graficó el ministro de Agricultura, Blairo Maggi, en una presentación ante el Senado.

Videos relacionados

En un intento por minimizar los daños, Brasil entregó en Ginebra un mensaje a sus socios en la OM,  instándolos a evitar “medidas que constituirían restricciones arbitrarias al comercio internacional o contrarias a las disciplinas contempladas en el Acuerdo de aplicación de medidas sanitarias.

La petición fue distribuida en una reunión del Comité de medidas sanitarias y fitosanitarias del organismo de 164 países.

El caso bautizado “Carne Débil” denunció a 21 frigoríficos por practicar delitos de corrupción, usar ácidos y cancerígenos para maquillar cortes en mal estado y adulterar etiquetas para falsear la fecha de validez. Todo con la venia de inspectores sanitarios sobornados para autorizar las ventas.

La policía afirmó que parte del dinero sirvió para financiar a dos partidos de la base aliada del presidente Michel Temer, aunque hasta ahora no hubo más detalles al respecto.

La Policía Fiscal  detuvo a 30 personas, clausuró tres plantas y suspendió el permiso de exportar de todas las investigadas. Entre ellas, unidades de los gigantes globales JBS y BRF.

“La propia investigación policial prueba la transparencia y credibilidad de los controles (…). Nuestra mayor preocupación y nuestro mayor compromiso es garantizar la seguridad y la calidad de los productos”, sostuvo el mensaje enviado a los países de la OMC.

Pero los esfuerzos no impidieron que China, Hong Kong y Chile –que juntos representaron el 40% de las exportaciones de carne roja en 2016– cerraran sus mercados. La Unión Europea (UE), Suiza, Japón, México y Sudáfrica vedaron la entrada a productos procedentes de frigoríficos bajo sospecha.

Otros países, como Estados Unidos, Corea del Sur, Argentina y Arabia Saudita –principal comprador de carne de pollo brasileña – aumentaron sus controles. (ECHA- Agencias)