Un nuevo golpe a la informalidad concretó la Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao (ATU) con el internamiento de cinco vehículos conocidos como “Anconeros”, que acumulan multas por más de 280 mil soles y superan los 30 años de antigüedad. Estas unidades son candidatas para ejecutar el chatarreo obligatorio.
El proceso de destrucción de vehículos iniciará con el “Anconero” de placa A6T-745, que tiene más de 35 años de antigüedad y acumula 14 multas que superan los 154 mil soles. La cúster, declarada en estado de abandono, fue intervenida en septiembre de 2022 en la Panamericana Norte, en el distrito de Puente Piedra, cuando realizaba servicio de transporte público sin autorización de la ATU.
«El vehículo intervenido es una muestra de la informalidad que combatimos a través de los diferentes operativos de fiscalización que realizamos. Así como esta unidad, existen otros vehículos que representan un serio peligro para la seguridad de los usuarios. Por ello, invocamos a la ciudadanía a no abordarlos, ya que hacerlo también contribuye a la informalidad”, afirmó Luis Rivera, subdirector de Fiscalización de la ATU.
Resultados
En lo que va del 2026, la ATU ha intervenido 237 vehículos con más de 30 años de antigüedad, más del doble en comparación con el mismo periodo del 2025, cuando se retiraron de circulación 98 unidades.
Estas cifras evidencian el fortalecimiento de las acciones de fiscalización, con el objetivo de garantizar que el transporte público se brinde de manera formal, segura y ordenada para los usuarios.

Solo en marzo del presente año se han ejecutado 22 operativos de verificación y control, en los que se identificaron 125 unidades. De ellas, 71 conductores no contaban con licencia de conducir, 46 vehículos no tenían el Seguro Obligatorio contra Accidentes de Tránsito (SOAT) y 37 unidades superaban los 30 años de antigüedad. Además, se detectaron 46 unidades reincidentes en infracciones, que acumulan multas que superan el millón y medio de soles.
La ATU continuará ejecutando operativos para retirar de circulación vehículos que operan de manera informal, sin autorización, sin seguros, sin revisiones técnicas o con conductores no debidamente acreditados, priorizando la seguridad e integridad de los usuarios del transporte público en Lima y Callao.

