¡Sorpresas te da la vida, la vida te da sorpresas…! El tiempo corre y, con los días que pasan, el electorado que tendrá la responsabilidad de elegir al nuevo presidente Constitucional de la República, va tomando posiciones cada vez más precisas sobre sus preferencias entre más de una treintena de postulantes. Por ahora Rafael López Aliaga, escoltado por Keiko Fujimori, va ganando terreno, al mismo ritmo que la hija del autócrata de los años 90 del siglo pasado. Entre ambos existen coincidencias. Forman parte de lo que se conoce como la derecha política. Igualmente hay similitudes, por ejemplo, cuando manifiestan que van a luchar contra la pobreza y la corrupción. Pero, de igual manera, hay notables diferencias. Quizás la más clara está dada por el hecho de que el exalcalde de Lima no tiene antecedentes políticos mayormente cuestionables, en tanto la hija de Fujimori sí tiene una mochila muy pesada, porque si bien su padre mostró decisión por ordenar la economía fiscal, esto en realidad fue un duro golpe para los sectores de la población que forman parte de la clase media y, más aún, ocasionó calamidades extremas entre los más pobres. Tampoco se puede ocultar que sobre ella cae con todo su peso la imagen de Vladimiro Montesinos, sujeto tenebroso, corrupto hasta la saciedad y evidente cómplice de las andanzas de Alberto Fujimori, sin olvidar que fue quien pagó los estudios de la candidata cuando estableció residencia en los Estados Unidos.
Decíamos que la sorpresa no puede estar ajena en esta nueva aventura electoral. Ahí tenemos avanzando sin prisa y sin pausa a Alfonso López-Chau, un talentoso académico, rector de la Universidad Nacional de Ingeniería y cuyos comienzos humildes permiten advertir que se trata de un hombre que sí sabe lo que significa estar con los de abajo y pensar con realismo lo que se puede hacer para salir de la crisis social. Pero él no es el único. Debe tomarse en consideración que algo parecido sucede con Wolfgang Grozo, militar de la más alta graduación, sobresaliente en la lucha por la integridad territorial de la Patria, así como en la lucha contra la lacra del terrorismo, y limpio hasta donde se puede imaginar, de cualquier acto de corrupción. Grozo, así lo dicen las encuestas, goza de las preferencias de los jóvenes entre los 18 y 24 años. Y este bolsón de ciudadanos es el grupo de más peso en el total de electores. En consecuencia, vaya a ser que este aviador de alto vuelo, finalmente se constituya en la sorpresa inesperada que muchos ansían. Esto, sin embargo, es un misterio que ni siquiera el oráculo que todo lo sabe, puede dar pistas mayores. Por tanto, solo queda decir como lo hacía Anacleto que nada es verdad, ni nada es mentira.
Mancheta: “Porky” retrocede, “Chau-Chau” avanza mientras Wolfgang gana terreno
Foto Andina (Archivo)
