Con el inicio del año escolar en el Perú, el Instituto Nacional de Salud Mental “Honorio Delgado – Hideyo Noguchi” (INSM “HD-HN”) alertó sobre el impacto del ghosting y el breadcrumbing en la salud mental de adolescentes. Estas prácticas digitales —desaparecer repentinamente de una relación sin explicación o mantener a alguien “enganchado” con mensajes intermitentes sin intención real de vínculo— no son simples dinámicas juveniles, sino formas de rechazo que pueden generar ansiedad, tristeza persistente y deterioro de la autoestima en estudiantes de secundaria.
La evidencia científica respalda esta preocupación, investigaciones lideradas por la doctora Naomi Eisenberger demuestran que el rechazo social activa en el cerebro las mismas áreas vinculadas al dolor físico. Asimismo, el mecanismo de recompensa intermitente descrito por B. F. Skinner explica por qué el breadcrumbing puede generar dependencia emocional y mantener al adolescente en un ciclo de expectativa y frustración constante.
Según datos de la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas, antes de la pandemia cerca del 24 % de estudiantes de secundaria presentaban indicadores de uso problemático de internet, lo que evidencia que una parte importante de los vínculos adolescentes se construye y se rompe en entornos digitales. En este contexto, el INSM “HD-HN” advierte que el regreso a clases es una oportunidad clave para fortalecer la educación socioemocional y prevenir situaciones de violencia psicológica digital.

Los especialistas recomiendan a docentes y familias estar atentos a señales como: cambios bruscos de ánimo tras el uso del celular, aislamiento repentino, hipervigilancia de notificaciones, irritabilidad ante la falta de respuesta en redes sociales, disminución del rendimiento académico y expresiones de desvalorización personal. Estas conductas pueden indicar que el estudiante está atravesando experiencias de rechazo digital que afectan su bienestar emocional.
El INSM “HD-HN” enfatiza que la prevención no pasa por prohibir la tecnología, sino por promover la responsabilidad afectiva y el diálogo abierto. En concordancia con la Ley 30947 y la Ley 30364, la institución subraya la necesidad de una intervención articulada entre Salud, Educación y las familias para proteger la salud mental adolescente. “El inicio del año escolar debe ser también el inicio de una cultura de empatía digital. Detectar a tiempo, escuchar sin juzgar y acompañar puede marcar la diferencia en la vida de nuestros estudiantes”, señaló el doctor Alfredo Saavedra, director general del INSM “HD-HN”.
Fotos Andina (Refenciales).
