Cataluña: Partidos independentistas conservan la mayoría con 70 escaños

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BARCELONA (España).- Las fuerzas independentistas conservan la mayoría en el Parlamento regional de Cataluña, tras sumar un total de 70 escaños en las elecciones celebradas hoy en esa comunidad autónoma española, en las que se impusieron, en número de votos, los liberales constitucionalistas de Ciudadanos que, a pesar de ello, no podrán Gobernar.

Unos 5.5 millones de catalanes estaban llamados a las urnas, y lo hicieron con una participación récord de más del 81%, para elegir al nuevo Parlamento autonómico, en unos comicios convocados el 27 de octubre por el Gobierno español para restablecer la legalidad constitucional después de que esa Cámara regional aprobara una declaración ilegal de independencia.

Según los resultados oficiales provisionales, la suma de los tres partidos que defienden la independencia: Junts per Cataluya (JxCat), encabezado por el expresidente Carles Puigdemont; Esquerra Republicana (ERC), del exvicepresidente Oriol Junqueras, y los antisistemas de la CUP, suman 70 escaños, dos por encima de la mayoría absoluta.

Los liberales constitucionalistas de Ciudadanos (Cs) fueron la fuerza política más votada con 37 escaños, superando el millón de votos y aventajando en unos cien mil a JxCat, confirmando los pronósticos marcados por los sondeos, que lo situaban como el primer partido.

Los socialistas catalanes del PSC no lograron cumplir con sus expectativas y se tuvieron que conformar con 17 escaños, uno más que hace dos años, pese a que los sondeos les daban por encima de 20.

El gubernamental Partido Popular (PP) de Mariano Rajoy fue el más castigado en las urnas ya que obtuvo un importante retroceso en relación a los comicios de 2015, pasando de once a tres escaños.

De acuerdo a estos resultados, los dieciocho candidatos que están siendo investigados por la Justicia española en relación con el proceso independentista consiguieron su escaño.

Entre ellos, el expresidente catalán Carles Puigdemont, huido de la Justicia en Bruselas, quien aseguró en una comparecencia desde ese país que, en vista de los resultados, “es necesaria una rectificación, una reparación y una restitución” del Gobierno catalán cesado.

“Hemos mantenido la legitimidad de la institución y la continuidad histórica. La república catalana ha ganado a la monarquía del 155. Que tomen nota, que lo escuchen bien, el Estado español ha sido derrotado”, afirmó.

Por su parte, la candidata de Ciudadanos, Inés Arrimadas, aseveró que los catalanes han votado hoy por la “unión”, la “convivencia” y la “solidaridad”, si bien las tres candidaturas independentistas han revalidado su mayoría absoluta.

Arropada por centenares de simpatizantes, la aspirante a presidir el Gobierno regional resaltó que lo que hoy ha quedado más claro “es que la mayoría social de los catalanes está a favor de la unión”, por lo que los independentistas “nunca más podrán hablar en nombre de Cataluña”.

A pesar de los resultados de las elecciones, el Ejecutivo de Mariano Rajoy mantendrá la aplicación del artículo 155 de la Constitución, y por tanto seguirá al frente de la administración catalana, hasta que el nuevo Parlamento elegido hoy en las urnas designe un nuevo presidente y éste conforme su equipo de Gobierno.

La celebración de elecciones en la jornada de hoy no modifica las medidas acordadas para Cataluña el pasado 27 de octubre por el Ejecutivo.

Sólo cuando uno de los candidatos logre los apoyos necesarios para convertirse en el nuevo presidente regional será cuando el 155 deje de tener efecto, según el acuerdo aprobado por el Consejo de Ministros.

Como se desarrollen ahora los acontecimientos con los diputados electos que están en prisión dependerá del juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena, quien tendrá que decidir si permite que tomen posesión de su cargo o que voten en la investidura.

Para ello podría o bien decretar su salida en libertad bajo fianza o bien dar orden de que acudan al Parlamento catalán vigilados por la Policía, para después regresar a prisión, según fuentes no oficiales del Supremo.

Otro caso diferente es el de Carles Puigdemont, que se encuentra huido en Bélgica.

Si acudiera a España sería inmediatamente detenido y es muy improbable que pueda tomar posesión de su escaño.