EEUU activó escudo antimisiles en Surcorea pese a rechazo de China y Rusia (VIDEO)

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SEÚL.-En medio de la tensión con Corea del Norte, el gobierno de EEUU activó en Corea del Sur el polémico escudo antimisiles THAAD, diseñado para derribar cohetes a gran altura, pese al rechazo de China y Rusia.

“Las Fuerzas de Estados Unidos en Corea (USFK, por sus siglas en inglés) confirman que el sistema de Defensa Aérea Terminal de Gran Altura (THAAD) está operativo y tiene la capacidad de interceptar misiles norcoreanos y defender a la República de Corea (nombre oficial de Corea del Sur)”, confirmó un  comunicado del Ejército de EEUU.

En una primera reacción, China se declaró “dispuesta a tomar todas las medidas que sean necesarias para proteger” sus intereses y exigió el cese inmediato del despliegue del sistema THAAD en Corea del Sur.

En esa sintonía, el portavoz de la cancillería china, Geng Shuang, indicó a la agencia de noticias rusa TASS que la posición de su país sobre el escudo no cambió.

Esgrimiendo el peligro norcoreano, Seúl y Washington acordaron el despliegue de ese sistema contra la fuerte oposición de China y Rusia en julio de 2016.

El escueto anuncio oficial estadounidense, firmado por el coronel Richard Manning, ocurre apenas una semana después de que comenzó la instalación del THAAD en un antiguo campo de golf de la localidad de Seongju, a unos 200 kilómetros de Seúl.

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La noticia se conoce cuando dos bombarderos estratégicos B1 estadounidenses de la base aérea Andersen en la isla de Guam participaron durante la víspera en maniobras con fuerzas de Corea del Sur y Japón, lo que despertó la reacción norcoreana.

El sistema THAAD intercepta las cabezas explosivas de los proyectiles balísticos al final de su curso medio y durante la fase de aproximación al blanco; también protege ciudades e instalaciones clave de proyectiles balísticos de corto alcance o estratégicos.

El THAAD está rodeado de polémica y no solo es cuestionado por los agricultores de Seongju, que se muestran preocupados por la posibilidad de que su localidad se convierta en objetivo de ataques norcoreanos, sino también por los efectos que los potentes radares del escudo tengan sobre su salud y sus sembrados.

Muchos surcoreanos consideran que el despliegue se hizo de manera precipitada y que fue aprobado por un gobierno depuesto por un caso de corrupción, postura que defiende el candidato favorito a convertirse en nuevo presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in, que habló de una posible revisión del acuerdo.

A esto se agrega que el presidente norteamericano Donald Trump dijo la semana pasada que Seúl debería pagar los 1.000 millones de dólares que cuesta el THAAD, algo que el Gobierno interino surcoreano descartó, recordando que tuvo que adquirir los terrenos para el escudo.

También, la decisión de instalar el THAAD empeoró la relación de Seúl con Beijing, ya que el Gobierno chino considera que los radares del sistema pueden usarse para espiar sus instalaciones militares. (ECHA- Agencias)