El Kremlin rechazó haber infringido acuerdos internacionales de control armamentístico luego de que Ucrania difundiera imágenes de los restos de un misil de crucero con presunta capacidad nuclear utilizado durante la guerra.
Según reportó Reuters, dos expertos analizaron el material gráfico y señalaron que las piezas corresponderían al modelo 9M729. Jeffrey Lewis, académico especializado en seguridad global del Middlebury College, indicó que las marcas y fragmentos observados coincidirían con otros misiles de esa categoría.
Las imágenes se conocen en un contexto particularmente sensible: la expiración del tratado Nuevo START, acuerdo que establecía límites a las armas estratégicas desplegadas por Estados Unidos y Rusia. El deterioro del sistema de control de armas heredado de la Guerra Fría ha sido motivo de preocupación creciente en los últimos años.
Desde Kiev, la Fiscalía General informó previamente que uno de estos misiles habría recorrido más de 1.200 kilómetros antes de impactar. El ministro de Asuntos Exteriores ucraniano, Andrii Sybiha, sostuvo además que Moscú empleó este tipo de armamento en octubre de 2022 y en múltiples ocasiones posteriores.
Frente a las acusaciones, Rusia reconoció la existencia del proyectil, pero negó que viole el tratado de 1987 sobre fuerzas nucleares de alcance intermedio, así como que tenga el alcance atribuido por las autoridades ucranianas.
En paralelo a estas tensiones, y en vísperas de negociaciones en Ginebra, el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, aseguró que no existe un plazo definido para alcanzar un acuerdo que ponga fin al conflicto. “No tenemos fechas límites, tenemos tareas. Las estamos llevando a cabo”, declaró, según agencias estatales.
El cruce de denuncias profundiza la incertidumbre en torno a la estabilidad estratégica global, en un escenario marcado por la guerra y el debilitamiento de los mecanismos internacionales de control nuclear.
Foto Europa Press
